La profesora Palacio de Gómez considera que este polifacético escritor, poeta filósofo y sabio no debiera ser honrado su nombre en el trabajo “Calles de Rosario”. Porque no fue un hacedor de nuestra patria, nuestra provincia y nuestra ciudad, más fue impuesto en le Ordenanza Municipal 9.244 del año 2014.
Dijo sabiamente: “El hombre puede perder todo, pero jamás puede perder su libertad”.
Nació en París, el 21 de junio de 1905, conocido comúnmente como Jean-Paul Sartre, fue un filósofo, escritor, novelista, dramaturgo, activista político, biógrafo y crítico literario francés, exponente del existencialismo y del marxismo humanista.
Fue el décimo escritor francés galardonado como Premio Nobel de Literatura, en 1964, pero lo rechazó explicando en una carta a la Academia Sueca que él tenía por regla rechazar todo reconocimiento o distinción y que los lazos entre el hombre y la cultura debían desarrollarse directamente, sin pasar por las instituciones establecidas del sistema.
Fue pareja de la filósofa Simone de Beauvoir. El corazón de su filosofía residía en el concepto de libertad y en su sentido concomitante de la responsabilidad personal. Insistió, en una entrevista pocos años antes de su muerte, en que nunca había dejado de creer que «El hombre se hace a sí mismo».
Era hijo de JOan-Baptiste Sartre, un oficial naval, y Anne-Marie Schweitzer, prima de Albert Schweitzer.
Su padre murió de fiebre cuando él tenía apenas quince meses, y Anne-Marie lo crio con ayuda de sus abuelos maternos, Louise Guillemin y Charles Schweitzer, quien enseñaría matemáticas a JOan-Paul y le introduciría desde muy joven en la literatura clásica.
Educado por su madre y su abuelo materno, quien lo interesó en el mundo de las artes, egresó en 1929 de la Ecole Normale Superiore de París y enseñó filosofía en distintos liceos, antes y después de caer prisionero de los alemanes entre 1940 y 1941. Hacia 1945, fundó Les Temps Moderns y se consagró a la actividad literaria, delineando sus apetencias filosóficas que partían de la fenomenología de Edmund Husserl, del existencialismo de Martin Heidegger y de la reacción contra el racionalismo francés. De esta etapa son El ser y la nada y El existencialismo es un humanismo.
La filosofía le atrajo desde su adolescencia en los años veinte, cuando leyó Essai sur les données immédiates de la conscience (Ensayo sobre los datos inmediatos de la consciencia) de Henri Bergson. Tuvo influencias de Immanuel Kant, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, Karl Marx, Friedrich Engels, Søren Kierkegaard, Edmund Husserl, y Martin Heidegger, entre otros.
Estudió en París en la “elitista” École Normale Supérieure (una escuela normal superior o ENS), donde se graduó en 1929 con un doctorado en Filosofía. Durante sus estudios conoció a Simone de Beauvoir y a Raymond Aron. Sartre y Beauvoir se hicieron compañeros inseparables para el resto de sus vidas.
«Simone de Beauvoir, sin duda, fue un pilar fundamental en la vida de Sartre.
No fue una relación común y corriente, era, por decirlo así, abierta. Él sostenía que ella era su amor necesario, y que cualquier otra amante que se cruzara en su calzada era contingente.
Ella, gracias a su inteligencia, fue de enorme ayuda para que Sartre lograra catapultarse a la cúspide más alta del mundo filosófico.
Samuel Enoch Stumpf expresa:
Se dice que Sartre, a pesar de ser un coloso del pensamiento siempre tomó muy en serio la opinión de su mujer; nunca publicó una obra sin haber sido leída, criticada y aprobada por ella».
Realizó su servicio militar en el Ejército Francés entre 1929 y 1931.
Declaró posteriormente, en 1959, que cada francés era responsable colectivamente de los crímenes cometidos durante la Guerra de Independencia de Argelia (que era una colonia francesa).
Pero a todo ello se fue sumando un compromiso social y político que lo ligaba al pensamiento dialéctico y analítico proveniente del pensamiento de Karl Marx, todo lo cual construyó un “último Sartre”, el de la Crítica de la razón dialéctica, el que consideraba al marxismo como “la filosofía no superable de nuestro tiempo”, pero no refiriéndose al marxismo ortodoxo o al pensamiento menos crítico de los seguidores de Marx, sino el marxismo que incorpora la antropología filosófica existencialista.
Este último Sartre es también el Sartre del “Mayo Francés” y, sobre todo, el del prólogo a Los condenados de la tierra del argelino Franz Fanon, llamando a poner a la violencia revolucionaria al servicio de los proyectos anticolonialistas. También, el Sartre que rechazó el Premio Nobel de Literatura en 1964 por considerarlo innecesario.
Segunda Guerra Mundial
En 1939 sirvió como meteorólogo en el Ejército Francés durante la Segunda Guerra Mundial.910 Fue capturado por tropas alemanas en 1940 en Padoux, pasando nueve meses como prisionero de guerra en Nancy y luego en Stalag, en la ciudad alemana de Tréveris. No abandonó la filosofía durante ese período y, según su testimonio, escribía a diario apuntes en una libreta que conservó durante su vida en prisión.
Fue durante este período de confinamiento cuando leyó Ser y tiempo, obra de Martin Heidegger, que más tarde se convertiría en una gran influencia para su propio ensayo sobre fenomenología y ontología. A causa de su mala salud (afirmaba que su mala vista y su exotropía afectaban a su equilibrio), fue liberado en abril de 1941. Según otras fuentes, se escapó tras una visita médica al oftalmólogo.
Con el estatus de civil, recuperó su puesto de profesor en el Liceo Pasteur, cerca de París, instalándose en el Hotel Mistral.
En octubre de 1941 se le concedió un puesto, anteriormente ocupado por un profesor judío al que se le había prohibido enseñar por la Ley de Vichy, en el Liceo Condorcet de París.
Tras regresar a París en mayo de 1941, participó en la fundación del grupo clandestino Socialismo y Libertad (Socialisme et Liberté) con otros escritores como Simone de Beauvoir, Maurice Merleau-Ponty, Jean-Toussaint Desanti, Dominique Desanti, Jean Kanapa y estudiantes de la École Normale.
Este último Sartre es también el Sartre del “Mayo Francés” y, sobre todo, el del prólogo a Los condenados de la tierra del argelino Franz Fanon, llamando a poner a la violencia revolucionaria al servicio de los proyectos anticolonialistas. También, el Sartre que rechazó el Premio Nobel de Literatura en 1964 por considerar innecesario que una institución se interpusiera entre el mundo de la cultura y el hombre.
En agosto, Sartre y Beauvoir fueron a la Riviera francesa buscando el apoyo de André Gide y André Malraux. Sin embargo, tanto Gide como Malraux se mostraron indecisos, y esto pudo ser la causa de la decepción y el desánimo de Sartre. Socialismo y Libertad pronto se disolvió y Sartre decidió escribir en lugar de participar en la resistencia activa.
Entonces escribió El ser y la nada, Las moscas y A puerta cerrada, ninguno de los cuales fue censurado por la Alemania nazi, y también colaboró en revistas literarias legales e ilegales.
Sin duda era germanófilo a decir en su ensayo París bajo la ocupación, Sartre escribió que el comportamiento «correcto» de los alemanes había atrapado a demasiados parisinos en la complicidad con la ocupación, aceptando como natural lo que no era natural.
Agrego: Muy capacitado excelsamente más fue ambivalente porque sus ideas giraron desde los franceses libertarios, a los alemanes y al comunismo, pero no fue activista de estos últimos.
REPITO: Como gran parte de los brillantes intelectuales del mundo contemporáneo, la vida familiar de Sartre fue a contramano de los valores consagrados por la burguesía. Sin casarse, sin convivir y sin tener hijos, tuvo a la reconocida filósofa y novelista Simone de Beauvoir como compañera de vida, hasta que falleció el 15 de abril de 1980.
Bibliografía:
La expuesta en el texto.
Sartre. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. a 313 m. al sur de Av. San José de Calasanz 9300.
Se le impuso por O. 9.244 del año 2014.
Recuerda a Jean Paul Sartre (1905-1980), filósofo, activista político, crítico literario y escritor francés. Fue pareja de la famosa escritora Simone de Beauvoir. Autor de "La náusea", "El muro", "La edad de la razón", "El ser y la nada", "Las palabras" y muchas más. En 1964 rechazó el Premio Nobel de Literatura porque de aceptarlo, según él, comprometería su integridad como escritor.