YAPEYÛ

Nuestra Señora de los Reyes magos de Yapeyú en sus comienzos tenía alrededor de 16 hectáreas ocupadas inmediatamente por típicas construcciones de piedra y adobe. Fue el nombre con que el 1622 se fundó la reducción y pueblo.

En cuanto a Yapeyú - nombre que significa soplo del río - fue el asiento de una trascendente comunidad jesuita. Tres sacerdotes – Pedro Romero, Nicolàs Duràn Matrilli y Roque Gonzàlez – se convirtieron en los responsables de la iniciaciòn del poblado, que inicialmente estaba distribuido en dos patios- ha recordado un estudioso -: en el primero se ubicò la iglesia, el cementerio, las celdas para los padres y los talleres, y en el segundo dos almacenes, el cabildo y la casa para los gobernadores.

Prontamente se convirtiò en una de las reducciones màs florecientes y sus fèrtiles tierras dieron origen a la ganaderìa y a la agricultura, llegando a tener en 1767 màs de cuarenta y ocho mil vacunos de corral". – asevera Armando Alonso Piñeiro.

La antigua reducciòn tuvo la gloria de legar a la posteridad los melancòlicos recuerdos de la presencia jesuìtica y las ruinas de la casa natal del Libertador.

Cundo el padre del futuro hèroe fue nombrado teniente gobernador de Yapeyù, se instalò con su familia, en abril de 1775, en la residencia de los gobernadores. Se trataba de un pequeño fuerte, formado por una sucesiòn de cuartos para las fuerzas militares cercano al cual estaban las caballerizas, el sector domèstico o residencial propiamente dicho, con un gran patio, segùn la usanza generalizada de la època.

En una de esas habitaciones naciò don Josè de San Martìn y se criò frente a la selva y frente al rìo, mientras oìa contar a sus padres las historias sobre los indios que restaban de las bàrbaras invasiones de los llamados "mamelucos brasileños", vecinos lusitanos que incursionaban para robar ganado, saquear las riquezas yapeyuinas – especialmente los objetos de oro y plata del culto parroquial – y llevarse centenares de indios a los que vendìan como esclavos. Junto a ellos empezò a descifrar el alfabeto en la escuela democràtica de Yapeyù, fundada por el legislador laico de las misiones secularizadas

Mitre ha dedicado a este perìodo, estas macizas frases: "El niño criollo nacido a la sombra de las palmas indìgenas , borrò tal vez de su memoria estos espectàculos de la primera edad, pero no olvidò jamàs que habìa nacido en tierra americana y que a ella se debìa".

En 1783 el funcionario San Martìn y su familia abandonaron esa tierra que 34 años despuès – exactamente el 13 de febrero de 1817- morìa definitivamente por una nueva y salvaje embestida portuguesa, a las òrdenes del brigadier Chagàs y al mando del capitàn Gamas. Incendiaron todo lo plantado destruyendo definitivamente aquel floreciente pueblo.

Ni la provincia ni el paìs, envueltos en la voràgine de la guerra por la Independencia, estaban en condiciones de acordarse del solar donde habìa nacido el Libertador.

En 1899 un entusiasta sanmartiniano, el ingeniero Florencio de Basaldùa, afirmò haber redescubierto la casona, parcialmente salvada no sòlo del saqueo portuguès de 1817, sino tambièn de una demoliciòn llevada acabo por un grupo de colonos en 1862.

Un informe oficial de la època aclaraba "que en la manzana 45, al costado sur se hallan las ruinas de la cas de San Martìn. Era la primera de la barranca, tenìa palmeras en su patio y estaba situada junto a un ombù, de los muros sòlo quedaban restos..." asevera Carlos Vigil en "Los monumentos y lugares històricos de la Argentina".

Basaldùa exhortò al presidente Julio A. Roca, a ocuparse con urgencia del tema, a fin de evitar que el deterioro del tiempo hiciera desaparecer lo que quedaba. En 1899 se levantò una columna de homenaje a San Martìn een la plaza yapeyuina.

El 16 de julio de 1915, el Congreso nacional sancionò la ley 9655, cuyo artìculo primero reza: Autorìzase al P. E. Para adquirir en propiedad la manzana de terreno ocupada por las ruinas de la casa que fuera del general San Martìn, en Yapeyù, con el objeto de restaurarla y conservarla como monumento de gratitud nacional" .

En 1938, la provincia de Corrientes declarò a las "ruinas de la casa de gobernadores de Yapeyù donde naciò el general San Martìn" como monumento provincial.

El 5 de octubre de 1945, finalmente, Yapeyù fue declarado lugar històrico por decreto 24.455.

 

Bibliografìa:

Piñeiro Armando Alonso: "La casa donde naciò el Libertador" en Cronologìa Històrica Argentina. Pàg. 84 y sig.

 

Yapeyù. Pasaje. Topografìa:

Corre de S. a N. desde 3600 hasta 3799, 390 hasta 4399 a la altura de Salvat 1000; Ugarte 1000.

Carece de designaciòn oficial.

Recuerda el lugar donde naciò el general San Martìn.