MONTEAGUDO BERNARDO DE (1785- 1825)

La profesora Guadalupe Palacio de Gómez sostiene que nuestra historia es mezquina en las aulas escolares, ya que existen hombres que se destacaron tanto como guerreros, como hombres iluminados por ideas brillantes en el aspecto político. Uno de ellos es Bernardo de Monteagudo, quien no brilla como debiera brillar entre las principales figuras de nuestra historia patriótica.

Bernardo de Monteagudo nació en San Miguel de Tucumán, el 20 de agosto de 1789, siendo su padre el español Miguel Monteagudo y su madre, la tucumana Catalina Cáceres Gramajo.


Otras versiones afirman que su madre había sido la esclava de un canónigo, y que más tarde se casó con un soldado de origen español que puso una pulpería con el que pagó la carrera de abogacía de su hijastro.


Ya adulto, sus enemigos políticos buscaron discriminarlo utilizando los criterios establecidos en las colonias españolas por los Estatutos de limpieza de sangre, sosteniendo que su madre descendía de indígenas o esclavos africanos, por ello le aplicaron los calificativos de “zambo” o ”mulato”.


Fue el único sobreviviente de once hijos y pasó su infancia en una relativa escasez económica, ya que su padre, propietario de una pulpería y una esclava, gastó su gastó su fortuna  para lograr que  su hijo  cursara  sus estudios de abogacía en Córdoba.


Recomendado por un sacerdote amigo de su padre, ingresó a la Universidad de Chuquisaca, donde se graduó en leyes en el año 1808, comenzando  a ejercer como defensor de pobres.


El 25 de mayo de 1809 fue uno de los promotores de la rebelión de Chuquisaca contra los abusos de la administración virreinal y a favor de un gobierno propio, que sería la chispa de la Revolución de 1810.


La represión fue terrible y Monteagudo fue a las mazmorras coloniales, de las que recién pudo fugarse en noviembre de 1810.

 Monteagudo: un patriota de América - Primera Línea


González Arrili dice: “No estaba en Buenos Aires aquellos días de Mayo. Apareció poco después, misterioso, criticando el ardor de alguno de “los corifeos”, que según él, los designios de la Revolución, en lugar de ser un plan de conquistas debiera adoptar un sistema político de conciliación con las provincias”.


Al arribar a Buenos Aires se vinculó de inmediato con los "jacobinos argentinos" de la Revolución de Mayo, en especia conl el porteño Juan José Castelli y Mariano Moreno practicando al igual que ellos, violentas políticas revolucionarias y adhiriéndose  después  al sector más radical del movimiento independentista.


En 1811, fue autor del primer proyecto de constitución del Cono Sur americano y un año después reorganizó la Sociedad Patriótica del partido morenista,con cuyos miembros ingresó a la Logia Lautaro, que integraron entre otros Bernardo O'Higgins y José de San Martín.

Poseía extraordinarias dotes de orador y cuando a mediados de 1812, el desprestigio del Primer Triunvirato era público instó el 8 de octubre al estallido de una revolución en Buenos Aires, junto a la Logia Lautaro (integrada por San Martín y Alvear) siendo en consecuencia desterrado por cuestiones políticas.


Después de seis años de exilio y calmadas las pasiones, regresó en 1818,cuando decidió adherirse al sector más radical y más sereno del movimiento independentista. Durante su estadía en Chile trabó amistad con O´Higgins y redactó el Acta de la Independencia de ese país.


Allí, trabó amistad  con nuestro Libertador,  aunque eran dos figuras antónimas: Monteagudo carecía de la virtud estoica de San Martín,, pero los lazos de respeto y afectividad los unía, tanto que durante el Protectorado del Libertador en Perú, Monteagudo sería designado Ministro de Guerra, Marina y Relaciones Exteriores.


Nos dice Máximo Soto Hall: "Su vigorosa silueta se destaca más de relieve a través del tiempo y el espacio como hombre de grandes proyecciones, y de amplísimo criterio americanista, al decir: "Debemos reconocer que tenemos dos patrias, a las que les debemos íntegramentes. Constituye la primera, el sueño en que vimos la luz, y la otra, la gran patria, el vasto territorio que se extiende desde las regiones boreales alumbradas por la orientadora Estrella Polar, hasta las australes, bañadas por las cuatro lámparas de la Cruz del Sur".


Ese sueño de unidad americana lo cristalizó en su estudio titulado: "Ensayo sobre la necesidad de una Federación General entre los Estados", descubriendo en sus conceptos la visión clara de la realidad, traducida en la urgencia de una vinculación estrecha entre los países, para legitimar la idea de paz y libertad. "


Pensar que se adelantó dos siglos atrás a los tiempos modernos, al decir que ardía encontrar la manera de vivir juntos los países americanos respetando el derecho de los otros.


En Buenos Aires como en Lima o Europa, la distinción y el boato, la dignidad señoril y los hábitos aristocráticos fueron siempre atributos naturales de Monteagudo, a despecho del misterio de su cuna, generador de críticas y comentarios.


A tal punto, era distinguido que durante las grandes ceremonias de iglesia en los días patrios, para producir un efecto de seducción caminaba con paso teatral, lento, mesurado como para concentrar exclusivamente todas las miradas de las mujeres sobre las que creía tener un influjo formidable.


Llamaba la atención su opulenta mansión limeña, la que debió abandonar cuando San Martín partió al encuentro con Bolívar en Guayaquil.
Y otra vez pasó al destierro dirigiéndose al Ecuador, de donde regresaría a Lima el 28 de enero de 1825, no imaginando que allí lo esperaba agazapada la muerte, aprovechando las sombras de la noche.


Fue un crimen nunca aclarado, mezclándose las versiones sobre la causa, desde las que se le atribuyen a sus muchos enemigos políticos, hasta la de adjudicar su muerte  a un marido despechado, dado su conocida fama de conquistador, según expresa Susana Ratto de Sambuccetti en “La revolución de Mayo. Interpretaciones conflictivas” .Buenos Aires. Siglo Veinte,1983.


Tenía cuarenta años, una edad en la que había desarrollado un trabajo intenso, de enorme repercusión y sello histórico. Una edad en la que muchos hombres recién realizan algún trabajo estimable. ¿Eran otros tiempos o era Monteagudo el reflejo de su época inflada de pasiones libertarias?


Felipe Pigna nos dice: "Monteagudo, un hombre de acción en la Revista VIVA, del diario La Nación  afirma:
Bernardo de Monteagudo, mientras Napoleón invadía España y tomaba prisionero al rey, compuso el “Diálogo entre Fernando VII y Atahualpa”, una sátira política en la que ambos monarcas se lamentaban de sus reinos perdidos”.


 Un biógrafo de Monteagudo clarifica: Tras el retiro de San Martín, Bolívar lo incorporó a su círculo íntimo. Pero entre la gente más cercana a Bolívar había enemigos de Monteagudo, como el republicano José Sánchez Carrió, que desconfiaba del tucumano.


La noche del 28 de enero de 1825, en Lima, iba con sus mejores ropas a visitar a su amante, Juanita Salguero, cuando fue sorprendido frente al convento de San Juan de Dios de Lima por Ramón Moreira y Candelario Espinosa, quien le hundió un puñal en el pecho. Según distintas versiones nunca confirmadas, el instigador del crimen fue Sánchez Carrió.


Terminaba así una vida intensa, la de uno de los más notables pensadores de la revolución.

Dato curioso:
La escritora Florencia Canale, en una nota reveló cómo Remedios de Escalada, la esposa de su amigo íntimo, San Martín, se dejó llevar por la pasión de Monteagudo. Expresando: “Quiero escribir sobre él desde mi primera novela. Cuando descubrí el vínculo que tuvo con Remedios”.


 La autora es descendiente de Remedios de Escalada y aseguró: “el vínculo afectivo entre Monteagudo y Remedios de Escalada fue un dato que circulaba en mi familia desde hace generaciones. Además, Monteagudo era conocido por su éxito con las mujeres, lo que me llevó a explorar la situación en la que se encontraba Remedios. Aunque su gran amor era San Martín, si hablamos de pasión en su vida, hablamos de Monteagudo.

 

 

Bibliografía:

La expuesta en el texto.

Gónzalez Arrili, Bernardo: "Retratos a pluma". Buenos Aires, 1937.

Calderaro José D. "Cien próceres argentinos". Buenos Aires, abril de 1940.

 

Monteagudo Bernardo de. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde  hasta 399 Bis a la altura de Vélez Sárfield 300. Barrio Las Malvinas (Refinería).

Se le impuso ese nombre por O. 3 del año 1905.

Recuerda a Bernardo de Monteagudo (1765 - 1825), redactor del Acta de la Independencia de Chile y ministro de San Martín en Perú.