VASALLO BARTOLOMÉ (1874 – 1943)

Nos dice Antonio Marconi:
Bartolomé Vasallo (hijo) nació el 11 de diciembre de 1874, siendo sus padres italianos Bartolomé y Ana Quintana, oriundos de Génova.


El niño cursó la escuela primaria en Gualeguay, Entre Ríos y, un año después, en 1884, inició sus estudios secundarios en el prestigiado Colegio Nacional de Concepción del Uruguay -el primero laico y gratuito –, fundado por Justo José de Urquiza.


Vasallo fue albergado en el internado como pensionista de la institución educativa desde 1884 a 1888, viviendo en la “casa de techo pajizo, dependencia de calle 9 de julio”.


El destino, quizás, decidió que, en los últimos días de su fecunda vida, superado por la desaparición de su esposa, buscó allí refugio en sus recuerdos por los años vividos allí.


Su vocación humanista lo llevó a radicarse en Buenos Aires para cursar  en la Facultad de Medicina, donde obtuvo el título de médico en 1897 con la presentación de la tesis  que titulara “Mi tratamiento  quirúrgico en las pleuresías purulentas”, mientras se desempeñaba como practicante  interno por concurso en el Hospital de Clínicas, donde se formó junto a dos maestros  de la medicina de nuestro país, esto es los doctores Antonio Gandolfo y Alejandro Castro, quienes influyeron en su entrenamiento profesional como cirujano.


En 1896, el joven estudiante Vasallo hizo un viaje a Francia, con el objetivo de perfeccionarse en cirugía con algunos de los exponentes de la especialidad, entre los que vale mencionar a Gosset, Faure y Pauchet.

A este último se lo consideraba un maestro innovador en técnicas quirúrgicas, por cuyo fallecimiento el gobierno francés decretó duelo nacional.

En Rosario:
Transcurriendo 1898 se radicó en nuestra ciudad, donde fijó su residencia permanente, en la que se valoró su formación profesional, así como sus conocimientos.


Ese mismo año fue designado cirujano jefe del Hospital Rosario –antecedente del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez-, que fuera inaugurado el 24 de junio de 1897 en el terreno ubicado entre las calles Libertad (Sarmiento), América (Rueda), Progreso (Mitre) y Virasoro, cuya compra fuera solicitada al Concejo Deliberante por el intendente Alberto J.Paz.


Vasallo sería, además, por su valía profesional, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Italiano Garibaldi.


En un artículo publicado en 2012, en la Revista Médica, con la firma del investigador histórico Sebastián Alonso, se destaca la habilidad quirúrgica de Vasallo, “lo que le proporcionó merecido renombre en ámbitos nacionales e internacional. Fue pionero en numerosas técnicas relacionadas con su especialidad de cirujano, entre las cuales vale mencionar las resecciones completas del estómago, las primeras en todo el mundo”.

 

A Vasallo le corresponde el mérito de haber efectuado las primeras gastrectomías (extirpaciones totales), con lo que logró una experiencia personal de un gigantesco volumen en el área de cirugía de su tiempo.

Tenía a su cargo clases de cirugía, los días miércoles, y a las mismas no sólo asistían alumnos, sino médicos graduados que provenían de todo el país.


Quienes los acompañaban en sus intervenciones como cirujano –entre ellos el doctor Artemio Zeno-, discípulo de Vasallo, opinaban que “operaba con precisión, rapidez y suma elegancia, utilizando el instrumental imprescindible demostrando una destreza difícil de superar”.

Su destacada labor profesional abarcó hasta 1923, cuando una afección dermatológica en las manos lo obligó a retirarse, aunque conservó el cargo de cirujano jefe y consultor del Hospital de Caridad, hoy Hospital Provincial, del que también formaba parte su esposa Edelmira Quintana Rom como benefactora, quien falleció el 30 de marzo de 1942.


Bartolomé y Edelmira no tuvieron hijos y es por ello que su millonario legado fue destinado a instituciones vinculadas a la salud pública y a la educación.

Clínica propia
Vasallo concretó la apertura de su propia clínica en Rosario y también adquirió campos y estancias, mayoritariamente en la provincia de Entre Ríos para destinarlos a la explotación agrícola-ganadera en su gran mayoría, convirtiéndose en un rico hacendado del Litoral.


Cono derivación de ello, tuvo destacada participación en instituciones vinculadas a la mencionada actividad agraria, siendo presidente de la Sociedad Rural rosarina en 1919 y 1920, así como miembro del directorio de la Sociedad Rural Argentina, en 1923 y 1924, a la vez que presidió la Confederación de Sociedades Rurales en 1925 y 1926, año en el que dirigió la Asamblea de Ganaderos del Río de la Plata, que se llevó a cabo en la ciudad de Buenos Aires.

Vasallo estanciero:
Como consecuencia de su evolución económica, Vasallo accedió a la titularidad de grandes estancias en Entre Ríos en El Sauce, San Carlos, La Unión, La Graciada y La Energía, a lo que deben agregarse campos en las provincias de Santiago del Estero y Chaco, llegando a poseer sólo en Entre Ríos más de siete estancias consideradas modelo de explotación agrícola y ganadera.


Entre 1919 y 1926 ocupó cargos relevantes en la Sociedad Rural de Rosario, la Comisión Directiva de la Sociedad Rural Argentina y la Confederación de Sociedades Rurales.


El profesional que nos ocupa fue propietario de residencias en las sierras de Córdoba, más precisamente en La Cumbre, la que fue proyectada por el arquitecto Emilio Maisonnave en 1929.


Esta última construcción mereció el nombre de El Fuerte o El Castillo, en alusión a sus almenas que la distinguían del resto. Allí Vasallo y su esposa pasaban sus vacaciones, propiedad que fue donada a la intendencia de dicha ciudad del valle de Punilla, para ser rematada por el alto costo de su mantenimiento, siendo adquirida por el austríaco Fritz Mandi, heredero de una fábrica de armas.


Mandi, vale puntualizarlo, tuvo como primera esposa a la actriz Hedy Lamart, la primera actriz que filmara un desnudo total en la historia del cine.


El periodista Jorge Camarasa, en la Voz del Interior de Córdoba, en 2017, se refiere a la construcción como “un señorial castillo que domina La Cumbre, en el Valle de Punilla, fue el último refugio de Mandi, un multimillonario europeo que terminó siendo una víctima del nazismo”.


El legado:
Tras la muerte de su esposa, en enero de 1943, Vasallo dejó protocolizado como testamento ante escribano público el denominado Legado Vasallo, en el que se incluían beneficios para nueve instituciones del país, entre las que se contaban algunas de Gualeguay, la ciudad que lo vio nacer.


El documento decía taxativamente que el usufructo del campo La Atalaya, de 3.246 hectáreas, ubicado en el distrito de Pajonales, del Departamento Victoria, sería destinado en un 50 % a la Sociedad de Beneficencia del Hospital San Antonio y el 50 % restante, en partes iguales al Asilo de Menores San José y a la intendencia de Gualeguay, aunque vale apuntarlo, el legado determinaba requisitos precisos para mantener vigentes sus beneficios. Los fondos debían destinarse a la asistencia social y al auxilio de los servicios prestados para la gente de menores recursos.


Para el municipio de Gualeguay, la condición impuesta fue que los aportes del legado fueran el mantenimiento y el cuidado del panteón de la familia Vasallo, ubicado a pocos metros del ingreso del cementerio de Gualeguay, considerado localmente como uno de los principales monumentos de esa necrópolis.

Donaciones:
La fortuna de Vassallo se materializó en su mansión residencial de la bajada de calle Córdoba. Más conocido como Palacio Vassallo, la construcción fue proyectada en 1911 por el ingeniero Alejo Infante bajo la influencia del academicismo francés y luego donada a la Municipalidad.


El gusto por el arte francés le había sido transmitido por su esposa, Edelmira Quintana, descendiente de una tradicional familia de Concordia y Buenos Aires, y viuda de un médico francés que había trabajado para Napoleón III.


Estos antecedentes explican, en parte, que las paredes de los recintos de la suntuosa residencia rosarina hayan sido el marco de una larga serie de obras de pintores y escultores academicistas que exponían en el Salón de París a finales del siglo XIX.


Con las instituciones museísticas Vassallo tuvo acercamientos aislados y puntuales, como la donación en 1924 al Museo Nacional de Historia Natural Bernardino Rivadavia del meteorito “El Toba”, hallado en un campo de su propiedad, en el Chaco, dádiva que duplicó donando a la Municipalidad otro meteorito de mil kilos llamado “El Mataco”, hoy expuesto en el ingreso del Museo Histórico Provincial Dr. Julio Marc.


En cambio, luego de redactar en 1943 su testamento, Vassallo ocupó un destacado lugar como filántropo: legó más de veinte mil hectáreas a la Asociación La Fraternidad de Concepción del Uruguay, al Hospital de Caridad de Rosario, al Hospital San Antonio de Gualeguay y a la Academia Nacional de Medicina.

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Murió en Rosario en febrero de 1945, sin dejar descendencia, lo que hizo posible la donación a la Municipalidad de su residencia particular y de todo lo que se encontraba en su interior con el fin de que funcionara como museo.

 

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HISTORIA DEL MUSEO VASALLO

Pero si bien el palacio se mantuvo al cuidado de los conservadores que exigía su testamento, nunca se abrió al público.


Finalmente en 1951, durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, ante la necesidad de contar con una sede más amplia para el Concejo Deliberante, se lo destinó para tal función, subastándose la colección artística, el mobiliario y la biblioteca.


Para cumplimentar mínimamente con el requerimiento legal del donante, se reservó una pequeña sala con algunos retratos y diplomas del cirujano, a la que, como es común en estos casos, pusieron su nombre.

En la actualidad, funciona el Honorable Concejo Deliberante de nuestra ciudad.

 

 

Bibliografía
Mikielievich Wladimir C. "Diccionario de Rosario". Obra inédita.
Montini Pablo : Art. “El programa cultural de la burguesía”. En Publicación Museo de la Ciudad. Municipalidad de Rosario, 2010.

Vasallo. Diagonal. Topografía.
Corre de N. a S. desde 3600 hasta 4.100, paralela a  Medrano 4100; a la altura de Salvat 1800.
Se le impuso ese nombre por O. 4671 del año 1977.
Recuerda a Bartolomé Vasallo ( 1874 - 1943),  un verdadero triunfador en todo aquello que emprendió.
En  su residencia,  hoy funciona el Palacio Legislativo Municipal, “El programa cultural fruto de su  donación testamentaria.