SCALABRINI ORTIZ. PARQUE.

Si hay algo que caracteriza  al Rosario de las últimas décadas es la profunda transformación urbana que está experimentando. En estos tiempos se están  concretando proyectos previstos con visionaria anticipación en los en los planes reguladores de hace más de sesenta años, cuando ya se reconocía  como necesidad urbana , el contacto  de la ciudad con el río interrumpido   por una densa red ferroviaria acorde con las necesidades de un puerto muy activo en el sector central de la ciudad.


El comienzo de la transformación se originó cuando de acuerdo con el vigente Plan Regulador de la ciudad, fue aprobado en 1967 y con el Puerto de Rosario8Decreto firmado por el Poder Ejecutivo Nacional de 1970, donde se dispuso el traslado de lo que quedaba  de la  actividad portuaria al sur de la avenida Pellegrini.


Otro hecho determinante fue la política del Estado Nacional de desmantelar prácticamente los servicios ferroviarios del país, (del cual personalmente no estuve ni estoy de acuerdo, porque debía planificarse con criterio económico, la extensión y empleo de la red ferroviaria argentina) y nunca hacerla desaparecer) con lo que  quedaron desafectadas grandes extensiones de sus funciones habituales y regiones en situación prácticamente de abandono.


Ambas situaciones permitieron que la ciudad de Rosario  incorporara  para su utilización importantes espacios que le aportarían una  nueva fisonomía.


Uno de ellos es el sector denominado Puerto Norte, que incluye antiguos predios del ferrocarril (tales los espacios identificados  con los nombres de Patio Cadenas, Playa Balanza Nueva, Talleres y la estación Rosario Norte.

Aclaro que  hoy, esta última pertenece a la Municipalidad de Rosario.


 Dentro de este amplio espacio está ubicado el proyectado parque Scalabrini Ortiz – terreno de cincuenta hectáreas – donde se convino con  capitales extranjeros más Coto y Palermo S.A. destinar una parte como  un bello espacio verde público, mientras se aprovecharían las sólidas  viejas estructuras ferroviarias  para  modernizándolas para  dar a Rosario, el aspecto moderno de una de las grandes urbes del mundo.


En el extremo o Puerto Norte, a distancia del Parque,  se destinaría  para la erección de edificios de gran porte pareciendo un balcón al río que pocos imaginaban aprovechar hace algunos años.


En la actualidad esos proyectos son una realidad urbanizadora que desborda sus propios límites.

Hoy se puede disfrutar la costa desde el  Parque Nacional a la Bandera hasta el maravilloso paisaje urbanístico Norte.

 

Bibliografía:

Artículo obtenido de la revista Multicanal, de autor anónimo.