Torrigino, inmigrante italiano que hubo alcanzado un sobrio nivel socio económico y Camilo Aldao, rico potentado rosarino a tal punto que su residencia fue la primera de dos pisos en la ciudad de Rosario, se merecen reconocerlos como los fundadores del Cementerio La Piedad.
Germán de los Santos y Hernán Lascano, autores del libro “Los monos” nos ilustran sobre la donación de estos ilustres ciudadanos.
Con veinticuatro hectáreas de terreno plano y extendido, el cementerio La Piedad es el más grande de Rosario. Cuando las familias Torrigino y Aldao donaron en 1886, las parcelas para que se las destinaran a camposanto municipal, el lugar era una un baldío hasta donde alcanzaban los ojos, sin una edificación ni apenas árboles, un páramo al oeste de todo terreno habitado.
La Piedad hoy, está rodeado de casas, los paredones perimetrales tocan seis barrios de la ciudad y adentro hay 40.000 sepulturas.
Algunos rasgos de las reconfiguraciones de los hábitos de los vivos también se notan en los terruños en los que habitan los muertos. En el presente, la zona más humilde del Cementerio se llena de tumbas de jóvenes.
Esta transformación viene alumbrada sobre todo por el crecimiento de la violencia urbana. Las zonas de las parcelas gratuitas, los menores de 30 años representan el 40% de los servicios que el municipio abona para pobres de solemnidad, como se los denomina.
En esos espacios los modos de ser de un territorio cobran imagen, junto a las lápidas y las cruces hay placas de acero o de madera, que recuerdan a los nuevos condenados de la ciudad. Los visitantes le dedican palabras cargadas de amor y de congoja por la partida prematura, se quedan inclinados durante terminable minutos frente a los epitafios humildes, abrazados entre grupos de jóvenes amigos.
La multiplicación de jóvenes amortajados en el Cementerio de La Piedad deja colgando los hilos desiguales de una ciudad partida. Los chicos que mueren o matan en una dinámica que intercambia atacantes y víctimas viven muy cerca unos de otros y pasan la vida sin excepción de barrios pobres, con familias que muchas veces no han podido contenerlos o fruto de una crianza forzada en la calle y con adicciones temprana.
Una ciudad donde el 40% de los sepulcros de este cementerio en los últimos cinco años, está ocupado por jóvenes como resultante de la cambiante división de zonas de la actividad narco.
A diferencia del Cementerio El Salvador, La Piedad fue producto de una cultura obrera inmigrante y su valor patrimonial no se halla en lo monumental artístico o arquitectónico.
El mismo se inauguró en 1886 con el nombre de “Enterratorio Municipal” en terrenos donados por Antonio Torrigino y por la familia Aldao, ya mencionado anteriormente
La construcción del mismo finalizó en el año 1897, recién en 1907 se le cambió el nombre por el actual; considerándola como a la necrópolis más grande de la ciudad de Rosario.
En el mismo se encuentran las sepulturas de personalidades de distinto nivel social e intelectual. A continuación se detallan algunos:
Víctimas 20 y el 21 de diciembre de 2001, cuando fue destituido el presidente radical Fernando de la Rúa, en la calle se produjeron múltiples muertes en Buenos Aires y en nuestra ciudad; entre ellos, Pocho Leprati.
Vicente Medina (1866-1937): poeta y dramaturgo hispano-argentino.
Leónidas Gambartes (1909-1963) artista argentino.
Waldino Aguirre (1920-1977) futbolista argentino.
Reynaldo Uribe (1951-2014): poeta argentino.
Luisa Lallana (1910-1928) obrera portuaria, activista anarquista, víctima de la represión obrera en el puerto de Rosario.
Higinio Alberto Maltanares “Cachilo” (1927-1991) poeta.
Joaquín Penina (1905-1930) obrero anarquista.
Fabricio Simeoni (1974-2013) escritor y periodista argentino.
Domingo Federico (1916-2000) compositor, bandoneonista y director de orquesta argentino.
Sandra Cabrera (1970-2004) dirigente sindical de mediatrices.
Juan Antonio Manzur (1918-1982) compositor, pianista y director de orquesta de tango.
Luis Acosta García (1895-1933) compositor, payador.
Gabino Sosa (1899-1971) futbolista argentino.
Andrea Fiorino (1965-2024) actriz.

Bibliografía:
La expuesta en el texto.
Torrigino. Topografía:
El Honorable Concejo Deliberante de Rosario aun no ha honrado su trayectoria colocando su nombre a una de las arterias de la ciudad.