En la manzana comprendida por las calles Dorrego, Italia, Córdoba y Santa Fe, hubo hace muchos años una plaza de toros que fue desmantelada. En 1899 fracasó el último intento de instalar un coliseo taurino frente a la plaza San Martín, ya que el lugar permanecía casi baldío.
Entre 1906 y 1913, Caetano Rezzara construyó en Córdoba 1860 la primera de las viviendas opulentas de la cuadra, el frente resultó ganador del Concurso Municipal de Fachadas en 1914.
Astengo era hijo de un inmigrante genovés dedicado al comercio y empresario de pavimentaciones, estanciero y colonizador, que compró el teatro Colón (semejante al actual teatro el Círculo) ya clausurado, sobre el que estableció sus oficinas, y más tarde, fuera demolido por decisiones propias suyas.
Volviendo a la casona, la misma se encuentra ubicada en una de las cuadras del Paseo del Siglo más homogéneas en lo que hace a protección y preservación, vecina por ejemplo de la sede del Rectorado de la UNR, el Colegio de Escribanos y la Federación Gremial del Comercio y la Industria.
Astengo y su mujer Antonia St. Marie decoraron su residencia con muebles, tapicerías, mármoles, bronces, porcelanas y platería traída de Europa e iniciaron una colección de pintura que comenzó con old masters y que a fines de la década del 20 se inclinó hacia las escuelas europeas de siglo XIX, entre las que se destacaba especialmente la escuela francesa de 1830.
La mansión cubre 1.437 metros cuadrados y consta de tres plantas, incluyendo un subsuelo, conectadas por una majestuosa escalera principal de madera (y otra de servicio).
También tiene un maravilloso jardín con galería que llega hasta el centro de manzana. En su interior se destacan dos lucernarios y una gran cantidad de aberturas con vitrales.
Los pisos y algunas de las paredes de la casona ostentan trabajo de marquetería, mientras que en tres de sus techos se destacan frescos de Salvador Zaino, un pintor italiano que se radicó en Rosario a finales del siglo XIX y ejecutó, entre otras obras, nada menos que la decoración del foyer del teatro El Círculo.
En la vivienda habitaban, además de la familia, entre 9 y 10 sirvientes y un par de institutrices. Amén de los estudios, las niñas alternaban sus tardes de música y bordado, con las lecciones de baile clásico o pensaban en los viajes a Mar del Plata, cuando todavía existía la rambla de madera.
Actualmente, la mansión Astengo es una de las casonas protegidas que figura en el catálogo de inmuebles de valor patrimonial.
Enrique Astengo llegó a nuestra ciudad “sin más capital que sus brazos”, pero a poco tiempo de su llegada logró una “inmensa fortuna”, detallan los curadores. Así inició su colección de arte decorativo y pintura.
Como coleccionista participó con el aporte de obras de antiguos maestros de la pintura en la muestra "Arte Retrospectivo El Círculo (1923)", pinturas de escuelas decimonónicas en "Arte francés siglos XIX y XX "(1933), ambas en el por entonces Museo Municipal de Bellas Artes, y en "La pintura francesa de David a nuestros días" (Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino, 1939).
Tras su fallecimiento en 1939, su hijo Héctor compró las partes de sus hermanos en 1967 para consolidar el hoy conocido Teatro Fundación Astengo (o Auditorio Fundación), convirtiéndolo en un pilar cultural de Rosario.
Falleció a sus 73 años y sus restos descansan en el cementerio El Salvador de nuestra ciudad.

Bibliografía:
La expuesta en el texto.
ASTENGO ENRIQUE. TOPOGRAFÍA:
El Honorable Concejo Deliberantes aun no le ha asignado con su nombre una arteria que lo honre.