RICARDO balbín (1904- 1981)

Nació en Buenos Aires el 29 de julio de 1904, siendo sus padres Cipriano Balbín y Encarnación Morales Pulido.


Se cuenta de él que se hizo radical en el momento en que, aún niño, su papá lo llevó a presenciar la asunción de Hipólito Yrigoyen como presidente de la República, en el año 1916.


En 1922, al cumplir 18 años se afilió a la Unión Cívica Radical y se mudó a la ciudad de La Plata, donde el clima de movilización estudiantil lo impulsó a inscribirse en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata.


Tras una breve y brillante carrera obtuvo, en 1927, el título de abogado pero en pocas ocasiones ejercerá la profesión ya que se dedicará de lleno a la actividad política.Con tan solo 24 años se casó con Indalia Ponzetti, con quien tuvo  tres hijos: Lía Elena, Osvaldo y Enrique.
Ese año (1928), Balbín se dedicó de lleno a la campaña que llevará por segunda vez a la presidencia a Hipólito Yrigoyen, y durante ese gobierno fue  designado fiscal del Crimen por la intervención federal de la provincia de Mendoza.


Al poco tiempo, regresó a La Plata y  cuando el 6 de septiembre 1930, José Félix Uriburu derrocó a Hipólito Yrigoyen mediante un golpe de Estado, fue electo presidente del Comité de la Sección Primera de La Plata.    


En el año 1931, el gobierno de facto convocó a elecciones en la provincia de Buenos Aires y Balbín fue electo diputado provincial y Honorio Pueyrredón gobernador, sin embargo, como el triunfo radical no estaba en los planes de la dictadura de Uriburu las elecciones fueron anuladas.


Durante la década de 1930 Balbín desarrolló una intensa actividad política en contra del fraude y en 1940 es electo de nuevo diputado provincial. Sin embargo, renunció a su banca en repudio al fraude escandaloso que caracterizaron a esos comicios.  
En 1945 tuvo un encuentro personal con Juan Domingo Perón, tal circunstancia se dio cuando Perón atendía en una simple oficina de Trabajo y Previsión, perfilándose como apoyo incondicional a los trabajadores, la cual significaría el origen de su rotundo éxito con la gente del trabajo. En dicho lugar, ambos adversarios descubrieron sin proponérselo que no era necesario una rivalidad política por pensar distinto.


En ese mismo año, Balbín en concomitancia con el liderazgo intransigente del cordobés Amadeo Sabattini, participó en la fundación del Movimiento de Intransigencia y Renovación (MIR) junto a Arturo Frondizi, Crisólogo Larralde, Oscar Alende, Moisés Lebensohn, y otros dirigentes.


Un año después fue electo diputado nacional y preside el llamado "Bloque de los 44". Más tarde (1949) fue expulsado del Congreso y encarcelado en el penal de Olmos, en La Plata por orden del juez federal de Santa Fe, Alejandro Ferraronz, que le había iniciado una causa por desacato al presidente de la Nación.


La causa se ocasionó el 30 de agosto en el transcurro de una alocución pronunciada  en el Centro Asturiano de Rosario, durante  un acto netamente partidario y todas sus palabras erróneamente fueron consideradas  como un acto de desacato contra el presidente Perón.
En 1950 se postuló como candidato a Gobernador de la provincia de Buenos Aires.


Otra vez fue encarcelado, el día de los comicios. A fines de ese año, el presidente Juan Perón lo indultó, sin embargo Balbín rechazó la medida debido a que el proceso penal aún no había producido sentencia. Fue condenado a cinco años de prisión por desacato.


Ya en libertad (1951) la Convención Nacional de la UCR lo eligió candidato a presidente de la Nación, acompañado por Arturo Frondizi como candidato a vicepresidente, elección en que se impuso de nuevo Perón, y en 1954 de nuevo fue encarcelado.


En septiembre de 1955 el gobierno peronista fue depuesto por el golpe conocido como Revolución Libertadora.


Derrocado el peronismo, las diferencias internas entre los tres grandes sectores internos del radicalismo: el MIR, el Movimiento de Intransigencia Nacional (MIN, sabatinista) y el unionismo, se ahondaron. Frondizi, que había llegado a la presidencia del Comité Nacional de la UCR en 1954, se disponía llegar a la Presidencia de la Nación. 


En 1956, Balbín tras la ruptura entre Frondizi y el unionismo y el sabatinismo, el MIR se fracturó, se dividió el radicalismo en 1957 entre Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI) que había proclamado las candidaturas de Frondizi y Alejandro Gómez, y la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) cuyo primer comité nacional presidió Crisólogo Larralde y llevó como candidato a la presidencia de la Nación a Balbín, quien es electo candidato a presidente para las elecciones de 1958, acompañado por el ex gobernador de Córdoba Santiago del Castillo como candidato a vicepresidente. Sin embargo, triunfó Frondizi con el apoyo de los votos que aún respondían a Perón, ante la proscripción de su fuerza política.


En 1959 Balbín fue electo presidente del Comité Nacional de la UCRP, marcando una dura oposición al gobierno de Frondizi, al que juzgaba como apartado de los idearios del radicalismo.


Desde la UCRP se impulsaba la figura de Crisólogo Larralde, cuyo prestigio podría reunificar al radicalismo. Candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires para las elecciones en marzo de 1962, Larralde murió durante la campaña y el Radicalismo del Pueblo obtuvo el tercer lugar.


En 1959 Balbín fue electo presidente del Comité Nacional de la UCRP, marcando una dura oposición al gobierno de Frondizi, al que juzgaba como apartado de los idearios del radicalismo. Desde la UCRP se impulsaba la figura de Crisólogo Larralde, cuyo prestigio podría reunificar al radicalismo. Candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires para las elecciones en marzo de 1962, Larralde murió durante la campaña y el Radicalismo del Pueblo obtuvo el tercer lugar.


Tras el derrocamiento de Frondizi, Balbín impulsó la candidatura de Arturo Illía, quien llegaría a ser un Honorable Presidente de la República. Adentrados en la década del setenta, Balbín junto junto al delegado de Perón, Jorge Daniel Paladino, en una reunión de La Hora del Pueblo, significó la primera vez que el radicalismo y peronismo se aliaron para unir fuerzas contra la dictadura militar.


En ese período, Balbín impulsó junto a otros partidos políticos, entre los que se contaba el peronismo, el socialismo y el conservadurismo popular, La Hora del Pueblo, iniciativa que reclama un retorno a la legalidad y que se manifiesta mediante un documento titulado “Sin solución política es impensable una solución económica”.


El 1 de julio de 1974 muere Perón y Balbín le dedica una sentida despedida, aunque alrededor de esta fecha fue cuando más cerca estuvo de llegar a la presidencia, según cuenta Gustavo Caraballo y por deseo del mismo Perón. Durante 1975 y principios de 1976 los esfuerzos de Balbín estuvieron empeñados en evitar un golpe militar, pero el 24 de marzo de 1976, con el derrocamiento de la Presidenta María Estela Martínez comienza la dictadura cívico-militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional.


El histórico abrazo de Balbín y Perón en Buenos Aires, 1972.


El 1 de julio de 1974 muere Perón y Balbín le dedica una sentida despedida, aunque alrededor de esta fecha fue cuando más cerca estuvo de llegar a la presidencia, según cuenta Gustavo Caraballo y por deseo del mismo Perón. Durante 1975 y principios de 1976 los esfuerzos de Balbín estuvieron empeñados en evitar un golpe militar, pero el 24 de marzo de 1976, con el derrocamiento de la presidenta María Estela Martínez comienza la dictadura cívico- militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional.

Durante los meses anteriores al golpe del Proceso de Reorganización Nacional, Balbín recibió críticas por intentar llegar a elecciones:

 

Su actividad durante la dictadura de 1976:
El 24 de marzo de 1976 tomó el poder una dictadura que estableció un régimen de terrorismo de Estado que causó miles de desaparecidos, torturados y exiliados. La actividad pública de los partidos políticos fue suspendida y ante el contexto, Ricardo Balbín negó que existieran desaparecidos que estuvieran vivos en centros clandestinos de detención.


Las organizaciones de derechos humanos criticaron la posición de Balbín ante la violación masiva de los derechos humanos y su falta de compromiso para esclarecer el destino de los desaparecidos.


En 1980 ya con su salud bastante deteriorada impulsó el lanzamiento de la Convocatoria Multipartidaria, una coordinación de los partidos democráticos más importantes que abrió camino a la democratización del país.


 El 9 de septiembre de 1981 falleció en La Plata. Su entierro se convirtió en un acto político multitudinario pese a estar prohibidas las manifestaciones políticas.


Nelson Castro, resalta que Balbín fue un orador vehemente, correcto y que supo pregonar que no debía existir el odio, sino la sensatez, palabras que demostró al asistir al velatorio de Juan Domingo Perón y expresar: “No vengo a saludar a un adversario, sino despedir a un amigo.”

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Bibliografía
Discursos de Ricardo Balbín, recopilación y selección: Carlos Alberto Giacobone, Buenos Aires: Adelante, 1982.
César Arrondo: Balbín entre rejas, la prisión de Ricardo Balbín en 1950. La Plata: EDULP (Editorial de la Universidad de La Plata), 2002.
Balbín, el presidente postergado. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1992.

Ricardo Balbin. Calle. Topografía:
El Honorable Concejo Deliberantes aun no ha reemplazado una calle numerada por el nombre de este ilustre hombre político, que honró a la Nación, enseñando que por pensar distinto, no se es enemigo.