Expresa la profesora Guadalupe Palacio de Gómez con el título: “PATAGONIA Y TIERRA DEL FUEGO”:” Patagón era un gigante de una novela de caballería de siglo XVI, con cuyo nombre se designó a los indígenas hoy conocidos como tehuelches, que, en efecto eran altos, pero no gigantes.

Entre el Estrecho de Magallanes y el río Chubut estaba la etnia tehuelche o kawésqar o yaganes (también llamados yámanas) y los kawésqar (o alacalufes) que vivían en canoas y se alimentaban de mariscos, carne de lobos marinos y desde allí hasta las pampas, las tierras eran ocupadas por los tehuelches del norte los selk'nams (u onas) que se dedicaban a la caza de aves, guanacos, zorros y roedores.
Todos los grupos étnicos australes eran principalmente nómadas y vivían en canoas.
El interés por esos lares recién se despertó entre los científicos a fines del XIX, entre ellos Darwin, porque juzgaban que los canoeros eran los representantes de las sociedades más rudimentarias en la evolución de la humanidad.
Sin embargo se adaptaron al medio con tecnología propia, explotando todos los recursos disponibles”.
Construían las canoas con la corteza del coihue -árbol abundante en los bosques fueguinos.
Las observaciones de Darwin sobre el canibalismo e idiomas fueron prontamente refutadas por el misionario anglicano Thomas Bridges, quien demostró que el idioma yagán contenía más de 32.000 palabras y una sintaxis más compleja que el griego antiguo, y que las ideas sobre el canibalismo se debían a un malentendido lingüístico”.
A los investigadores ingleses se les adelantaron los descubridores hispánicos porque en noviembre de 1520, mientras los bergantines de Hernando de Magallanes cruzaban el Estrecho, sus tripulantes observaron diversas fogatas en las montañas nevadas, que les llamaron poderosamente la atención, las que darían origen al nombre de “Tierra del Fuego”.
Tres siglos más tarde, entre 1827 y 1830, recorrieron las costas de la Isla Grande los buques británicos para efectuar relevamientos – cosa común entre los hijos de la Corona para adueñarse de nuevas tierras del planeta - .
El capitán del Beagle, Fitz Roy, llevó en esa oportunidad a Londres a cuatro aborígenes yaganes para darles educación y hacerles conocer la existencia de seres tan distintos a sus congéneres de las tierras americanas. De regresó fueron acompañados por el Reverendo Mathews, quien fundó una misión de efímera existencia.
Recién en 1870 el Reverendo Thomas Brigdes, sería el primer fundador de un villorrio de casitas blancas al fondo de la bahía.
El consagrado historiador sureño, A. Braun Menéndez en su “Historia de Tierra del fuego” habla de lo precario que fue el asentamiento de los primeros colonos de la isla.
A fines del siglo XIX, el territorio estaba dividido en cuatro departamentos : El caserío de Ushuaia sede de la gobernación y de la subprefectura marítima; la Subcomisaría de la bahía del Buen Suceso en permanente incomunicación integrado por escasos gendarmes; la Subcomisaría de San Sebastián con una dotación más numerosa debido a la actividad minera y por último la Subprefectura instalada en el puerto de San Julián del Salvamento, instalada en la isla de los Estados, cuya única función consistía en el cuidado del faro.
En tanto la fiebre del oro envolvía a Tierra del Fuego, pues las incursiones de los buscadores de oro, entre 1886 y 1892, encabezadas por el ingeniero Julio Popper, amparado por una guardia propia, segregó drásticamente a los onas, que buscaron refugio en la misión salesiana de la isla Dawson, luego Candelaria, hoy Río Grande.
El Gobierno Nacional encabezado por Julio A. Roca lanzó en 1886, una expedición hacia la isla, en el transporte Villarino dirigida por Ramón Lista, en la cual viajaban el padre Fagnano y algunos compañeros salesianos.
Sin mediar palabras decidieron misionar el lugar, organizando prontamente un establecimiento rural en las proximidades de la desembocadura del río Grande.
Fue el antiguo misionero Bridges de la bahía de Ushuaia quien introdujo las primeras ovejas.
Los aborígenes preferían alimentarse de carne de oveja, pues el guanaco los obligaba a redoblar esfuerzos para faenarlos.
Braun Menéndez expone claramente la posición de los terratenientes australes frente a los aborígenes, odio nada pacífico que resultó cruel, mientras los misioneros resultarían verdaderos protectores de los naturales de la región.
Los onas en contacto con los blancos sufrieron despojo de su modus vivendi, opresión, vejaciones y exposición a nuevas enfermedades como la viruela y tuberculosis.
Entonces en 1896, un grupo de hombres con ambiciones de poder económico y vinculados al poder político de Buenos Aires, adquirieron las mejores tierras constituyendo la “Sociedad Explotadora de la Tierra del Fuego”, integrada por los empresarios: Behety, los hermanos Braun y José Menéndez.
A comienzos del siglo XX, quedó dividida Tierra del Fuego en dos áreas: Ushuaia, fundada oficialmente en 1893, declarada en 1904 capital política, sede del gobierno y supervisora del “penal”, - del que se empleaba la mano de obra de los presos en las canteras de basalto y talado de los bosques de las frías montañas de la región, trabajando en condiciones infrahumanas bajo temperaturas de extremo frío – y Río Grande que se perfiló como la capital económica, cuyo puerto concentraba y expedía la casi totalidad de la producción isleña.
Hoy la provincia de Tierra del Fuego, unido a su clima y especialmente Ushuaia, es un lugar privilegiado para propios y extraños, donde ofrece la más completa y diversa oferta de paisajes deslumbrantes donde se juntan el mar y la tierra.
La magnífica geografía fueguina con sus escarpadas cadenas montañosas y profundos valles permite la práctica de deportes invernales, siendo las más representativos.
Esquí nórdico o de fondo, snowboard, escalada en hielo o paseos tirados por perros y paseos en snow.
Las magníficas pistas naturales homologadas internacionalmente, se conjugan con la rápida evolución de la infraestructura y el equipamiento.
Bibliografía:|
La expuesta en el texto.
Publicación del InstItuto Fueguino de Turismo. Tierra del Fuego. Año 2006.
Tierra del Fuego. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. entre las calles Martín Fierro y David Peña, desde Rondeau hasta las vías del Ex Ferrocarril B. Mitre.
Se denomina de este modo desde su apertura.
Recuerda a la provincia argentina Nº 24, lamás austral del país y el mundo.