ZENO ARTEMIO (1885 – 1935)

Nos ilustra Guillermo Zinni:“Portadora de un milenario apellido que estuvo emparentado con la realeza veneciana, la familia Zeno emigró de Verona, Italia, hacia 1885 y se estableció en San Fernando, en Buenos Aires donde se dedicó al comercio  de frutas y verdurasEse mismo añonacería su primer hijo, Artemio.

Ese hogar  que desconocía las urgencias económicas, le dio a su peculio el mejor destino: “estudio y títulos para sus hijos”.En efecto dos de los cuatro, Artemio y Lelio  resultaron  “artistas del bisturí” .

El primero se doctoró en medicina en 1910, y enseguida fue designado médico interno de la Asistencia Pública de Rosario.

Aún joven al  trabajar  como jefe de cirugía en el Hospital Español compartió jornadas y saberes con su maestro, el excepcional doctor Vasallo.

Artemio Zeno llegó a nuestra ciudad y tras  dedicar varios lustros de su vida para salvar vidas,  falleció en 1935.

Su asistencia a congresos internacionales era insalvable, en los que se perfeccionaba y  brindaba   conocimientos y técnicas propias.      

Tanto él como su hermano Lelio ocuparon una gran diversidad de cargos, y  aparte de ser brillantes profesionales  serían dos grandes humanistas  y reconocidos mecenas en pro de la cultura científica porque reglamentaron asilos, sanatorios y maternidades de la ciudad, creando a su vez la Escuela de Enfermeras y El Círculo Médico.

En 1921 fue designado profesor titular  de Patología Quirúrgica gracias a su fervorosa vocación pedagógica y cuatro años después miembro de la Sociedad de Cirugía de la Capital Federal, siendo al año siguiente delegado de la Universidad Nacional del Litoral  con sede en la ciudad de Santa Fe, para el estudio y enseñanza de clínica quirúrgica en Europa.

En 1924 sobre la base del antiguo Hospital Británico levantó  el Sanatorio Británico junto a su hermano y a su concuñado, el doctor .Oscar Cames, que actualmente existe en la intersección de las calles Paraguay y Wheelwrigt .
       
De inmediato  iniciaron  una serie de modificaciones en la estructura del edificio, haciendo construir pabellones de mayor capacidad para el personal  e internados,  equipados  con la tecnología de cualquier centro de cirugía europeo o norteamericano.

Decía por entonces el poeta Alfredo Bufano:”Yo no entiendo de medicina pero aquí en este sanatorio, siento la presencia de lo grande, lo fantástico y también lo bello”.

Artemio Zeno resultaría un personaje novelesco, un poco teatral -  lo contrario de la introversión e ideas comunistas de Lelio - 

Según cuentan las crónicas de entonces -  que cuando se presentó a  concursar el cargo de titular de Clínica Quirúrgica en Buenos Aires, apareció de galera, monóculo, bastón, pantalones bombilla y con un sobretodo muy elegante – más  parecido a un político que a un destacado médico –
Aparte sacándose los guantes, y dejándolos ostensiblemente sobre la mesa  agregó muy ceremoniosamente, ”Esta tarde me recuerda a los neblinosos días de Inglaterra...”

Detalle que se sumaría a la presentación  como único antecedente de su currículo, el de ser miembro de la Real Academia  de Cirujanos de Londres y no se equivocó porque de mucho le sirvió tal precedente.

 

Bibliografía:
De Grucci Julio:”Semblanza de Artemio Zeno en el Tercer Congreso Nacional de Historia de la medicina argentina”. Buenos Aires 1Profesor Dr. Luciano M. Torres: “Sanatorio Británico; Sus hombres y sus mujeres”. Talleres Gráficos San Miguel. Rosario , 28 de junio de 1996.
Zinni Guillermo: “Artistas del bisturí”. Publicación LA CAPITAL: 1867 – 2007. 15 de noviembre. 140º Aniversario. Pág. 302.

Artemio Zeno. Calle . Topografía:
Corre de N. a S. desde 700 al 899, altura de Eva Perón 5500.
Se le impuso ese nombre por Ord. 1578 del año 1961.
Recuerda al consagrado médico Artemio Zeno (1885 – 1935), fundador del Instituto de Cirugía Sanatorio Británico de Rosario.