TÚPAC AMARUC (1740 - 1782)

Entre 1770 y 1783 se produjo en América colonial uno de los dramas más memorables de su historia: la rebelión de José Gabriel Túpac Amaru, que transformó los cimientos del Virreinato del Perú y sembró la semilla de la insurrección criolla en toda latitud del continente sudamericano, insurrección que eclosionaría en triunfo en menos de tres décadas. Pero a la vez, su bárbara ejecución y la de su familia conmoverían también los principios políticos y religiosos de las dilatadas colonias españolas, convirtiéndose en una lápida ilevantable para su poderío, en un penoso mentís a las teorías de los filohispanistas que aún en décadas contemporáneas insisten en elogiar la supuesta mansedumbre del gobierno colonial.

José Gabriel Condorcanqui Noguera nunca utilizó ese nombre, sino que optó por Túpac Amaru. Era una forma de asentar orgullosamente su ascendencia incaica, porque efectivamente era descendiente del cacique de aquel nombre que había sido ajusticiado en 1572.Nacido el 19 de marzo de 1740, en el pueblo peruano de Surinamá, provincia de Tinta, fue educado en la escuela para Caciques de San Francisco de Borja, en el Cuzco, dirigida por los jesuitas hasta su expulsión en 1767. Años más tarde, estando en Lima por asuntos judiciales, parece que su constante interés en aumentar su cultura lo llevó a escuchar clases de arte en la Universidad de San Marcos.

Heredó los cacicazgos de Pampamarca, Tungasuca y Surimaná y una importante cantidad de ganado mular que lo convertirían en un hombre poderoso, dedicado al transporte de mercaderías desde el Cuzco hasta el Alto Perú.

El 25 e mayo de 1760, con apenas 20 años, se casó con la mujer que sería el gran amor de su vida, Micaela Bastidas Puyucawa, natural del pueblo de Pampamarca, mujer extraordinaria que lo alentaría en el reclamo de su reconocimiento oficial como cacique y la ratificación de su identidad de legítimo descendiente del Inca Túpac Amaru.

Al crearse el Virreinato del Río de la Plata en 1776 que incluía las minas del Potosí, Buenos Aires por su posición geográfica aumentó rápidamente su desarrollo comercial y marítimo, perjudicando seriamente al Virreinato del Perú. Situación que el visitador José Antonio de Areche pretendió subsanar reemplazando los recursos provenientes del Potosí por una hiperexplotación de los indígenas y una asfixiante carga tributaria, que implicaba la creación de nuevos impuestos que recaerían, por supuesto, sobre las ya extenuadas espaldas de los indios.

Ante esta situación, Túpac que también sabía de leyes presentó una petición para la liberación de su gente del trabajo obligatorio en las minas y eliminaciòn del reparto que hacìan los corregidores.

En ella decía: "Antes morían los naturales mientras otros desertaban pero los pueblos eran numerosos y se hacía menos sensible; hoy, en la extrema decadencia en que se hallan, llega a ser imposible el cumplimiento de la mita porque no hay indios que la sirvan y deberán volver los mismos que ya la hicieron". Denunciaba también los tratos crueles e inhumanos a que eran sometidos en las minas.

Al no ser escuchado ideó gestar una emancipación de mitas, yanaconazgos y obrajes enfrentando a los hispànicos dueños del poder. Gran rebeliòn consecuencia de revueltas menores  que se venìan produciendo desde el 70 al 80.

No estaba solo, porque en sus filas se enrolaron indios, mestizos,   mulatos y hasta españoles casados con criollas acaudaladas con el objetivo de acabar con las injusticias que cometían los personeros del Potosí.

En efecto el 4 de noviembre de 1783 estalló lo que se conoce como "El grito de Tinta" (Tinta era el corregimiento donde se centralizó la acción del inca rebelde), es decir, la sublevación formal. Ella empezó por el apresamiento del corregidor provincial, Antonio de Arriaga, a quien Túpac Amaru obligó a extender dos órdenes de pago y otra para entregar todo el armamento existente en las dependencias oficiales. El botín no fue desdeñable, varias barras de oro, veintidós mil pesos en metálico y unas cuantas bestias de carga.

El líder tomó el camino inicial de la dureza haciendo ejecutar al Corregidor ante una muchedumbre estupefacta. Montado en un caballo blanco como el más recio de los guerreros daba órdenes planificando la táctica a emplear. El 18 de noviembre un incendio accidental de un polvorín aseguró el triunfo de los rebeldes.

De los realistas no sobrevivieron más que 28 heridos, a quienes Túpac Amaru hizo curar y liberar.

Finalmente, la sublevación fue sofocada tras una despiadada represión, en la cual primero su mujer sería sometida a duros tormentos antes de su muerte, después Túpac Amaru en plena plaza, atado de manos y pies con cintas asidas en cuatro caballos que tiraban en cuatro direcciones opuestas hasta que al no poder lograrlo se condujo el cuerpo a la horca para después descuartizarlo. Ambos cuerpos fueron quemados y arrojados al aire y al riachuelo que por allí corre.

Cuenta la leyenda "que Túpac Amaru, en osado desafío a la Corona se hizo coronar rey del Perú, Santa Fe, Quito, Chile y Buenos Aires más los continentes de los mares del Sud, duque de la Superlativa, Señor de los Césares y Amazonas con dominio en el gran Paitití, Comisario distribuidor de la piedad divina por erario sin par... Según sus palabras: "la corona que los Reyes de Castilla me han tenido usurpada y dominio de mis gentes por tres siglos."...

La estatua de Túpac Amaru, ubicada actualmente en el Cuzco, recuerda el levantamiento indígena cansado de un sistema que los explotaba. El inti, la moneda peruana actual, muestra la efigie de este precursor incansable por la libertad de América.

 

Bibliografía:

Lewin Boleslao:"La rebelión de Túpac-Amaru y los orígenes de la Independencia de Hispanoamérica". Año 1960..

Jûrgens Golte. Repartos y rebeliones. Pàg. 151 - 147.

Paltrineri Amanda en "Quien quiera oír que oiga" Artículo de mayo del 2001.Revista Nueva.

 

Túpac Amaru. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. a la altura de Casilda 7200, paralela a Córdoba 7200.

Se le impuso ese nombre por Decr. 21705 del año 1958.

Recuerda a José Gabriel Condorcanqui, organizador de un alzamiento contra la opresión de los hispánicos en América.