DERQUI SANTIAGO (1809 – 1867)

Un signo curioso de la posteridad es la  desaprensión con que algunos próceres son manejados, no dándoles el sitial que  corresponde por su desempeño en nuestra historia.


Por ejemplo la fecha del nacimiento de Santiago Derqui es confusa, pues mientras algún manual establece su nacimiento el 9 de julio de 1810, la fecha real corresponde al 21 de junio de 1809, siendo bautizado Santiago Rafael Luis Manuel José María Derqui Rodríguez en honor a su padre y abuelo, militares de origen gaditano —concretamente de Tarifa, aunque de ascendencia italiana, descendiente de Jacome Derqui (D´Erchi) de Paeta, nacido en 1679 en Génova, banquero y armador de buques.


Tras recibir instrucción privada, como era corriente entre las familias acomodadas de la época, realizó estudios superiores en el prestigioso Colegio de Monserrat en la misma ciudad y entre 1826 y 1831 cursó estudios de derecho y filosofía, graduándose el 22 de diciembre de este año como abogado por la Universidad Nacional de Córdoba.


Obtuvo la cátedra de derecho público pocos años más tarde; sería eventualmente también catedrático de filosofía y vicerrector de la Universidad, como  también periodista, legislador y gobernador interino a los 25 años. 


Derqui era unitario, como unitarios eran los amigos y admiradores que políticamente lo elevaron, a la Presidencia de la Nación Argentina durante un año y medio.- asevera Armando Alonso Piñeiro.


 Pero, Santiago Derqui fue un  innato federal, un hombre  con una bondad hecha conducta” comenta Gustavo Gabriel Levene.”


Fue luego de tales funciones cuando conoció las mazmorras de Estanislao López, caudillo santafesino, con la entusiasta complicidad rosista. Tiempo después se alejaría del terruño secundando al general José María Paz, cuando éste asumió la gobernación entrerriana.


Entre estos avatares políticos y el desempeño de una misión en Paraguay, Derqui vivió un novelesco romance en Corrientes que devino en casamiento.


Los fragores de la lucha amorosa no le impidieron continuar en la cotidiana batalla política, que encontró un nuevo cauce tras el pronunciamiento urquicista y la victoria de Caseros (1852).


Los hechos posteriores son más conocidos en la vida de Derqui.


 Designado  ministro de justicia e Instrucción Pública del Supremo entrerriano, Justo José de Urquiza, desplegó coherencia y tacto también como titular de la cartera del Interior.


Indudablemente esa época constituyó la mejor fragua para la preparación como presidente de la República, acompañado en la vicepresidencia por el general Esteban Pedernera.


En los meses inmediatos continuaría como consecuente seguidor de Urquiza, tanto en lo político como en la adhesión personal.


Arrastrado por eventualidades fuera de su control y superiores a su sentir, Derqui decidió enfrentar  a  aquél  con quien había trabado una fuerte amistad en el exilio montevideano tres lustros atrás.


 La más profunda e  irreconciliable enemistad entre el cordobés y el entrerriano, sería, después de la batalla de Pavón, cuando en una carga impecable Mitre se impuso al vencedor de Caseros.


La historia puede considerarlo formalmente el primer miembro del Poder Ejecutivo, puesto que promulgó la reforma constitucional de 1860, con la presencia de Buenos Aires gobernando de acuerdo a ella. Acompañado por el general Pedernera pudo conducir la Confederación durante dieciocho meses.


En la ciudad de Paraná, el 8 de octubre de 1860, el presidente Derqui decretaba: “Habiendo resuelto la Convención Nacional ad hoc que para designar la Nación puedan indistintamente usarse la denominación Provincias Unidas del Río de la Plata, República Argentina o Confederación Argentina; y siendo conveniente a este respecto establecer la uniformidad en los actos administrativos, el Gobierno ha venido en acordar que para todos estos actos se use la denominación “República Argentina”.

La serenidad y lucidez que Derqui había desarrollado a través de un cuarto de siglo parecía que  lo había abandonado en el ocaso de su  vida de manera extravagante más él  seguía pensando que como no había renunciado todavía tenía derecho al poder.


 Fue entonces cuando decidió nuevamente exiliarse en el país oriental. .


Vivió humildemente en Montevideo hasta 1864; las estrecheces que pasó indujeron al Canciller del gobierno de Mitre, Rufino de Elizalde, a ayudarlo a regresar a Corrientes.


Cuando el mariscal Francisco Solano López invadió por sorpresa la ciudad en abril de 1865, Derqui se negó a prestarle apoyo, lo que lo llevó a la cárcel brevemente. Cuando la ciudad fue reconquistada por las tropas argentinas, volvió a la cárcel por sospechoso de haber colaborado con la invasión. Al salir, se encerró en su casa para siempre.

El 5 de noviembre de 1867 murió en Corrientes en la pobreza más extrema. Sea por enemistad personal con el obispo de la diócesis, el mismo Benito Lascano -a quien había expulsado de Córdoba 37 años antes- o por la imposibilidad de sufragar los gastos del funeral.


Sus restos permanecieron varios días insepultos hasta que una moción popular logró que se le enterrase en el cementerio de Corrientes. Actualmente, sus restos descansan en la Parroquia La Santísima Cruz de los Milagros, en Corrientes (Capital).

Actualmente hay una avenida con su apellido en Parque Avellaneda y también una localidad del Gran Buenos Aires.

 


 

Bibliografía:
Bosh Beatriz: Presidencia Derqui.  Vicepresidencia Juan Esteban Pedernera (1860 – 1861)en Historia Argentina de  Levillier. Tomo IV.
Archivo General de la Nación. Archivo de Urquiza. San José, 5 de febrero de 1861. Borrador de carta de Justo J. de Urquiza a Santiago Derqui.

 

Derqui. Calle. Topografía:
Corre de desde 5900 hasta 7400, 7700 hasta 8000 a la altura de Provincias unidas 800; Sánchez de Loria 800.
Carece de designación oficial.
Recuerda al Presidente de los argentinos, Santiago Derqui (1809 – 1867) que gobernara sólo dieciocho meses .