SANTIAGO DEL ESTERO

La exploración del noroeste se inició con Diego de Almagro y Diego de Rojas, pero en verdad el poblamiento comenzó con Juan Núñez de Prado cuando en 1549 el Virrey La Gasca, investido de todos sus atributos le otorgó a éste último,  el título de conquistador y pacificador de la región del Tucumán con el objeto de vincular Charcas con el Río de la Plata.

Al  año siguiente, Núñez del Prado en compañía de sesenta soldados y tres sacerdotes partió de Potosí a la conquista del Tucumán y el 29 de junio fundó  nació la Ciudad del Barco, en homenaje a la ciudad hispánica cuna del  nuevo Virrey El Barco de Ávila.

Las disputas entre conquistadores no tardarían en desalojarla, pues en noviembre de ese año, Francisco de Villagra, lugarteniente del gobernador de Chile Pedro de Valdivia, le hizo entender al fundador que  la recién erigida población estaba asentada en jurisdicción de la Capitanía General de Chile, entonces   la trasladó aproximadamente en las inmediaciones del río Escava. 

Más Núñez del Prado obedeciendo  a órdenes secretas de las autoridades limeñas en 1551 la estableció al año siguiente en las fértiles orillas del   río Dulce o Salí. Allí rebrotó la mudable población como un calco de la anterior, a una legua más al norte, en el valle de Guasán o Quiri – Quiri, junto al río Calchaquí, rebautizándola en 1553  con el nombre de “Ciudad del Barco del Nuevo Maestrazgo de Santiago”.

Hasta que una noche de mayo de 1553 Francisco de Aguirre cayó sorpresivamente sobre el poblado, mandó apresar a Núñez del Prado, fletó a sus seguidores al Perú y  con el pretexto de las crecidas fluviales,  desplazó  la tercera ciudad del Barco, dándole un nuevo nombre “Santiago del Estero y Nueva Tierra de Promisión”

Nos dice Roberto Cinti: “Madre de ciudades, porque seis provincias le deben sus capitales, y el país, su existencia política. Sin embargo, Santiago del Estero cosechó más postergación que gratitud.

En efecto de sus adobes partieron entre 1558 y 1865, las expediciones fundadoras de quince poblaciones. Algunas, como Talavera del Esteco y Nueva Madrid de las Juntas, tuvieron una existencia fugaz. Otras perduraron hasta nuestros días , como las capitales de Tucumán, Córdoba, Salta, La Rioja, Jujuy y Catamarca.”

Esos extraños  manejos de Francisco de Aguirre  le sirvieron para quedar en la historia como su fundador y por añadidura considérase  fecha de fundación el 25 de julio de 1553. 

Pese a la sólida referencia sobre la impostura llevada a cabo por el historiador Gastón Doucet , hoy no ha perdido vigencia tal homenaje.

La fertilidad del suelo adyacente, la abundancia de los poblados indios y las acequias dieron por entonces a Santiago, un brillo fugaz

La agricultura de los aborígenes de los bañados, se vio auspiciada por el sistema de regadío español, aunque los molinos de agua no llegaron a desplazar a las tradicionales atahonas y molinillos rudimentarios.

Entre 1580 y 1620 , Santiago del Estero mantuvo su preponderancia sobre la región, no porque fuera el núcleo urbano más rico sino el más aprovechado por el mercado potosino y por su poblamiento indígena pacífico, donde el núcleo colonial pudo aprovechar los frutos de la tierra, sin violencias, con una existencia digna y correspondida para ambos grupos raciales.

Daniel Santamaría en el fascículo “El Noroeste”, dentro de “El país de los argentinos. Centro Editor América Latina”, nos dice. “Santiago del Estero simbolizó desde entonces desde entonces el tipo de poblamiento nuclear, de producción diversificada y autosubsistente que caracterizará al Noroeste en los siglos XVII y XVIII.”

 

Bibliografía:

Cinti Roberto: ¡Santiago querido! Artículo  de la Revista Nueva, 1995.

 

Santiago. Calle. Topografía:

Corre  de N. a S. desde el 100 bis hasta 1600 – desde 2600 hasta 5900, entre las calles Alvear y Pueyrredón.

Se le impuso ese nombre desde su apertura, designación ratificada por O. 3 del año 1905.

Recuerda a la provincia y capital argentina de Santiago del Estero.

 

Santiago calle. Historia: Primer nombre que tuvo la calle Urquiza. Le fue impuesto en 1855 por una comisión formada en febrero de ese año, integrada por eugenio Pérez y Martín Fragueiro.

También llevaron ese nombre las calles Acevedo  de barrio Fisherton y  la calle Iriarte en barrio Escalada , esta última hasta 1960.