Podría decirse que los ferrocarriles – digamos las locomotoras- tuvieron su origen provenientes de las minas.
En 1602 en Newcastle (Inglaterra) se construyeron vías con rieles de madera (ya se usaban en Alemania) para trasladar las vagonetas cargadas con mineral. Estas vías primitivas fueron cubiertas con hierro maleable en 1716, y reemplazadas por barras de hierro colado en 1767.
La locomotora
Se denomina locomotora al material rodante con motor que se utiliza para dar tracción a los trenes, siendo, por tanto, una parte fundamental de estos. La palabra "locomotora" proviene del latín "loco", ablativo de "locus", que significa lugar, y del latín medieval "motivus", que significa provocar movimiento.
Algunas locomotoras de vapor estaban diseñadas para rodar sin necesidad de rieles, por caminos y carreteras. Se denominaban locomóviles, estaban dotadas de ruedas de tractor y eran empleadas para encarrilar los vagones que se salían de las vías en accidentes, para el arrastre de maquinaria pesada o en los trabajos de instalación de los rieles entre otras tareas.
Desde sus inicios la finalidad de los trenes en Inglaterra era la de transportar carbón a bajo costo desde los yacimientos hasta los puertos y los principales centros fabriles, y después se aplicó al transporte de pasajeros.
Recién a principios del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, las locomotoras fueron de vapor.
La primera locomotora de vapor fue construida por Richard Trevithick en 1802, 10 años antes de la máquina de George Stephenson. Esta máquina no dio resultado porque circulaba por rieles de hierro fundido inapropiados para su peso.
El avance más importante y trascendente se produjo cuando George Stephenson resolvió un adecuado sistema tendido de rieles para que pudiera circular por él la locomotora a vapor, en reemplazo de las barras de hierro colado.
A partir del tren así concebido, se produjo una aceleración en los avances tecnológicos de otras áreas, como el sistema de señalización a larga distancia y el control remoto, el freno de aire, el conmutador y sistema de señales automáticos.
En nuestra patria los ferrocarriles se constituyeron en uno de los principales instrumentos de su desarrollo material y social.
Por primera vez en Argentina a mediados del siglo XX nació la idea de introducirlos comenzándose a gestar la Sociedad del camino de hierro de Buenos Aires al Oeste.
Las locomotoras del Ferrocarril del Oeste constituyeron el primer medio de transporte mecánico.
Juntos el ingeniero Tomás Allan, el mecánico y armador Enrique Bassett, más el maquinista Alfonso Corazzi y su ayudante Juan Allan fueron los que lanzaron a correr el 30 de agosto de 1857, a la legendaria locomotora La Porteña.
Alfonso Corazzi italiano nacido en Liboria, había sido 8 años fogonero y un año después maquinista de la compañía Strada Ferrata de Toscana y sin dudarlo se embarcó como mecánico en un vapor destinado a la exploración del río Bermejo.
Años más tarde, el Ferrocarril del Oeste lo contrató junto al ingeniero Guillermo Bregg y su ayudante Juan Allan para montar la legendaria locomotora La Porteña” que se desplazaba desde la estación del Parque (actual plaza Lavalle) hasta Flores. “La Porteña” primera locomotora del país.
Repito lanzada a correr el 30 de agosto de 1857.
Corazzi abandonó tal descollante emprendimiento para venir a Rosario a dirigir el Ferrocarril Central Argentino.
Las locomotoras y vagones crearon una importante fuente de trabajo para los inmigrantes de distinta procedencia y en especial Rosario exportó los productos de la tierra hacia el resto del mundo.
Puede decirse que desde la instalación de la primera y corta línea que partía desde el centro de la ciudad de Buenos Aires y se internaba en ámbitos hasta entonces despoblados, se inició una especie de revolución que ya no tendría fin.
En la década de 1850 y del 60, si bien los vapores abrieron una nueva perspectiva al comercio argentino, los ferrocarriles acrecentaron los logros alcanzados y proyectaron infinitos bienes a la Nación.
En la provincia de Santa Fe el ferrocarril fue un importantísimo factor en la vinculación de los asentamientos rurales con los centros de consumo, dando además, el origen de muchas colonias agrícolas en un territorio prácticamente despoblado.
Las vías partieron la espina dorsal del desierto, comunicando los centros urbanos aislados promoviendo a su vezron la creación de gran número de colonias agrícolas a lo largo de su recorrido.


Bibliografía:
Mikielievich Wladimir C: “Corazzi”. Diccionario de Rosario. (Obra inédita).
Corazzi Alfonso. Calle, Topografía:
Corre de N. a S. desde 600 al 1299.
Se le impuso ese nombre por Ord. 98 promulgada en 1940.
Recuerda a Alfonso Corazzi maquinista que condujo "La Porteña" en 1857, al inaugurarse la primera línea ferroviaria del país.