URIARTE PEDRO FRANCISCO DE (1758-1839)

Había nacido en Santiago del Estero, el 28 de junio de 1758; huérfano de padre desde niño, aprendió las primeras letras en la escuela de los franciscanos. Se ordenó de presbítero en 1783 y se doctoró en cánones en la Universidad de Córdoba.


En 1786, en medio de un frío infernal  que helaba hasta los huesos llegó  a Buenos Aires, como capellán de la Casa de Ejercicios un joven sacerdote llamado Pedro Francisco de Uriate, de 28 años, quien profesaría tiempo después en la Orden de San Francisco, pasando a Loreto en Santiago del Estero, donde  fue nombrado su primer titular, ejerciendo también la vicaría de esa parroquia, prácticamente por el resto de sus días.


Recorrió aldeas, campañas y vecindario, para evangelizar a la gente, y de paso, bautizar. Tenía algo del padre Castañeda.

El cura Uriarte fue un criollazo estoico, que no conoció pausa en su prédica del Evangelio, pero no por ello dejó de consagrarse sin reservas a los destinos de la Patria, pues regresaría a  la Capital Federal, representando a su provincia  en la Junta Grande cuando se incorporaron los diputados del Interior a la Junta de Mayo, en diciembre de ese mismo año,1810.


Supo comprender  los problemas de su tiempo, pero de pronto al descubrir en el nuevo gobierno los tejemanejes políticos de la Junta, se apartó de ellos en cuanto pudo.


Regresó a su tierra y ayudó a la compra  de algunos libros para la recién creada Biblioteca Pública y ahorró de sus gastos diarios para el Cabildo de su ciudad ”que estaba pobrísimo, no gastase  en su diputado más dinero que  el estrictamente necesario.


Miembro escuchado y respetado en Asambleas y Congresos, el Acta de la Independencia de 1816 llevaría su firma.
Con el Congreso ya trasladado a Buenos Aires fue designado vicepresidente en 1817.


 En 1818 propuso por la repartición de tierras, resultando por ello el precursor de la colonización.


Intervino en la sanción de la Constitución de 1819, la que fuera rechazada por muchas provincias.

Diluido el Congreso en 1820 fue arrestado por orden de Manuel de Sarratea junto con otros diputados  y acusado arbitrariamente de haber querido entregar el país a una nación extranjera.


Por pedido del gobernador Ramos Mejía se lo liberó pudiendo así regresar a su curato de Loreto.


La junta de la Venerable Tercera Orden de Santiago lo eligió ministro en 1824 y 1825.


En 1830 fue arrestado por el gobernador Juan Felipe Ibarra, y encarcelado en El Bracho. Tras largos padecimientos  pudo salir gracias a pagar una importante suma de dinero.

Nos dice Bernardo González Arrili: "Traía fama de hombre bueno y patriota decidido. Sus ideas concordaban con las de aquellos que procurando afianzar la libertad aseguran que ella  no existe sino en los pueblos cultos. Cultura que trae en sí la honestidad y honradez; mesura republicana, dignidad de ciudadanía."


Y como buena gente que era, Uriarte estuvo vinculado al mundo de los libros, donde aprendió el diálogo, la reflexión, la multiplicación de ideas y la generosidad. Ahorró   de sus gastos diarios para el  mejoramiento del Cabildo de  su ciudad y para ello sólo gastaba cuatro de los ocho asignados como viático de su  diputación. Más aún extrajo dentro de su pobreza personal recursos,  para ofrendarlos al país.


Falleció al frente de su curato, a los 81 años, mientras celebraba misa en honor a Santa Rosa de Lima. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de Loreto

 

Bibliografía:

González Arrili Bernardo: "Historia de la Argentina, según las biografías de sus hombres y mujeres". Edit. Nobis. Buenos Aires.

 

Uriarte. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. Desde 100 hasta 1999, a la altura de Bv. Rondeau 1500.

Se le impuso ese nombre por Ord. 25 del año 1920.

 Recuerda a Antonio Francisco de Uriarte (1758 -1839) miembro de asambleas  definitorias de  la historia nacional.