WHITE GUILLERMO (1770-1842)

“Figura largamente debatida por historiadores y polemistas- White ha dejado tras de sí una estela de misterio y aún de gratitud pues en el balance final de su actuación debe computarse el hecho de haber financiado y organizado la primera escuadra nacional”, según apunta el historiador Armando Alonso Piñeiro en su escrito: “Un controvertido perfil histórico” dentro del libro “Cronología Histórica Argentina”.


Pertenecía a una burguesía rioplatense en formación implantada fundamentalmente en actividades mercantiles y exportadoras de cuero que conformaban la rústica economía colonial.


Nació el 11 de octubre de 1770 en Boston, EE. UU.; el mismo año que naciera el Gral. Manuel Belgrano en Buenos Aires, viviendo en su patria las dramáticas alternativas para liberarse del dominio británico.


La fecha de su arribo al Río de la Plata es controvertida, fluctúa entre los años 1797 y 1803, como sobrecarga del buque mercante “Príncipe Concepción” procedente de la isla Mauricio, Océano Índico, después de largas estadas en los puertos de Callao, Guayaquil y Valparaíso.


Ni bien había llegado por lazos comerciales, White se vincularía con fracciones burguesas del litoral fluvial y el interior amasando una respetable fortuna a merced del comercio y de la propiedad de varios barcos mercantes.


Poseía una innata habilidad para urdir negocios, buena estampa y dominio del inglés que se sumaban a una educación y modales señoriales tal vez adquiridos durante su vida de marino.


Inmiscuido en los sucesos de las invasiones inglesas sería sometido a proceso judicial por las autoridades hispánicas porteñas por haber proporcionado los medios de transportar a Luján, una división inglesa que saliera el 30 de junio de 1806 y regresara el 2 de julio, con los caudales del Estado, aparte que con anterioridad de la llegada de los británicos sería quien le había hecho saber a Popham que en estas tierras existían muchos tesoros fáciles de apoderarse y con la comisión que le correspondiera, quedaría saldada la vieja deuda con él.


Cabe recordar que en ese juicio fue defendido por un talentoso abogado de la Colonia, cierto Bernardino Rivadavia quien lograría su excarcelación.


Libre de culpa y cargo en aquel mismo año de 1806 le compró a Liniers su quinta ubicada sobre la actual calle porteña Liniers entre Hipólito Irigoyen y Belgrano.
En 1810, al estallar el movimiento emancipador, White se vinculó con los patriotas prestándoles servicios de envergadura, digamos, capital para una provisión de armamento para las campañas libertadoras posteriores.


Los realistas reconcentrados en la plaza militar de Montevideo durante cuatro años dificultaban el gobierno de la Revolución.


Asediados por un ejército débilmente disciplinado, al mando de Rondeau, mantenían sus fuerzas en el puerto oriental, considerado inexpugnable, por donde entraban víveres secos e incursionaban con sus escuadrillas los puertos litorales, apropiándose de ganado y granos.


La necesidad de destruirlos sería evidente y durante el gobierno del Directorio de Posadas, el ministro Juan Larrea, a pesar de la pobreza impresionante se echó a la aventura de integrar una escuadra patriota, acudiendo a la ayuda de Guillermo White considerado un hombre de negocios, más  un patriota adinerado José María Riera.
El riesgo de aquellos hombres sería prodigioso igual que el dinero aportado en rápidos empréstitos y desinteresados desprendimientos.


Ese sería el origen de los cuatro primeros barcos de la escuadra del año1814.


La prisa con que fueron armados los barcos mercantes no dejó tiempo para cambiarles los nombres: Hércules, Zephir, Nancy y una goleta norteamericana, en los que se cargaron algunos cañones y embarcaron hombres, casi todos extranjeros, sin mucho examen.


Como si fuese arte de magia, después irían apareciendo en el puerto de Buenos Aires los primeros barcos de guerra, hasta completar una flota de tres corbetas, dos bergantines, cinco balandras y tres lanchones, armados con 264 cañones y pedreros, que habría de llegar más tarde a un total de 20 barcos armados con 280 cañones.


La colaboración de White en esta obra la sintetizaría el Ministro de Hacienda de Posadas, don Juan Larrea expresando: “el servicio más importante que se ha hecho al país en todo el curso de la Revolución fue la caída de Montevideo en poder de la escuadra argentina, formada como por encanto en poco más de tres meses por White”.


Marginando suspicacias y acusaciones difíciles lo cierto es que gastó hasta su último centavo y comprometió su crédito hasta el límite.


Guillermo Pío White, definido por Ángel Justiniano Carranza como “el Lafayette argentino”, perseguido y despojado de sus bienes por hombres amantes de la anarquía que se disputaban el poder del país con aspiraciones inconciliables” – murió en 1842.

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Bibliografía:
La expuesta en el texto.

 White. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 5700 hasta 7899, a la altura de Provincias Unidas 1000(B), Av. Rouillón 1000(B); Colombres 1000.
Se le impuso ese nombre por Ord. 25 del año 1920.
Recuerda a Guillermo Pío White (1770-1842) quien con su peculio  armó los primeros barcos de guerra de la Patria.