El nombre científico viola deriva del latín y ha sido usado incluso por Virgilio y Plimio. Teofrasto llamaba a la violeta de Parma violeta oscura, mientras que Dioscórides la llamaba “Violeta Purpúrea”.
Las violetas de Parma fueron el símbolo para los Napoleón constituyendo el emblema de la ciudad de Parma.

La violeta tricolor fue conocida en Toscana como “Hierba de la santísima trinidad” y a su vez significaba “Suegra y Nuera” a causa de los colores contrastantes que caracterizan su corola.
Tuvo su origen en la Europa Meridional, América del Sur, Australia, Africa y Nueva Zelanda.
Su floración puede ser primaveral u estival; las violetas de Parma son cultivadas en Invernaderos y son cultivadas en pleno invierno.
En muchas especies las flores son perfumas.
¿Cómo se cultiva la violeta de pensamiento? LA violeta pensamiento silvestre que es la de tres colores es una de las plantas de flor más difundidas tanto en jardines como en balcones de muchas regiones mediterráneas. Aunque su colorido varía según la benignidad del clima.
La simbología a que se refiere a las corolas de las violetas es complejas y son muchos los significados que se atribuyen a etas delicadas plantas en el lenguaje de las flores: “El candor”, se refiere la violeta blanca; “La modestia”, a la violeta de Parma; “El recuerdo”, a la violeta tricolor.
El cultivo de las violetas se remonta a tiempos antiquísimos: Griegos y romanos tenían invernaderos bastante sofisticados en los que cultivaban violetas hasta en pleno invierno.
Los romanos creían, que entre otras cosas, que las violetas alejaban los vapores del vino y no había, por ello, banquete en los cuales no se adornaran las mesas con grandes ramilletes de violetas.
La profesora Guadalupe Palacio de Gómez expresa: “Con referencia al perfume de la flor “violeta” narraré un hecho que muchos rosarinos no conocen”:d En la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Airesestán los restos dentro de un panteón a bajo nivel, a la izquierda de la iglesia de la Congregación de las Hermanas del Huerto conteniendo los restos de la beata MARÍA CRESCENCIA PÉREZ que fue fue una religiosa argentina perteneciente a dicha Congregación.
Siendo una religiosa muy joven, en busca de un lugar más favorable para su salud, en marzo de 1928, sus superiores decidieron trasladarla a Vallenar (Chile), donde las hermanas del Huerto servían en el hospital desde 1915.
. Trabajó en el antiguo hospital de la ciudad, donde fue conocida por los pacientes y la comunidad como “la santita”.
Su salud empeoró y pasó cortas temporadas en Freirina y Quillota para intentar reponerse; finalmente, murió en el hospital de Vallenar (Chile) el 20 de mayo de 1932.
En 1986, sus restos fueron repatriados a la Argentina, a la Iglesia del Colegio del Huerto de Pergamino.
Al arribo de sus restos a dicho Colegio se produjo un solemne milagro: queriendo guardar sus restos en una urna, su cuerpo estaba intacto como lo fuera en su vida en la Tierra, inundándose a su vez el ambiente de un profundo perfume a violetas.
En 1986 los obispos de Argentina y el obispo de Copiapó, Fernando Ariztía Ruiz, decidieron abrir el proceso de beatificación y canonización de la Hermana Crescencia.
El 17 de noviembre de 2012 fue beatificada en Pergamino, por el cardenal Angelo Amato, enviado especial del papa Benedicto XVI y el arzobispo Estanislao Esteban Karlic.
En la Basílica de la Virgen del Rosario de San Nicolás muy cerca de la imagen de Nuestra Señora, un cuadro con la imagen de la beata Crescencia Pérez.
¿Por qué en Pergamino? Porque pasó años de su infancia es esa ciudad.
Bibliografía:
La expuesta en el texto.
Violeta. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. desde calle Clavel a calle España en el Barrio de Las Flores.
Recuerda a la flor nombrada popularmente Violeta.