En la actualidad a 500 años o más de la sagacidad de los conquistadores españoles: Es una región selvática y pantanosa ubicada en la frontera entre Colombia y Panamá.
Se le conoce como “Tapón” porque interrumpe lo que se considera como la carretera más larga del mundo: la Ruta Panamericana.
Atravesarla supone caminar poco más de 100 kilómetros entre el noreste de Colombia y el Suroeste de Panamá.
Es el camino de miles de migrantes, que aspiran a una vida digna de trabajo y libertad. Lástima que muy pocos lo logran porque la jungla, es una muralla natural de 575.000 hectáreas de vegetación densa, capaz de convertir el sueño de un migrante en un verdadero “desafío de sobrevivientes”.
A continuación, mencionaremos oscuros peligros a los que están expuestos aquellos que deciden emprender ese horroroso recorrido:
1. Las mafias:
Autoridades, migrantes y pobladores locales certifican la presencia en el Darién de grupos criminales de diferente naturaleza. Hay bandas dedicadas al narcotráfico, otras al contrabando y existen guerrilleros y paramilitares.
Estos grupos suelen robar las pertenencias y la comida de los migrantes y atacan a quienes cruzan el Darién por territorios de su dominio.
2. Enfermedades y lesiones:
Contraer enfermedades en el Darién puede ser una sentencia de muerte, a kilómetros de distancia de centros asistenciales y poblados.
Las picaduras de mosquitos o insectos capaces de transmitir enfermedades como la malaria o el dengue son un riesgo latente.
Las personas se exponen a lesiones cutáneas por picaduras y a esguinces o fracturas por las extensas caminatas en suelos húmedos y resbaladizos.
El calor, las largas caminatas, la deshidratación y la privación de alimentos pueden derivar en fatiga extrema, hiperventilación, debilidad y fallas cardio respiratorias.
El clima húmedo puede causar resfriados, así como cortes o raspaduras en extremidades inferiores, a pesar del uso de botas o de ropa adecuada.
3. Los animales
Centenares de especies de animales e insectos habitan la selva del Darién. Ambientalistas y testigos reportan la existencia de serpientes, alacranes, jaguares, pumas, tigrillos, cerdos salvajes, zorros y perros de monte. Hay arañas de hasta 20 centímetros de tamaño.
El Darién es hogar de la conga, una hormiga gigante cuyo veneno inflama las extremidades, causa fiebre y diarrea, pues contiene una neurotoxina que ataca el sistema nervioso.
4. La violencia sexual
Entre 10 y 15 por ciento de los migrantes que atraviesan el Tapón del Darién sufre violencia sexual en ese recorrido, según la Cruz Roja de Panamá.
La organización Médicos Sin Fronteras ha documentado hasta 400 casos de abusos sexuales contra migrantes en el Darién desde abril de 2021. Niños, adolescentes, mujeres y hombres se cuentan entre quienes han sufrido violencia sexual en su recorrido por la selva.
5. Los ríos
Son al menos cuatro ríos que complican el tránsito de personas en el Darién. Sus corrientes pueden tornarse fortísimas en algunos tramos.
Los migrantes suelen cruzarlos a pie o aferrados a una soga.
El más mínimo paso en falso o resbalón puede terminar con la persona arrastrada por la corriente, río abajo.
Hay un cruce que es tan peligroso y donde han fallecido tantas personas que los migrantes y guías lo bautizaron “El Río Muerte”. Es el río Turquesa, donde suelen aparecer los cadáveres de quienes se han ahogado en el Darién.
6. Los “Guías”
Sobran los testimonios de migrantes que contratan a guías que conocen las vías para transitar y llegar a la frontera panameña, a quienes dejan varados en algún punto dándoles indicaciones falsas por el arribo a una lancha o la llegada de otro guía que nunca llega.
Los conquistadores del Darién:
En 1508, el rey de España capituló con Diego de Nicuesa y Alonso de Ojeda la colonización de la región norte de América del Sur y parte de América Central.
Al último le correspondió la región de Urabá, llamada luego Nueva Andalucía; en cuanto a Nicuesa le asignó la región de Veragua denominada Castilla de Oro, dividiéndose ambas jurisdicciones por un meridiano que pasaba por el golfo de Darién.
En 1509 marchó Ojeda ( sin dejar de considerar como socio a Martín Fernández de Enciso) al frente de dos navíos y 300 hombres entre ellos, uno oscuro soldado, Francisco de Pizarro que sería el conquistador del imperio incaico y Vasco Nuñez de Balboa, navegante nacido en la villa extremeña de Jeréz de los Caballeros(Provincia de Badajoz).
Ojeda llegó a la ensenada de Cartagena y luego de vencer a los naturales ordenó el saqueo del lugar. Los indígenas lograron rehacerse y tras un decidido contraataque dispersaron a los hispánicos que maltrechos abandonaron la región.
El jefe español marchó en busca de refuerzos, encontrándose con la expedición de Nicuesa a quién convenció de la necesidad de escarmentar a los naturales cartagineses. Ambos aunaron sus fuerzas y desembarcando diezmaron a los pobladores.
Ojeda siguió expedicionando y fundó el poblado de San Sebastián pero al verse cercado por los indios resolvió marcha a Cuba en busca de apoyo, dejando a Pizarro como lugar teniente con la orden de abandonar la plaza sino recibía refuerzos en el término de dos meses.
Transcurrido ese lapso de tiempo Pizarro al abandonar el lugar, se encontraría con las fuerzas de Martín Fernández de Enciso que arribaba con refuerzos.
Los expedicionarios socios Enciso y Ojeda decidieron no asentarse en la inhospitalaria región y siguiendo los consejos Vasco Núñez de Balboa (futuro descubridor del Océano Pacífico) conocedor de la geografía del lugar por haber navegado con Rodrigo de Bastidas en el años 1500, hizo trasladar el emplazamiento del Darién, en la costa panameña , donde fundaron en 1510 el primer asentamiento estable que perduró en América, el municipio Santa María la Antiguadel Darién.
Pronto habrían de surgir serios enfrentamientos entre los conquistadores que llegaban a tierras americanas con una preparación militar forjada en la lucha contra los moros y dotados de un individualismo anárquico, asentado en un casi fanático culto del valor personal.
Los pobladores desconocieron a aquéllos como autoridades, nombrando alcalde a Balboa.
Este convirtióse en un personaje dominante a tal punto que en 1511 tomó prisionero a Nicuesa Obligándolo a hacerse a la mar, sin suficientes provisiones en una barcaza deteriorada donde seguramente hallaron la muerte sus tripulantes.
Balboa, por su parte se constituyó en la máxima autoridad del Darién y posteriormente en rey Fernando lo nombró gobernador y capitán general.
Las insistentes versiones indígenas que hablaban de la existencia de un gran mar al otro lado de las montañas decidieron a Vasco Núñez de Balboa a emprender su búsqueda el 1 de septiembre salió de Santa María la Antigua al frente de 190 hombres y un millar de indios, luego de 25 días de marcha y de haber vencido algunas tribus, llegó a las cercanías de la cumbre tras la cual, según las aludidas versiones se hallaba el mar. Sólo habían quedado 66 soldados.
Balboa quiso tener el privilegio de ser el primero en divisar el mar y ascendió sin acompañantes hasta la cima y de este modo descubrir el océano Pacífico que llamó Mar del sur.

Bibliografía:
Prof. Rampa Alfredo C: "Instituciones políticas y sociales de la Argentina y de América hasta 1810." Editorial A-Z. Buenos Aires, 1981.
Darién. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. desde 1800 al 1899, a la altura de Bv. Oroño 2700.
Carece de designación oficial.
Recuerda al golfo e istmo de Darién, formado por el mar Caribe en la costa colombiana.