WILSON THOMAS WOODDROW (1856 – 1924)

Wilson  tenía una misión: Salvar al mundo de las guerras, muriendo en nombre de la paz. Su anhelo  redentor fue  creciendo como respuesta  a una demanda paterna. Irónicamente  pasó a la historia  siendo el estadista  cuyos 14 puntos fueron la base del Tratado de Versalles y la posterior creación de la Liga de las Naciones”.

Aprendió el alfabeto a los 9 años  y recién a los 13 pisó una escuela  por primera vez, más a los 15 escribiría  su primer novela.

Tenía un inusual dominio del lenguaje. No sin razón Bayard Hale lo define como” un hombre de palabras y no de hechos”.

“Un hombre  que vivió entre la Biblia y el diccionario...sería la  síntesis más ajustada sobre Wilson “según Nora Marina Menéndez en el artículo “El amor al padre y el odio ignorado”.

Luego de ocupar la cátedra de Economía Política en la Universidad de Connecticut durante 9 años, en 1910 fue elegido gobernador de Nueva Jersey. Fecha que señalaría el comienzo de su carrera política  que culminó con su elección en 1914, como presidente de los Estados Unidos.

Al estallar la Gran Guerra (1914 – 1918)  siguió una política de neutralidad,  y justo  ese momento sería el más crucial de su carrera política, pues cuando la reputación por su sabiduría y elocuencia habían desbordado las fronteras de su país, el mundo entero esperaba su palabra.

Actitud pacífica que debió modificar ante el avance submarino emprendido por Alemania.

En abril de 1817, su país decidió entrar en la contienda y obligadas las potencias centrales  a pedir un armisticio, Wilson expondría al Congreso su famoso mensaje de los “14 puntos”  como programa de paz mundial.

Wilson con su férrea voluntad tomaba en sus manos las relaciones internacionales  alimentando las esperanzas de que Estados Unidos como país beligerante, tendría  un lugar en la mesa de negociaciones por el cese de hostilidades, primer paso que aseguraba  su establecimiento en la Liga de las Naciones.

En 1918, proclamaba al mundo con sus 14 puntos” justicia para aquellos con los  que no quisiéramos ser justos”.

Estaba interiormente convencido del poder de la palabra identificada con los principios de Cristo.
La guerra culminó en 1918 y mientras los aliados dependían de los Estados Unidos, Wilson deseaba una paz real, aún  con condiciones justas para Alemania llegando finalmente  a la Conferencia  de Paz de París en febrero de 1918, donde se daría cuerpo y consistencia  a sus palabras sobre la paz mundial.

 

Bibliografía:

Wilson Woodrow: Universitas.Enciclopedia Cultural. Salvat Editores.S. A. Buenos Aires 1965.Tomo 12, 15, ,17 y 18.
La expuesta en el texto.

Wilson.  Pasaje. Topografía.
Corre de N. a S. desde 2800 hasta 2899, a a altura de Rueda 2300.
Se le impuso ese nombre por O. 1578 del año 1961.
Recuerda al presidente de los Estados Unidos, Tomas Wilson que en 1919 fue galardonado con el premio Nobel de la Paz por su impulso a la Sociedad de las Naciones.