VASALLO BARTOLOMÉ (1874 – 1943)

Datos rastreados en publicaciones de la época muestran que Vasallo era “todo un personaje”. Vivió casi ocho décadas y en las dos últimas alternó su existencia tanto en su ampuloso castillo de La Cumbre como en el  palacio que lleva su nombre de 1° de Mayo y Córdoba de Rosario.


“Vasallo era un personaje singular- dijo su amigo personal Emilio Maissonave,   encargado  de diseñar y construir, a principios del año 30 su casona en  Córdoba, de 17 hectáreas – llamado por la gente como “el fuerte”, -  pues parecía una fortaleza  medieval,  con torres, almenas, rastrillo y contrafuertes...y  un  aspecto impresionante.

Nacido el 11 de diciembre de 1874, en Gualeguay, Entre Ríos en el seno de una familia humilde de origen genovés. Gracias  a la Asociación Educacionista La Fraternidad, cursó los estudios secundarios en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay.


No obstante  sus privaciones,  se recibió de médico en 1897 en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, actuando de inmediato en el Hospital de Clínicas, hasta que  al año siguiente optó por radicarse en Rosario.

Eso sí desde muy joven, Vasallo impresionaba con su exquisita elegancia en el vestir, siempre finamente trajeado, camisas con cuellos almidonados lustrosamente, tan impecables que sin proponérselo, daba la sensación de ser  persona de altos recursos económicos.  En cambio Edelmira Quintana, su   esposa, era descendiente  de una tradicional familia  de Concordia y Buenos Aires y viuda  de un médico francés  que había trabajado para Napoleón III. 

Aquí se desempeñó en los hospitales de Caridad (hoy Provincial), Garibaldi y Rosario, donde se ganó en buena ley durante veinticinco años, un gran prestigio profesional. Como gastroenterólogo poseía la capacidad de saber, discernir y dar testimonio de ello.

En sus obras: “Los cinco primeros caos de extirpación del estómago en América”, “Cuatro mil operaciones de hernia” y “Cuatro mil quinientas  operaciones  de apendicitis”, más en publicaciones periódicas especializadas daría  a conocer sus experiencias, ganándose el título de  Presidente de la Exposición Internacional de Higiene y en 1934 Presidente del área “Cirugía”.

Ello  le permitiría  darse el lujo de demorar en los rincones ricos del camino y de las grandes metrópolis, el tiempo necesario para ampliar su capacidad científica, adquirir obras de arte y moldear su generosidad.

Efectivamente era un excéntrico, porque escondía su gran dadivosidad tras una aparente indiferencia, pues ya  en 1921 había donado una suma considerable de dinero para crear el primer Instituto antituberculoso de  nuestra ciudad.
En 1920, Córdoba, Entre Ríos y buena parte de Buenos Aires recibían la influencia bienhechora de la Sociedad Rural de Rosario, institución que presidía Vasallo, al cumplirse las bodas de plata de su fundación, porque además de ser  - " el príncipe de la cirugía" como lo llamaban – fue uno de los más poderosos ganaderos del país.

En sus siete  estancias entrerrianas  “El Sauce”, “La Unión”, “San Carlos”, “La Margarita”, “El Triunfo”, “La Agraciada” y “la Energía”, se aplicaba un sistema de explotación modelo para  la época.

Esa dualidad médico – ganadero daría origen a una brillante iniciativa apoyada por la Sociedad Rural, la Confederación de Sociedades rurales, y hasta el propio Presidente de la República , don Hipólito Irigoyen, que consistió en  crear una vacuna contra el carbunclo y males afines.

El doctor Vasallo, basándose en la teoría del Dr. Ferrán sobre la vitalidad y sensibilización de un microbio, compuso una vacuna polivalente contra el carbunclo, considerando que la forma de atacarlo debía ser diferente según las regiones geográficas del país.

Ese hombre brillante murió anciano, solamente acompañado por el personal de servicio, no a causa de amarguras y desencantos, sino doblegado por el peso de los años, el 6 de febrero de 1943, sin dejar descendencia.

En 1943 legó más de veinte mil hectáreas a la Asociación La Fraternidad de Concepción del Uruguay, al Hospital de Caridad de Rosario, al Hospital San Antonio de Gualeguay y a la Academia Nacional de Medicina.

Vasallo legó en donación testamentaria, su residencia junto a su fabulosa pinacoteca, muebles, piezas de arte como esculturas, y objetos valiosos que la  constituyeron,  establecida en la esquina S. O. de 1° de Mayo y Córdoba a la Municipalidad de  Rosario.

Inicialmente convertida en museo público, en 1951 recibió su nombre, el que  fue subastado durante la intendencia de José Lo Valvo.

El rematador Oscar U. Scremin fue el encargado de la subasta, y entre los compradores se encontraba el ingeniero César Caesar, gobernador de la provincia.  residía el Consejo Deliberante durante el trámite de la liquidación del museo, el periodista Salvador Diez Mori, corresponsal del diario La Nación.

Todo su acervo artístico, se fue perdiendo extrañamente  poco a poco, hasta que  el palacio fue entregado  en 1957 al Consejo Deliberante.

 

Bibliografía
Mikielievich Wladimir C. "Diccionario de Rosario". Obra inédita.
Montini Pablo : Art. “El programa cultural de la burguesía”. En Publicación Museo de la Ciudad. Municipalidad de Rosario, 2010.

Vasallo. Diagonal. Topografía.
Corre de N. a S. desde 3600 hasta 4.100, paralela a  Medrano 4100; a la altura de Salvat 1800.
Se le impuso ese nombre por O. 4671 del año 1977.
Recuerda a Bartolomé Vasallo ( 1874 - 1943),  un verdadero triunfador en todo aquello que emprendió.
En  su residencia,  hoy funciona el Palacio Legislativo Municipal, “El programa cultural fruto de su  donación testamentaria.