TANDIL

Tandil es el nombre del cacique que habitara en tiempos remotos la región por entonces selvática donde hoy se erige la ciudad homónima.


Tandil es una ciudad cercana a las Sierras de Tandil en el centro de Argentina.


El área territorial actual es de 5000 kilómetros cuadrados, ubicándose entre los partidos de: Azul al N.; Juárez y Necochea al S.O; General Rauh y Ayacucho al N.E. y Lobería y Antonio Balcarce al S. E.


De acuerdo con el sistema actual de coordenadas geográficas Tandil está situado entre los 39° 17´de latitud Sur y 59° 7´30´´ de longitud Oeste.


Vio la luz el 4 de abril de 1823 a la hora seis, gracias a la fecunda acción de un gobierno progresista como fuera la del general Martín Rodríguez.


El doctor Nicolás Avellaneda escribió en 1865 refiriéndose a uno de los últimos actos del Congreso de Tucumán que pude invocarse como una enseñanza o como un ejemplo: “El Director Supremo traza la nueva línea de fronteras hasta la laguna del Caquel y las mercedes que autorizara el Congreso pronto estuvieron hechas”.


Los más animados pobladores fueron olvidados en la demarcación, entonces ellos resolvieron protegerse a sí mismos y lidiando o pactando con los salvajes llevaron sus establecimientos hasta la sierra del Tandil.


El Congreso al conocer el hecho con palabras memorables declaró que se le debían los títulos de propiedad, no por favor, sino con rigurosa justicia, concluyendo manifestándoles su gratitud en nombre del país.


Por esa iniciativa espontánea se pusieron  dos razas de corrientes sanguíneas opuestas, de hábitos distintos e inclinaciones muy dispersas.


Lógicamente esas fuerzas antagónicas no tardarían en chocar, triunfando el grupo aquel provisto de armas de guerra más fuertes que las lanzas y boleadoras y del caballo que atravesaba el desierto tan veloz como un pájaro en el aire, radicándose más al Sur y convirtiéndose en amo y señor de las tierras pese al acoso de los indios.


El general Martín Rodríguez, dispuso establecer pueblos en esa campaña, pueblos defendidos de los vientos incómodos y de las acometidas aborígenes.


Organizó un contingente de treinta y seis fuerzas expedicionarias, que por orden del ministro Rivadavia se pusieron en campaña el 10 de marzo de 1823, partiendo de la Guardia del Monte en dirección Sur hasta Azul y desde allí de O a S.E. vadearon el arroyo de Los Huesos dirigiéndose al espacio donde hoy ocupa Tandil.


Practicado el reconocimiento del terreno se  iniciaron  los trabajos de construcción del fuerte que en un principio llamarían Fortaleza Independencia.
El método de labor fue progresivo y a pesar a las inseguridades y las zozobras de la tiranía que culminara en 1852, la población no dejaría de mirar hacia un futuro socio- económico mejor.


Un capricho de la naturaleza de la región se sumaría al esfuerzo humano: las sierras del sistema de Tandil existirían desde 2.500 millones de años, de 8.000 metros de altura y 500 metros sobre el nivel del mar con el cerro La movediza distante a 3 Km. del casco urbano.


 En la actualidad, los turistas pueden visitar El Museo Tradicionalista Fuerte Independencia, símbolo  de la historia local.


En el cerro La Movediza hay una réplica de una enorme roca que se balanceó en la cima hasta que cayó en 1912.


Un teleférico asciende al Cerro Centinela, que también tiene una roca en su cima. Al sur está la Sierra del Tigre, una pampa protegida con llamas y pumas.

 

NOTA CURIOSA PARA LOS ARGENTINOS:
La famosa piedra movediza de Tandil, según los geólogos, la explicación estaría en que diversos agentes (cambios climáticos, vientos y lluvias) erosionaron el manto de granito y afirman los científicos que la piedra "siempre estuvo cayendo" durante un lapso de siglos o quizás milenios, permaneciendo en equilibrio en ese punto.


Por su parte, entre los primeros pobladores de la región, circulaban algunas leyendas.  Una de ellas cuenta que un día, los hombres notaron que el Sol, el Dios principal, comenzaba a palidecer. El motivo era que un gigantesco puma alado quería destruir con sus zarpazos  y fue cuando los hombres más aguerridos lanzaban flechazos sobre el animal, el que cayó agonizando, más nadie se atrevía a ultimarlo. Sólo la luna, solitariamente lo cubrió de piedras, tantas que amontonadas formaron la sierra de Tandil.


La última piedra quedó clavada en la sierra y cada vez que salía el Sol, la flecha al moverse hacía balancear la piedra como un estremecimiento del puma.


Fue un lugar de extraordinaria belleza que durante miles de años contó con una de las rarezas más sorprendentes: la singular “piedra movediza” de 300 toneladas de peso. El acróbata italiano Santia Vansello, del circo Raffeto hizo equilibrio sobre ella, según publicara Caras y Caretas en mayo de 1900.
El 29 de febrero de 1912 la "piedra movediza" de Tandil" dejó de balancearse al compás del viento para descansar definitivamente apoyada en la ladera profunda.


El curioso fenómeno atraía a presidentes, naturistas y escritores, fascinados por un hecho que desde la lógica era imposible que una piedra de tal tamaño lograra hamacarse sin perder la posición original.

piedra.html

 

 

Bibliografía
Sosa Adolfo S: “Centenario de Tandil”. Mayo 1823-1923.
Berestain Helena. “Tandil. Desfile de flores”. Directora de Turismo de Tandil. Art. del diario La Capital en su edición del 29 de febrero de 2004.

Tandil. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. a la altura de Buenos Aires 5700.
Carece de designación oficial.
Recuerda Ciudad cabecera del partido homónimo ubicado en la provincia de Buenos Aires enclavada en la cadena serrana del “Sistema de Tandilla”.