WALT DISNEY (1901-1966)

LA MAGIA DEL CINE EN DIBUJOS ANIMADOS.
Se ha dicho, sin paradoja, que el dibujo animado era el antepasado del cine. En efecto en 1880, Emile Reynaud presentó un aparato el “praxinoscopio” del que poco después sacaría “su teatro óptico”.


El principio o técnica que utilizó fue la del dibujo animado consistente en la descomposición de un movimiento original en una serie de dibujos (utilizando la persistencia de las impresiones luminosas sobre la retina).


A pesar de un éxito de diez años, los pequeños filmes de Reynaud, que duraban a veces hasta quince minutos, no tuvieron continuidad.


Treinta años después, 1907, Emile Cohl en Francia y Stuart Blackton en América inventaron simultáneamente, el dibujo animado propiamente dicho.


Entre 1914 y 1915 se registraron las primeras patentes para el empleo de hojas de celuloide perforadles como las películas ordinarias.


Cuando el mundo espectador empezó a cansarse de los temas pasionales, truculentos, cundiendo el hastío sobre las hazañas de los vaqueros, los engominados galanes y las estrellas cual vampiresas, Disney presentó el personaje Mickey.


Walter Elías Disney empresario, animador, guionista, actor de voz y productor de cine estadounidense, fue pionero de la industria de la animación de su país. Introdujo novedades en la producción de dibujos animados, logrando que el público del mundo volviese a encontrar su infantil ingenuidad y su mundo interior rico de emociones juveniles.

A pesar de los esfuerzos de sus biógrafos, un fondo de leyenda sigue aún planeando sobre la figura de Walt Disney (1901-1966). Un repetido rumor asegura que Disney era un emigrante europeo, probablemente español, que llegó a los Estados Unidos y que, más tarde, por temor a suspicacias, falseó su origen.


También han sido mitificadas las circunstancias de su muerte: muchos creyeron que Disney había sido congelado con modernas técnicas de hibernación.
Según esta leyenda, su cuerpo aún permanecería así con las constantes vitales suspendidas, a la espera de un futuro en que pudiese despertar y nuevos procedimientos quirúrgicos reparasen su salud.


Pero la prosaica realidad es que el cadáver Disney fue incinerado por deseo de sus familiares. No ha de extrañar, sin embargo, toda esta mezcla de realidad y fantasía alrededor de quien pasó a la historia de la cultura occidental como uno de los más prolíficos, contradictorios e influyentes cultivadores de la imaginación infantil.


Walter Elias Disney nació el 5 de diciembre de 1901 en Chicago, Illinois.


Cuarto de los cinco hijos que tuvieron Elias y Flora Disney, su infancia transcurrió entre apuros económicos y bajo la severidad de su padre, carpintero de profesión, que probó suerte en toda clase de negocios sin que nunca consiguiera mejorar su maltrecha economía.


Eternamente menospreciado por su padre, Walt creció muy unido a su madre, una antigua maestra descendiente de alemanes, y a su hermano Roy, ocho años mayor que él.


En 1906, Elias Disney decidió empezar una nueva vida en una granja cerca del pequeño pueblo de Marceline, Missouri, donde Walt descubrió la naturaleza y los animales.


También entonces nació su interés por el dibujo, que compartió con su hermana pequeña, Ruth.


Elias Disney hacía trabajar tan duro a sus hijos en el mantenimiento de la granja que los dos mayores, Herbert y Raymond, decidieron dejar el hogar para instalarse por su cuenta otra vez en Chicago.


Los difíciles comienzos:
 La precaria situación en que quedó la familia con la marcha de los dos jóvenes empeoró en el invierno de 1909, cuando el padre contrajo fiebres tifoideas y la enfermedad le obligó a vender la granja y a trasladarse a Kansas City, Missouri, donde encontró un empleo como repartidor de periódicos, tarea en la que Roy y Walt le ayudaban.


Ello supuso un menor rendimiento del pequeño Walt en la escuela, donde nunca fue un alumno aventajado.


Pasados un par de años, Walt, que ocasionalmente ganaba algún dinero vendiendo sus caricaturas, se matriculó en el Instituto de Arte de Kansas City, donde aprendió las primeras nociones sobre la técnica del dibujo. En aquellos años de su adolescencia descubrió el cine, un invento que le apasionó desde el primer momento.


Cuando presentó la figura de Mickey, Steamboat Willie consagró la figura del ratón (al principio bautizado como Mortimer) que tendría que competir con la deliciosa vampiresa Betty Boop de Max Fisher, el Gato Félix de Pat Sullivan y el marinero Popeye.


Luego presentaría al Pato Donald, Bambi y Dumbo. En algunos de sus filmes fusionó personajes reales y dibujos animados.


Los años treinta y cuarenta representaron las décadas de oro del dibujo animado hollywwoodense.

En la culminación de su ingenio y sinfonías, hallamos: Blancanieves y los siete enanitos (1937), Fantasía (1940), La Cenicienta (1950), Peter Pan (1953), La dama y el vagabundo (1955), “La bella durmiente del bosque” (1957), etc.


Recibió en 31 ocasiones el Oscar de la Academia de Hollywood; como realizador incansable, en el año 1954 lograría crear su propia empresa distribuidora, Buena Vista, concibiendo así el primer parque de diversiones Disneylandia en Anaheim, California.


Habiendo logrado un imperio triunfante, mientras enriquecía sus filmes con los últimos progresos técnicos alcanzados en el siglo XX, la vida de Disney culminó en 1966.


Su fallecimiento se produjo 15 de diciembre de 1966, en Providence Saint Joseph Medical Center, Burbank, California, Estados Unidos. 

waltdisney.html

 

 Bibliografía:
Colección Ver para saber. Tomo II. Hyspamérica Ediciones. España 1981.

Walt Disney. Calle. Topografía:
Corre de E. a  O.  200 metros a la altura Baigorria 2300.
Se le impuso ese nombre por D. 36.007 del 20 de mayo de 1968.
Recuerda al cineasta Walt Disney (1901-1966), creador de la magia de los dibujos animados. Concibió el fabuloso parque de diversiones Disneylandia.