VIÑA DEL MAR

A sólo 119 km de la ciudad de Santiago y nueve de Valparaíso, se ubica uno de los destinos turísticos más importantes de Chile.


La ciudad balnearia más visitada por chilenos y argentinos, luego del intenso verano con temperaturas caribeñas y turistas alborotados, retoma un ritmo tranquilo.


Además de los tres kilómetros y medio de playas de arenas blancas y un mar azul, Viña del Mar conserva antiguos palacios que son testimonios de la era dorada de comienzos del siglo veinte.


En aquellos días, los habitantes de Santiago fijaron su mirada en un nuevo capital: el mar, teniendo en cuenta los balnearios europeos de Biarritz, Trouville y Cannes.


Desde la arquitectura y el trazado de las calles hasta la curiosa incorporación de palmeras fueron copiados del viejo mundo.


Podemos citar entre esas estructuras edilicias el antiguo castillo Wullf junto al mar, de concepción Neo Tudor, que funcionó como museo naval hasta mediados de los ochenta.


Otra reliquia es el Castillo Ross- hoy club unión árabe- una réplica del castillo escocés estilo Tudor que data de 1912.


Podríamos enumerar otras muchas imponentes construcciones, pero es importante nombrar el Palacio Rioja, diseñado en la línea del Petit Trianon, en el estilo Neoclásico francés de Luis XVI.


Así se ensamblan las piezas arquitectónicas de un rompecabezas que ofrece de todo: historia, exquisitas construcciones y playas.

 

Bibliografía:

Revista de Turismo del país vecino Chile. Santiago, Capital, 2000.

Viña del Mar. Calle.  Topografía:
Corre de Este a Oeste a 200 metros al Oeste de Ovidio Lagos 7800.
Carece de designación oficial.
En homenaje a la ciudad considerada la capital turística de Chile.