WINTER LORENZO (1842 – 1915)

El problema de fronteras, amenazado constantemente por los indios y la necesidad de reducir al salvaje incorporando los territorios del Sud a la civilización, motivó la campaña al desierto durante la presidencia de Avellaneda.

La primera expedición realizada por Rosas en 1833 llegando hasta el río Colorado, tuvo su importancia, más hacía falta completarla con una acción más efectiva y estratégica.

En cuanto les  escaseaba el alimento y  el hambre acechaba a los bárbaros, éstos  arreaban con el ganado vacuno y caballar, después de matar a los hombres, hacer cautivas a las mujeres e incendiar las poblaciones.

Para evitar tales acechanzas, el doctor Adolfo Alsina, siendo ministro de Guerra de Avellaneda inició en 1876  la verdadera conquista del desierto, considerando que la mejor forma de marginar a los indígenas consistiría en el levantamiento de obras de defensa, construcción de trincheras, erección de fortines  más el establecimiento de vanguardias fijas de poblaciones, detrás de una línea  o foso infranqueable.

A fines de 1877, en medio de la última invasión india, enfermó muriendo de inmediato el doctor Alsina.

Al año siguiente designado en su reemplazo el coronel  Roca preparó una nueva estrategia más  sanguinaria, pues definitivamente contrario a los proyectos de Alsina no admitía  la existencia de fronteras dentro del territorio nacional. Diría en su libreta de bolsillo:”Atajar con murallas a los enemigos, jamás”. Así pensaron los chinos y no se libraron de ser conquistados.

Su estrategia consistía en  una serie de vanguardias secundarias debilitando de a poco, el poderío indígena para el ataque.

Para ello consideró lanzar las fuerzas del coronel Nicolás Levalle contra el cacique Namuncurá, al coronel Conrado Villegas contra Pincén y al coronel Lorenzo Winter contra Catriel.

Winter, hijo de padres alemanes nació el  11 de octubre de 1842 en la ciudad puerto de Buenos Aires y tempranamente tomó  las armas,  incorporándose a las fuerzas de Buenos Aires en su enfrentamiento contra la Confederación.
        
Como soldado y como jefe fue siempre bravío y de carácter muy áspero, como fiel representante de la raza germana ya  en el siglo XIX.

Al declararse la Guerra del Paraguay se  encontró en los hechos sangrientos de Estero Bellaco y Tuyutí, realizando más tarde la campaña de Itapirú.

 

El 25 de mayo de 1879, casi un mes después de iniciada la denominada “Campaña del desierto” el general Roca envió un mensaje telegráfico al presidente de la República, doctor Nicolás Avellaneda: “Desde ayer estoy campado en la margen izquierda del Río Negro. En estas apartadas latitudes me ha parecido más puro y radiante el Sol de Mayo. Hoy lo hemos saludado al asomarse en el horizonte con salvas y otras pompas militares. Nada ha habido que lamentar en estas marchas a través del desierto más completo, con una fuerza completa que todo lo ha tenido que traer consigo, sacerdotes, sabios, mujeres, niños y hasta los perros y demás animales domésticos de las guarniciones, lo que daba a la columna el aspecto de un éxodo, de un pueblo en marcha que se traslada en busca de un clima y suelo propicios donde plantar sus tiendas. Saluda y felicita a V.E. su servidor y amigo – Julio A. Roca.”

 

Winter como los otros jefes en 1878 realizaron veintitrés operaciones ligeras, en una acción conjunta de los coroneles Nicolás Levalle, Marcelino Freyre, Conrado Villegas, Leopoldo Nelson y Luis Tejedor.

 

Ya en la frontera, en laguna del Tigre, él diezmaría  cruentamente, en duro combate a la indiada  por tres razones, por estar todos sus hombres bien montados, decididos,con un arrojo sorprendente y provistos del flamante Remington.

Cinco años más tarde, quebrada la resistencia de los aborígenes, dispersas las
tribus   y  sometidos los caciques menores y los capitanejos, sujetos hombres, mujeres y niños a la influencia morigeradora de los misioneros; ocupadas las tierras pampeanas y cordilleranas, los grandes jefes sobrevivientes no tuvieron más remedio que entregarse.

 

Le cupo el honor de colocar la piedra fundamental del pueblo General Roca 1879 en la confluencia del Limay y del Neuquén.

Designado gobernador de la Patagonia y comandante de la segunda División del ejército en 1882, arreciendo vientos y tempestades de piedras y arenisca emprendió una  nueva y esforzada marcha: “La campaña de la Patagonia” que lo llevaría a Puerto Deseado.

Al final le cupo el honor e informar, el 20 de febrero de 1885, la finalización de la lucha en el lejano Sur del país y la dispersión de la resistencia aborigen: “Me es altamente satisfactorio y cábeme el honor de manifestar al Superior Gobierno y al país, por su intermedio de V. S. Que ha desaparecido para siempre en el Sud de la República toda limitación fronteriza contra el salvaje... Las aspiraciones del gobierno y del país hánse realizado en menos de un decenio... En el Sud de la República no existen ya dentro de su territorio fronteras humillantes impuestas a la civilización por las chuzas del salvaje... -  Memoria del Departamento de Guerra y Marina, años 1884 – 1885, pág.55/57 –

El 24 de marzo de 1884 el cacique principal Manuel Namuncurá se presentó al destacamento militar del fortín “Paso de los Andes”, previa seguridad de que se lo trataría con decoro.
Las gestiones se realizaron a través del sacerdote salesiano, P. Domingo Milanesio, y con la rendición de Namuncurá, seguida poco más tarde por la de Sayhueque, se esfumó  la última ilusión de resistencia indígena.

Se retiró del servicio activo  en 1906 aunque continuó desde 1906 a 1910 en el Consejo Supremo de Guerra y Marina.

Murió Winter en Buenos Aires el 5 de Julio de 1915.

 

Bibliografía:
Padilla Alberto: Presidencia de Avellaneda. Tomo IV en Historia Argentina de Levillier. Año 1968.
La expuesta en el texto.

Winter  Coronel. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 3399 hasta 3700, a la altura  de Nahuel Huapi 4700. Barrio Acindar.
Se le impuso ese nombre por D. 19.381 del año 1956.
Recuerda a Lorenzo Winter (1842 – 1915), militar que actuó activamente  en la conquista del desierto.