SOLÍS, JUAN DÍAZ (1470 – 1520)

Entre los nautas elegidos por la corona con el objetivo de sacar el espacio, las formas precisas del nuevo Mundo figuraba don Juan Díaz de Solís, como uno de los más emergentes, quien por desgracia al no ser hombre de pluma, no dejó documentos sobre su tremenda hazaña.

El cronista de su tiempo, López de Gómara, que conoció a pilotos, navegantes y que hubo de informarse por Anglería, Gaboto, Vespucio o simples marineros al regreso de sus viajes, poco hizo referencia de este intrépido marino.

Herrera, poco es lo que añadió: Lozano no encontró novedad. Madero, Medina y Groussac buscaron asiduamente en los archivos los rastros de los hechos, sin gran resultado.
Juan Pedro Díaz de Solís nació  en Lebrija, España, en  1470, pero, las fuentes divergen acerca de su lugar de nacimiento, a tal punto que no se ponen de acuerdo ni siquiera en su país de origen.
Pudo haber sido portugués, nacido en São Pedro de Solis (Alentejo), o español, de Lebrija (Sevilla). Si en verdad había nacido en Portugal, podría tener orígenes castellanos5​ u orígenes portugueses.​

Ingresó muy joven en la marina portuguesa. Juan Díaz de Solís viajó muchas veces desde su juventud hasta la India como piloto de las armadas de la India, donde Portugal poseía colonias y administraba una gran actividad comercial.
 Aparte de la mentada navegación de 1495 por la costa de Guinea, en la que habría tomado parte con franceses, en el ataque a un barco portugués, nada se sabe de sus actos anteriores.

 

 Al llegar a España se alistó en naves corsarias francesas en las que recorrió el mar Caribe y desembarcó en Yucatán entre 1506 y 1507.

Solís hubo de prestar servicios capaces de destacar su eficiencia y jerarquía de navegante al integrar la Junta de 1508, convocada por la Corona junto a Fernando Colón, Pinzón, Gaboto, Vespucio y otros expedicionarios y cosmógrafos para fijar la línea de Tordesillas.

Al morir Vespucio en 1512, el rey Don Fernando ordenó a Solís navegar hacia el Oriente a fin de delimitar las islas en litigio, (prueba evidente de la consideración a que le hacía acreedor de su experiencia), estableciendo el itinerario hacia las Molucas por el paso del Cabo de Buena Esperanza (Africa.), a pesar de que dicha ruta sólo fuera privativa de los portugueses, según el Tratado de Tordesillas. Buscando en el Archivo de Indias en 1559 quedó demostrado que Solís no realizó tamaña empresa.

Conocido el descubrimiento del Mar del Sur, después llamado Océano Pacífico, el 25 de setiembre 1513 por Balboa, el rey Fernando ordenó al Piloto Mayor intensificar la búsqueda de un paso que comunicara ambos océanos y abriera para España la ruta al Asia, corroborando a su vez el verdadero rumbo del viaje descripto por Vespucio en Mundus Novus en 1502 y publicado en París en 1503.

Su armada partiría de Sanlúcar de Barrameda el 8 de octubre de 1515, recaló en Tenerife, y por lo poco que se sabe cruzó el Atlántico sin complicaciones de tormentas y bordeó las costas americanas, apareció por Navidad al sur del Cabo Frío (Brasil) después de haber pasado por los de San Roque y San Agustín, llegó hasta la zona de Maldonado (Uruguay), seguramente tomando las alturas de los accidentes geográficos, realmente relevantes para los expedicionarios que le siguieron.

Con una nave, se internó en el río que denominó "Mar Dulce": Bartolomé Jacques que lo navegara años después, fue el primero en llamarlo" de la Plata". Hernando de Magallanes la llamó "Río de San Cristóbal"; Sebastián Gaboto lo rebautizó "Río de Solís" hasta que don Pedro de Mendoza volvió a "Río de la Plata".
Confundiéndolo con un brazo de mar de salinidad inexplicablemente baja, Díaz de Solís lo bautizó, precisamente, “mar Dulce”, y pudo penetrar en él gracias al escaso calado de sus tres carabelas.

 

Solís una vez que hubo descubierto esa gran masa de agua dulce, se adentró en el estuario con una carabela e hizo escala en la isla Martín García, que bautizó así porque allí tuvo que sepultar al despensero de ese nombre, fallecido a bordo de la carabela.
Allí tomó posesión de la tierra en nombre del rey de España, llamando al lugar “Puerto de Nuestra Señora de la Candelaria”.
Desembarco de Juan Díaz de Solís en las costas de la Banda Oriental (actual Uruguay).

Viendo indígenas en la costa oriental, Díaz de Solís intentó desembarcar con algunos de sus tripulantes (entre ellos Pedro de Alarcón y Francisco Marquina) en un paraje entre Martín Chico y Punta Gorda, o en alguna isla situada frente a esa costa coloniense.
Solís y los suyos fueron atacados por un grupo de indígenas que los ejecutaron ante la mirada del resto de los marinos, que observaban impotentes sus muertes desde la borda del buque, fondeado a tiro de piedra de la costa.
Los cadáveres fueron asados y devorados por los indígenas, que algunos autores identificaron como charrúas. Aunque en la actualidad se cree que pudieron haber sido guaraníes de las islas del Paraná ya que estos eran antropófagos.

Los sobrevivientes, confundidos al haber perdido a su líder, y tomando el mando Francisco de Torres, cuñado de Solís, regresaron inmediatamente al cabo de San Agustín, en donde recogieron palo brasil y retornaron a España, arribando el 4 de septiembre de 1516.


Desde entonces el estuario del Río de la Plata fue conocido en España como río de Solís.


El periodista escritor Jorge Lanata en su libro "Argentinos" se refiere al respecto: "La lista de nombres no se agotó allí; en cartas, crónicas y mapas anteriores a Mendoza, el río fue denominado: Río de los Lobos, Gran Río Pariente del Mar, Reunión de Ríos, Río de los Pájaros, Río de Santa María Y Río Colorado".
 

Bibliografía:
Levillier Roberto: "Descubrimientos marítimos". Historia Argentina de Levillier. Libro II. Pág. 456 y sig. Editorial Plaza & Janés . Buenos Aires 1968.
Medina José Toribio :"Juan Díaz de Solís". Chile. 1897.

 Solís. Calle. Topografía :
Corre de N. a S. desde 600 Bis al 3300 a la altura de Juan José Paso2600; Av. Eva Perón 5800; Bv. 27 de Febrero 5800.
Carece de designación oficial.
Nombre que llevó un tramo de la calle Agrelo , en el sector del antiguo pueblo Sorrento, hasta que se oficializó la designación de Agrelo por Ord. 1578, en el año 1961.
Recuerda a Juan Díaz de Solís, descubridor del Río de la Plata, que fuera muerto por los charrúas en la margen oriental, en 1516.