VALLE JUAN JOSÉ, GENERAL

En 1956 el general   Juan José Valle  encabezó una frustrada rebelión contra el gobierno de facto  de Aramburu.


El  16 de setiembre de 1955 un golpe de Estado puso fin al segundo gobierno del general Perón. Cuatro días después asumió la presidencia de la Nación  el general Eduardo Lonardi, reeditando las palabras  pronunciadas un siglo antes por el vencedor de Caseros ; el general Urquiza, que no habría “vencedores ni vencidos”.


Tras el golpe comenzó a forjarse una mística que tendrá como protagonistas  a miles  de hombres y mujeres,  metidos en la tormenta de la historia, que no aceptan el nuevo régimen  ni la ausencia de su líder.


 En el plano político  por D. 4161  se cortó la libertad de expresión a niveles inéditos, mientras el ingenio de los resistentes se agudizaba cada vez más.


En rosario, los diversos grupos rebeldes se organizaban cada día más, con la intención de coordinar un levantamiento político de alcance nacional.


En apoyo al alzamiento a producirse en todo el país , un grupo tomaría el Regimiento 11 de Infantería, mientras otro se apoderaría  de la emisora LT2 para propalar la proclama revolucionaria.


El escenario local tenía serias dificultades porque  sólo el general Lugand y el coronel Frascona  eral el mayor apoyo del Ejército, la mayoría eran civiles carentes de la cantidad de armamento necesario frente al desafío en puerta.


Finalmente el día 16 de junio de 1956, el diario La Capital despertó  a los rosarinos  anunciando la llegada del presidente Aramburu a la ciudad  en visita protocolar.
Y mientras en la mañana,  desde los balcones de la Jefatura, gran número  de adherentes  exclamaba “Este es el auténtico pueblo”, bien entrada la noche, dos grupos de insurgentes empezaban a moverse en las sombras de una ciudad que por el momento ignoraba la situación.


 Lucero, apodado el Chancho  se dirigía en camiones hacia LT2, a fin de cortar la señal y transmitir a la población que estaban dispuestos a deponer al gobierno militar, mientras los otros insurrectos ya estaban  en el Regimiento 11.


Pero no demoraron  en llegar las noticias del fracaso del alzamiento en todo el país, lo que los obligó a emprender la retirada de los lugares tomados.


En Buenos Aires, “la fusiladora” apoyo del contraataque, no tardó en verdad  en comenzar a fusilar  2 militares y  5 civiles en Lanús, otros en Coronel Suárez, mientras es ultimado el teniente coronel Cogorno (uno de los cabecillas del movimiento opositor) en La Plata.


En Rsario , la Jefatura albergó 400 detenidos., los que fueron salvados de la muerte  por el capitán Gentile, que a pesar de ser lonardista, era poco afecto a la muerte de aquellos que no pensaran como él.


Más el general Valle, cabeza de la rebelión en nuestra ciudad, pese al anuncio del cese de la ley marcial, no pudo zafar de la boca de los fusiles.


Antes de ser fusilado dejó una carta a Aramburu, a quien consideraba responsable de su muerte:”Entre mi suerte y la  de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas  verán en mí un idealista  sacrificado por la causa del pueblo.”

Bibliografía:

Toniolli Eduardo:”El bautismo de fuego de la resistencia peronista”. Art. del diario La Capital del  11  de junio de 2006.

 

Valle Juan  José, General. Pasaje. Topografía:

Corre  de E. a O.  a la altura de Cafferata 1800.

Carece de designación oficial.

Recuerda  al general Juan José Valle quien encabezó la frustrada rebelión contra el gobierno de facto de Aramburu.