SERÉN ALFREDO

Nos informa Ana Lía Rey de la Facultad de Ciencias Sociales UBA. Año 2005:
“Entre 1900 y el Centenario la tensión entre el trabajo,  el capital y el Estado se manifiesta de múltiples formas; la conflictividad entre obreros y clase dominante lleva al Estado a intervenir con más dureza: Ley de Residencia, estado de sitio, allanamientos de locales sindicales, detenciones, cierre de periódicos , que significan la contracara de los movimientos populares, expresados en huelgas generales, organizaciones partidarias o gremiales, prensa partidaria o contestataria.”


También hubo allanamientos en Conventillos y aspiraciones inmigrantes.  


La historia señala al año 1904 como un año de muertes en las huestes trabajadoras en su lucha por la dignidad del trabajo.


La historiadora Guadalupe Palacio de Gómez nos informa: “Durante los dos primeros años del siglo XX se produjeron múltiples e importantes huelgas en Buenos Aires y en todo el país, habiendo sido el primer antecedente la huelga nacional de 1895 que tuviera lugar en Rosario.
Con estos acontecimientos irracionales se dio respuesta al reclamo de la jornada laboral de ocho horas, descanso dominical, reconocimiento de la Unión Dependiente de Comercio y el no despido de los participantes de las huelgas”.


El movimiento de organización de los trabajadores desde la presidencia de Roca, venía bregando por la dignidad del trabajo, y ya en 1901 encontramos sindicatos y sociedades de resistencia en nuestra ciudad.


El 20 de octubre de ese año, los trabajadores de la Refinería Argentina de Azúcar de Rosario habían decidido en asamblea la creación de un comité de huelga y la elección de una comisión que entregaría un pliego de condiciones.


Anarquistas y socialistas se disputaban las adhesiones obreras, prevaleciendo por su número las primeras.


El 22 de noviembre de 1904, en el marco del motín obrero que bregaba por la jornada laboral de ocho horas y bajo la presidencia de Manuel Quintana, quien sucedía en la Presidencia de La Nación, a Julio A. Roca, la policía en un acto de represión, dio muerte al obrero panadero Jesús Pereyra, de 19 años de edad.


Este hecho, que fuera la antesala de una escalada de violencia en el país, desató una huelga general en toda Argentina, especialmente en nuestra ciudad de Rosario.


La manifestación que acompañaba los restos del compañero muerto al cementerio, fue atacada por la policía con la consecuencia de tres obreros fallecidos: Luis Carré, Jacobo Giaccomelli y Alfredo Serén, incluyendo a más de cincuenta heridos.


Este último, era un niño de 10 años de edad a quien le quitaron la posibilidad de realizar y disfrutar su vida.

 

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.
Rosario “Historias de aquí a la vuelta” nº 20. Los orígenes del sindicalismo por Plácido Grela. Ediciones De Aquí a la vuelta. 1992.


Serén Alfredo. Pasaje. Topografía:
Corre de (E-O)  a la altura de Donado 1500 Bis.
Se le impuso ese nombre por O. 7925 del año 2005.
Recuerda Alfredo Serén (1894-1904): niño muerto en Rosario el 23/11/1904 en una huelga obrera en la que se bregaba por una jornada laboral de ocho horas, bajo la presidencia de Manuel Quintana (sucesor de Julio A. Roca). Ese día un grupo de obreros acompañaban los restos de un obrero panadero muerto por la policía y fueron atacados nuevamente por la fuerza policial dejando un saldo de tres muertos más, incluido este niño de solo diez años.