SCHMIDL ULRICO (1510 – 1579, 1580 O 1581)

Ciento cincuenta hijos de Geramania, integraron la expedición de don Pedro de Mendoza. Figuraba entre ellos quien alcanzaría envidiable gloria: la de ser el  primer cronista de estas tierras, gracias a su manuscrito: Derrotero y viaje a España y las Indias, habida cuentade sus impresiones, retratos espirituales de figuras como Irala, Cabrera y Cabeza de Vaca, detalles fascinantes sobre episodios que van desde la primera fundación de Buenos Aires hasta el ajusticiamiento de Osorio y conclusiones personales de sobrados méritos por tratarse de un contemporáneo de los hechos.


Esa obra que ha cumplido 450 años desde su aparición en la edición príncipe alemana, en  que narra su viaje  al río de la Plata desde 1534 hasta 1554,  fue impresa por primera vez en Francfort Main, Alemania en el año 1567, por segunda en  1599  y por tercera vez en Nuremberg, Alemania en 1602.


La Sociedad de Historia Argentina dice de esta obra:”Se trata de una obra altamente honrosa para la historiografía argentina y que bien puede llamarse monumental”.


Pero nadie mejor que Bartolomé Mitre nos describe a esta obra y su autor: “Ulrico Schmidl es un observador tranquilo y sin fantasía, despreocupado, seco y correcto informa sobre los hechos, sin ornamentar  y sin apartarse; solamente de vez en cuando d su opinión o hace una comprobación etnográfica, geológica, estadística, astronómica o naturalista, la cual con pocas palabras nos representa un cuadro, un paisaje, dándonos una idea sobre un animal, una planta, o sobre razas ya desaparecidas con sus costumbres, entregándonos así un material valioso para la historia de la colonización del Río de la Plata por intermedio de los pueblos europeos.”


¿Quién ha sido este sargento, conquistador o historiador? Ulrico Schmidl fue un aventurero de la vieja estirpe medieval, destinado a participar en el sueño de los colonizadores, adelantados ambiciosos, aunque heroicos y temerarios.


Nació entre 1500 y 1510 en la ciudad de Estraubingen (Straubing) Baviera, Alemania. Descendiente de una respetable familia de sólida posición e influencia. Su padre ocupó la función de alcalde durante tres años consecutivos más otros importantes trabajos públicos.


Por lo tanto el hijo recibió una esmerada educación que tradujo en sus narraciones cuando llegó a la adultez.


En 1535 cuando precisamente contaba con treinta y cinco años de edad, Utz al que llamaremos Ulrico de aquí en más, a raíz de este trajinar de novedades, descubrimientos y riquezas, que se habían difundido tras la proeza de Colón, cuando  el tiempo sobrepasaba las cuatro décadas, se encaminó en procura del puerto de Amberes ciudad de Bélgica, ubicada en la orilla derecha del río Escalada, donde se  embarcó con otros altos alemanes y neerlandeses en un total de ochenta hombres "bien pertrechados con nuestras armas de fuego y otras armas más".


La travesía demandó catorce días de navegación para arribar al puerto de Cádiz, en Andalucía, España.


Se dice que Ulrico se inscribió para participar en la expedición de Pedro de Mendoza, próxima a partir y compuesta por catorce barcos grandes, y que lo hizo en calidad de soldado lansquenete,es decir como peón o ayudante de los soldados de infantería o como palafrenero de los jinetes que incluía la empresa, dado a que se embarcaron numerosos caballos en el puerto de Sanlúcar de Barrameda (España).


Llama un tanto la atención que Ulrico Schimdl se alistara como lansquenete, porque éstos en su oficio estaban considerados como despreciables, sólo habituados para la guerra sucia, dado a que su único interés era el de combatir ávidos de botín como única paga, mientras que Ulrico era hábil para otros menesteres y lo suficientemente culto como para convertirse en el cronista de la expedición, el encargado de tomar nota de todos los hechos y sucesos de la misma.


Partió el bávaro rumbo al Río de la Plata desde el citado puerto de Sanlúcar de Barrameda el 1º de septiembre de 1535, tomando a partir de este momento, detalles de todas las novedades que se produjeran en tierra y en mar; con la fundación de ciudades, con la gente colonizadora y con los aborígenes.


Estuvo presente en la concreción del asentamiento levantando por Pedro de Mendoza, por él bautizado con el nombre de Nuestra Señora de Santa María de Buenos Aires y también, posteriormente, en la fundación de Asunción.


Así describió la fundación: “Después que nosotros vinimos de nuevo a nuestro real, se repartió toda la gente; la que era para la guerra se empleó en la guerra; la que era para el trabajo se empleó en el trabajo. Allí se levantó un asiento y una casa fuerte para nuestro capitán general don Pedro Mendoza y un muro de tierra hasta donde uno puede alcanzar con florete. También este muro era de tres pies de ancho y lo que se levantaba hoy se venía mañana de nuevo al suelo; a más la gente no tenía que comer y se moría de hambre y padecía gran escasez".


Juntó textualmente ese hecho:" "También se llegó al extremo de que los caballos no daban servicio. Fue tal la pena y el desastre del hambre que no bastaron ni ratas ni ratones, víboras ni otras sabandijas, también los zapatos y cueros, todo tuvo que ser comido".


También fue el primero que dejó apuntado en sus papeles, datos sobre los aborígenes de esta región, aclarando que "hemos encontrado en esta tierra un lugar de indios los cuales se han llamado Querandís".


 Señaló que "estos indios estaban a cuatro leguas de nuestro real", es decir la región que hoy pertenece a Esteban Echeverría. El término "real" corresponde al nombre que le dieron los españoles al asentamiento que fundó Mendoza.


Después de vivir una gran aventura, durante veinte años en estas latitudes sudamericanas, con penurias y vicisitudes increíbles, regresó a su patria en 1554, donde en base a sus apuntes escribió su interesante y curiosa crónica ilustrada por un dibujante que siguió sus detalles e instrucciones.


 Por la inquietud que tuvo Ulrico Schmidl en plasmar todo lo que le llamó la atención, tanto en lo referente a la expedición del primer Adelantado, como así también las derivaciones que se sucedieron tras el abandono de Buenos Aires, hoy se conocen un sinnúmero de detalles, realmente valiosos.


Schmidl durante veinte años recorrió después  lo que llamó “Paraíso de las selvas del Paraguay y el Chaco”. Sus relatos, testimonios de un conquistador no español, se convirtieron en  las primeras crónicas de los territorios que luego serían Argentina y Paraguay.


 En 1554 regresó a su tierra natal, donde heredó el patrimonio de su hermano y se convirtió en concejal aunque  después debió  huir de la ciudad por profesar el luteranismo, dirigiéndose a Ratisbona en 1562, donde murió e en 1579

 

Bibliografía:

Schmidl, Ulrico. Viaje al Río de la Plata, 1534-1554. Notas bibliográficas y biográficas por Bartolomé Mitre. Prólogo, traducción y anotaciones por Samuel A. Lafone Quevedo. Buenos Aires. Editores Cabaut y Cia. Buenos Aires: Librería del Colegio, 1903.

Sigurd Von Wurm: El viaje de Ulrico Schmidel al Río de la Plata y Paraná: Art. Del diario La Capital, 215 de noviembre de 1967

 

UTZ SCHMIDL, su vida, sus viajes, su obra, por Federico Kirbus, Buenos Aires, 1984, Editorial Tres Tiempos.

 

Schmidl Ulrico. Cortada. Topografía:

Corre de desde 3800 hasta 3899 a la altura de Presidente Quintana y  Vías del Ferrocarril Mitre. Zona del Puerto.

Carece de designación oficial.

Recuerda al viajero, cronista y escritor alemán, que formó parte de la expedición de don Pedro de Mendoza al Río de la Plata, cuya excelsa obra llamó "Derrotero y viaje a España y las Indias".