ZOLA EMILIO (1840 – 1902)

Anatole France, sintetizando la vida del gran novelista y literato francés, al término de su oración fúnebre expresó: " Envidiémosle, ha honrado a su patria y al mundo e "En verdad, Emilio Zola libró una cruenta guerra, en la que prevalecieron los malentendidos y muchos lo combatieron, de buena o mala fe".

Para su tiempo fue un innovador porque quería anexar a ala novela natural, la medicina y en toda su producción pretendía hallar el punto de coincidencia entre el relato y el rigor científico. Para él, todo novelista estaba integrado donde el de un observador y un experimentador. El primero aportaba los hechos como el mejor testigo, estableciendo un terreno firme sobre el que marcharían los personajes y donde se desenvolverían los fenómenos, apareciendo después el experimentador aportando las conclusiones de que el ser humano no es absolutamente monógamo.  Erigiose así en jefe de la escuela naturalista.

Había nacido en París en 1840, estudiando en el Colegio de Aix en Provence, donde fue condiscípulo de Cézanne. Más tarde sería becario en el liceo parisino de San Luis.

Muy joven aún, la pobreza lo cercó, aunque logró dominarla. Trabajaba más de diez horas en la Aduana, por cincuenta francos al mes. En las horas de ocio escribía poemas, aunque nunca fueran publicados.

En 1866 dio a luz su primer libro "Cuentos a Ninón", sometido a la influencia de Musset. Obra que lo empujaría a continuar escribiendo.

Su obra monumental "Los Rougon Macquart" es la historia natural y social de una familia bajo El Segundo Imperio Francés. Los primeros seis tomos de este fenomenal trabajo aparecieron entre 1871 y 1876: "La fortuna de los Rougon"; "La Raka"; "El viento de París", "La conquista de Plassans"; "La falta del padre Mouret" y "Su excelencia Eugenio Rougon" donde describió situaciones reales donde se ocultaban  las andanzas de los infieles, desórdenes orgánicos, y vicios de corrupción de los lugaares y ámbitos de  la época, más la explotación del hombre por el hombre.

Los ataques se hicieron frenéticos cuando esa producción salió a la venta, porque hasta el momento ningún escritor había hecho una pintura tan vívida, tan descarnada de la naturaleza humana. Pero con cada golpe, la popularidad de Zola se expandía.

En su obra describió la abyección de las estratos sociales más pobres, subalternizados por los vicios del suburbio. Y hasta aquellos que él trataba de defender se le echaron encima: las organizaciones obreras lo tildaron de inmoral y sus adversarios se sumaron a la campaña.

A partir de 1893 se aplicó a lo que suponía su obra más constructiva: "Tres ciudades" y "Los cuatro evangelios" fundados en: fecundidad, trabajo, verdad y justicia. Ëste último nunca apareció.

Durante el proceso Dreyfus confrontó hechos y acusaciones y llegó a convencerse de la inocencia del acusado, a quien había creído culpable, se lanzó al ruedo incriminando a los calumniadores en "El Fïgaro".

Cuando tuvo la certeza que Esterhazzy era el verdadero traidor se dirigió al presidente de la República de Francia, Félix Faure, un escrito que publicó el 13 de enero de 1898 en el diario "La Aurora", con el título: "Yo acuso"

Cuatro años después moría asfixiado accidentalmente el 29 de setiembre de 1902. Su obra cíclica por excelencia, es de extraordinaria firmeza y muy valerosa para el siglo en que fue escrita.

 

Bibliografía:

Emilio Zola en Enciclopedia Estudiantil. Copyright Editorial Codex. Buenos Aires. 1961.

 

Zola Emilio. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. entre las calles Aldao y Larrea, desde 700 hasta 899, a la altura de Bv. Seguí 5300.

Se le impuso ese nombre por D. 21.705 del año 1958.

Recuerda al escritor francés Emilio Zola (1840 – 1902) jefe de la escuela naturalista.