ZAMUDIO ADELA (1854-1928)

La mujer en la primera mitad del siglo XIX  ocupaba un papel secundario, siempre detrás del hombre.

Juan Ignacio Gorriti expresó su pensamiento acerca de dicha situación, en el año 1827 (pág.66): “Conviene a su sexo que sepa hilar, coser, tejer, lavar, preparar el pan, aderezar la comida y disponer de algunos dulces. Así perderán las mujeres el gusto pe los paseos, bailes y otras disipaciones que se malgastan las rentas y se producen desórdenes domésticos”.

La sociedad era muy católica y la Iglesia defendía que el papel de la mujer era el de una esposa obediente y ama de casa al cuidado y servicio de su familia, y sólo el hombre se tenía que dedicar a las cosas importantes.

La reclusión paterna y materna tenía su continuación en la estricta protección del marido, para ocupar su lugar en el mundo como esposa y madre. Su principal objetivo de vida era rezar y procrear.

Diferencias notadas por muchos europeos, quienes atribuían esas desigualdades entre varones y mujeres de este país, a la reclusión en el hogar y a la domesticidad, propias del ambiente y heredadas de la tradición colonial.

El gran estadista sanjuanino en su viaje a Estados Unidos (1863) observó que existían grandes diferencias en la condición de las mujeres argentinas y las norteamericanas.

La desvalorización de la mujer tan brutal, se desvaneció prácticamente con Sarmiento, quien proyectó que la mujer debía estudiar y para ello importó entre los años 1869 y 1898, sesenta y una jóvenes “Las señoritas”, maestras norteamericanas experimentadas en el proceso enseñanza–aprendizaje.

Así se impusieron nuevas estructuras educativas en la según da mitad del siglo XIX, dando lugar a muchas jóvenes argentinas a realizar estudios secundarios y otras especializaciones.

 

Adela Zamudio Rivero fue una escritora, pionera del feminismo en Bolivia, que cultivó tanto la poesía como la narrativa.


Nació el 11 de octubre del año 1854 en la ciudad de Cochabamba, Bolivia, hija de Adolfo Zamudio y Modesta Rivero. De ese hogar nacieron tres varones Mauro, Arturo, Amadís y Adela.


La niña estudió en la escuela católica de San Alberto en su ciudad natal, pero solo cursó hasta tercero de primaria, pues en esos tiempos era la máxima educación que se ofrecía a las mujeres durante el gobierno del presidente Mariano Melgarejo.

A fines del siglo XIX, después de que el Partido Liberal asumiera el gobierno de su país, comenzó a trabajar como profesora en la misma escuela donde se había educado. Posteriormente, fue directora de la Escuela Fiscal de Señoritas (1905).

Escribía artículos para El Heraldo de Cochabamba en los que desarrollaba ideas progresistas - así abogaba por la supresión de la enseñanza religiosa- y en su obra protestaba contra la discriminación de que era objeto la mujer.
Sirve de ejemplo esta estrofa de su poema “Nacer hombre”:
Una mujer superior
en elecciones no vota,
y vota el pillo peor;
(Permitidme que me asombre)
Con sólo saber firmar
puede votar un idiota,
porque es hombre.

Adela Zamudio

A causa del pensamiento conservador que predominaba en sectores importantes de la población boliviana no se comprendió el sentido de estos versos -o se fingió no comprenderlos-, y se los atribuyó a alguna decepción amorosa.


Lo que sí era cierto es que su vida se había convertido en un solterío largo y penoso, situación que refleja el seudónimo que usaba: Soledad.


A pesar de las dificultades para hablar, "en un ambiente estrecho, plagado de beatas y de prejuicios sociales", de matrimonio civil, de reformas y de liberación femenina, Adela Zamudio "desafió a esta sociedad que no comprendió sus ideas revolucionarias en favor de su sexo".​


Adela Zamudio a principios del siglo XX en el año 1900 (a sus 46 años de edad), fundó una academia de pintura en Cochabamba y, en 1916, el Liceo de Señoritas, que lleva su nombre.

Cultivó la poesía neorromántica, comenzando a publicar sus versos en 1877, en el citado El Heraldo.


A su vez escribió una novela epistolar Íntimas, "en torno al clero corrupto y la hipocresía circundante"  y relatos (La inundación, Noche de fiesta, La reunión de ayer, El velo de la Purísima, El diamante, etc.).

Lydia Parada de Brown considera que "esta escritora boliviana ha sido una de las más grandes de América, pero lamentablemente no ha alcanzado la fama de Gabriela Mistral, ni de Juana de Ibarbourou".

El 28 de mayo de 1926 el presidente Hernando Siles Reyes coronó en Cochabamba a Adela Zamudio, reconociéndola como la más elevada exponente de la cultura en Bolivia. El rector de la Universidad Mayor de San Simón, Félix del Granado afirmó en esa ocasión:
“Pueblo, honra y ama al poeta; ámalo porque con sus manos desgarradas, heridas por los espinos del camino, recoge la dorada espiga y amasa el pan; porque, con sus pies sangrantes, desciende a las profundas cisternas en pos del agua con que escancia el ánfora; ámalo porque así sacia tu hambre de belleza y apacigua tu sed de ideal.”


En una carta a  su amigo Franz Tamayo, Adela Zamudio resume de este modo su vida y le explicó a su amigo un poco de su ascendencia.

Nací en Cochabamba creo que el 54 o el 55. No tengo mi fe de edad. He pasado mi juventud a la cabecera de una madre enferma y mi edad madura como mi vejez, luchando penosamente por la vida. Mi madre, doña Modesta Ribero de Zamudio, fue paceña. Nieta de portugués por línea paterna y de francés por línea materna. Mi padre, Adolfo Zamudio, nació en Lima, de madre ecuatoriana y padre argentino. Mi abuelo don Máximo Zamudio figura en la lista de los próceres de la independencia argentina.

 

Adela Zamudio falleció en su ciudad natal el 2 de junio de 1928 a los 73 años de edad. En su tumba en el cementerio de la ciudad de Cochabamba se puede apreciar el epitafio que ella misma escribió:

Vuelo a morar en ignorada estrella
libre ya del suplicio de la vida,
allá os espero; hasta seguir mi huella
lloradme ausente pero no perdida.
Después de 52 años de su fallecimiento y en homenaje al nacimiento de la poetisa, el gobierno de la presidenta Lidia Gueiler Tejada instituyó en 1980 el Día de la Mujer, que en Bolivia se celebra cada 11 de octubre.

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.


Zamudio Adela. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a  S. a la altura de Tucumán al 7600.
Se le le impuso ese nombre por O. 8.846 de 2011 
Recuerda a la escritora boliviana precursora del feminismo en su país. En 1901 fundó una academia de pintura para mujeres en Cochabamba, su ciudad natal, y en 1916 el Liceo de Señoritas que lleva su nombre. En homenaje a su nacimiento, desde 1980 cada 11 de octubre en Bolivia se celebra el "Día de la Mujer".