SANTA FE

Santa Fe de la Vera Cruz es la capital de la Provincia de Santa Fe y la novena ciudad más poblada de la Argentina. Está situada en la región centro-este del país, a orillas de la laguna Setúbal y del río Salado.

Administrativamente está organizada en 8 distritos que la descentralizan en 100 barrios. Según el censo de 2010 Santa Fe tiene una población de 415.345 habitantes, y su área metropolitana asciende a 526.073 habitantes.
 Junto al Gran Paraná conforman un área urbana de más de 850.000 habitantes, unidas por un túnel que atraviesa el río Paraná.

Por parte de la educación Santa Fe es un polo educativo como pocos en la Argentina. La capacidad técnica, la trayectoria institucional y el reconocimiento de sus académicos la convierten en sede de congresos que reúnen especialistas de todas partes del mundo, una de sus universidades más reconocidas es la Universidad Nacional del Litoral.

 

En Santa Fe ocurrieron hechos de relevancia histórica, como la firma de la Constitución Argentina y todas sus reformas. Por ello se conoce a la ciudad como Cuna de la Constitución. Otro de sus apodos es La Cordial.

La ciudad tiene varios puntos históricos, culturales y turísticos. El Camino de la Constitución es un recorrido turístico en los lugares donde se pudo hacer posible la firma de la Constitución Argentina. El Puente colgante de Santa Fe es un importante símbolo el cual se encuentra en el acceso este, sobre la laguna Setúbal.

La  ley primera de las Leyes de Indias, - en su afán de ganar tierras para la Corona - disponía que ni bien encontrase un predio para levantar un poblado   se hiciese la planta de “una población,  debía repartirse  por sus plazas, calles y solares a cordel y regla comenzando desde la plaza mayor y sacando de ella las calles a los puertos y caminos principales y dejando tanto compás abierto que aunque la población vaya en gran crecimiento se pueda siempre proseguir y dilatar en la misma forma”. 
Así designado por Juan Ortiz de Zárate, Capitán general de la empresa con el objeto de contar con pueblos intermedios entre  Asunción  del Paraguay y el Río de la Plata, don Juan de Garay debía bajar  navegando por los ríos Paraguay y Paraná, mientras otro contingente lo haría  por tierra encabezado “por Cara de perro” (sobrino del fundador) .


En abril de 1573, levantó el estandarte de la convocatoria y  con 9 españoles y 65 mestizos, partió en un bergantín con  6 canoas hendidas en forma de barcas y sencillas balsas con municiones, arcabuces y caballos, en busca de la tierra a descubrir.


Los dos grupos se juntaron en La Punta del Yeso, frente a la actual Cayastá.


Juan de Garay intentó asentarse más al sur, pero un encuentro con Jerónimo Luis de Cabrera  (el fundador de Córdoba) lo obligó a regresar a la zona de Cayastá,donde  el 15 de noviembre de 1573 junto a un grupo de criollos ("mancebos de la tierra") con firmeza plantó el rollo y determinó la jurisdicción, fijando  los límites hacia el Paraguay hasta el Cabo de los Anegadizos y  por el Sur a 25 leguas más abajo de Sancti Spíritu.  Enunciando: “fundo y asiento  y nombro esta ciudad de Santa Fe, en esta provincia de los Calchines y Mocoretás por parecerme que en ella hay partes y cosas que convienen   para la perpetuación de dicha ciudad; de agua y leña y pastos que quieran, y casas y tierra, estancias para los vecinos y moradores de ella y porque su majestad manda a los gobernadores y capitanes que así fundasen y poblasen pueblos...”

 

Lo novedoso de esta fundación es que el premio, digamos el objetivo,  de  los que acompañaban a Garay estaba cifrado en las riquezas ganaderas que se sabía que existían en las llanuras circundantes - según Pedro de Angelis.Las crónicas de viajeros y las hipótesis más serias confirmaban esa aseveración.


Al  no encontrarse en un buen lugar por los constantes ataques de los indígenas, las plagas de langostas y las inundaciones  que erosionaban sus barrancas,  después de 87 años se decidió asentarla 70 kilómetros al Sur, área geográfica que hoy constituye  nuestra ciudad capital de la provincia.


También el avance de nuevos grupos indígenas asolaban la región como los guaycurúes. El tiempo, el río y la tierra terminaron sepultando a Santa Fe la Vieja (así llamada históricamente).
En el siglo XX, después de 300 años, Agustín Zapata Gollán encontró el lugar exacto de la ciudad original (cuyo registro el Cabildo local no había mantenido oportunamente), y se fundó allí un Museo Arqueológico conmemorativo.


Desde entonces, la nueva ciudad se llamó Santa Fe de la Vera Cruz, toda una réplica de la fundada por Juan de Garay con rasgos idénticos al original. Ningún vecino perdió sus derechos y sus terrenos.


El sistema de urbanización en parrilla fue adoptado por muchas ciudades españolas y luego por las ciudades de América, desde los tiempos de los Reyes Católicos desde la fundación de Santa Fe de Granada (España), donde se dio fin y remate a la expulsión de los moros.


Santa Fe, la vieja fue una ciudad perfectamente planificada. Respondía en su trazado a un primitivo plan urbanístico. Con razón dice Julio Caro Baroja que en realidad el urbanismo no es tan moderno como su nombre.


El fundador después  abandonó la ciudad al poco tiempo, lo que desató el descontento de la población y generó el levantamiento de los mancebos conocido como la Revolución de los Siete Jefes( Siglo XVI) .


Esta revolución, que algunos historiadores consideran como la primera revolución independentista, fue rápidamente sofocada por una contrarrevolución que mató al principal cabecilla en su casa: el mancebo Lázaro de Venialbo.


 A principios del siglo XX, era indispensable poseer un servicio de agua potable en una ciudad que ya contaba con más de 40 mil personas. Muchos proyectos fueron presentados, y construidos pero no se pudieron realizar.


En 1920 comenzó a construirse un puente-acueducto de cemento armado, pero sólo pudo terminarse un solo pilotaje, pues las aguas no descendían. Las autoridades nacionales se decidieron a la construcción del puente colgante en 1921, que debería ser mejor pensado que sus predecesores.


Fue nombrado como el santafesino Marcial Rafael Candioti, presidente de Obras Sanitarias de la Nación en aquel momento. Este organismo se encargó de dibujar los planos que sirvieron para la licitación del puente en la década del 20,  el que se terminó en 1924.


Estos mismos planos fueron utilizados en la reciente reconstrucción del puente colgante.

 

Bibliografía:

Romay Francisco. “Fundación de Santa Fe” en Historia Argentina de Levillier. Tomo III. Pág. 2004 y sig.

Molina Raúl: “Historia de las gobernaciones del Río de la Plata” en Historia de Levillier. Tomo II. Pág. 758 y sig.

 

Santa Fe. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. entre las calles San Lorenzo y Córdoba, desde la avenida Belgrano al bulevar Wilde.

Se le impuso ese nombre en 1853, ratificado  por O. 3 del año 1905.

Tuvo su origen en el camino que desde la plaza 25 de mayo, se dirigía al Norte y Oeste.

 

El edificio de la Ex-Jefatura luce una obra escultórica en todo su esplendor, emplazada sobre calle Santa Fe, cuya inauguración se realizó en 1916.
Expresa un artículo del diario “La Capital” del 16 de junio de 1982: “Cuando en agosto de 1906, el Poder Ejecutivo dictó un decreto declarando pública la manzana donde se construiría el edificio de la Jefatura de Policía pocos habrán imaginado la proyección que con los años alcanzaría  dentro de la ciudad. No podrías ser de otra forma, si se tiene en cuenta que con su erección en el centro mismo del quehacer administrativo, se logró dotar a la zona de un singular motivo arquitectónico, perfectamente a las circunstancias del lugar…Por eso en medio del infatigable diligenciamiento de las autoridades, se decidió colocar la piedra fundamental el 8 de setiembre de 1909, bajo el gobierno provincial de don Pedro Echagüe y durante la gestión  del doctor Calixto Lassaga como ministro de gobierno…”


En 1916 se inauguró como sede de la policía santafesina hasta el año 2000. Hoy está emplazada como Jefatura de Policía en Av. Ovidio Lagos 5200.
Una obra escultórica de indudable atracción la constituye la cuadriga erigida en los altos de la  hoy ex - Jefatura de Policía, por calle Santa Fe, casi Moreno.


Ese carruaje, conducido por una mujer, simboliza en este caso la Justicia, fue realizado especialmente  para realzar  la imponencia  del citado edificio policial. Su autor, por ello, eligió este lugar para su erección  ya que significó un símbolo de la lucha de la policía contra la delincuencia.

La cuadriga fue encomendada por el entonces gobernador  de Santa Fe, doctor Menchaca  al escultor italiano residente en Rosario, Guillermo Gianninazzi.

En la obra también participó el arquitecto Antonio Girumini, autor de importantes obras edilicias como el Colegio nacional N°1.

Como ayudante intervino Herminio Blotta, quien en esa época tenía 15 años de edad y hacía sus primeras armas de dicho arte.
La obra se comenzó  alrededor de 1913 y demandó casi dos años  para su finalización.

Su construcción  es de armazón de hierro y el material empleado  en las figuras es de cemento.

En el edificio del Congreso Nacional, en Buenos Aires, existe un grupo escultórico similar que fue ejecutado por Víctor de Paul.

Estas obras en Europa, se realizaban en edificios gubernamentales, entre otros, los destinados a administrar justicia. En nuestro caso el autor se sirvió en uno de esos emplazamientos logrando un gran efecto y perfección  en el mismo, ya que para la ciudad  se ha constituido en un ejemplo de gran valía artística, elogiado por numerosos turistas  que visitan nuestra ciudad.

La obra fue terminada  con anterioridad  a la inauguración oficial del edificio de la Jefatura de Policía  ocurrida el 4 de mayo de  1916 - explicita Pablo A. Diez. Historiador Director ad honorem del Museo y Biblioteca Provincial de la Unidad Regional II.

Sobre calle Santa Fe 3100 se erige La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario.
Se encuentra ubicada en la ciudad de Rosario en la céntrica Avenida Santa Fe con Avenida Francia, segmentando esta última en dos partes, forma un conjunto de cuatro manzanas entrelazado por una calle y pabellones internos entre las distintas dependencias en donde también se encuentra el Hospital Provincial del Centenario además de áreas verdes y jardines.
Es la única Facultad de Ciencias Médicas pública del país que no requiere de un examen de ingreso con cupo limitado de estudiantes. Por esta razón, es la Facultad de Ciencias Médicas, anexada al emblemático Hospital Del Centenario, efectivo asistente a la salud  a la comunidad rosarina, desde 1919.

 

Con motivo de festejar el primer centenario del país, el 18 de abril de 1910 Cornelio Casablanca propone la construcción del Hospital Centenario y una Escuela de Enseñanza Médica en la ciudad de Rosario, colocándose el 24 de mayo de 1910 la piedra fundamental sobre Avenida Santa Fe y Francia donde el año siguiente comenzarían las obras. El escultor y arquitecto Guillermo Gianninazzi realizó el Monumento a los Padres, que incluye a dos monstruos  en su frontispicio. (Idéntico frontispicio se aprecia en la estructura de la Escuela Provincial N°67, “Juan Enrique Pestalozzi” ubicada en calle Mendoza 3969, la que se  inauguró  en 1923).



Una vez finalizada la construcción, el 17 de octubre de 1919 fue proclamada la ley de creación de la Universidad Nacional del Litoral bajo cuya autoridad funcionaria hasta el año 1968 esa Casa de estudios.

El 9 de abril de 1920 el vicepresidente del Directorio del hospital Casiano Casas hizo entrega de las instalaciones y el día 13, se  inició  la inscripción.
El 29 de mayo, después de  realizarse  un acto simbólico de inauguración,     comenzarían  las actividades.
El 1° de junio de 1920 a las 8:00 el Profesor de Embriología y Histología Dr. Tomás Cerruti dictó   la primera clase de su asignatura en su aula.

Con los proyectos de desarrollo de la dictadura cívico-militar, entre 1966 a 1973, y el gran desarrollo de la sede Rosario de la Universidad Nacional del Litoral se  evidenció la necesidad de crear la Universidad Nacional de Rosario, iniciativa que se hizo realidad  en 1968, utilizando la estructura académica que tenía la Universidad Nacional del Litoral.

Con la creación de la Universidad Nacional de Rosario, la institución tomó entonces el nombre  de  Facultad de Ciencias Médicas, aunque funcionara desde 1920, como escuela formadora de médicos.

Con el antecedente antiuniversitario de la noche de los Bastones Largos, el 16 de mayo de 1969 se iniciaron en esta facultad las protestas y movilizaciones conocidas como "Rosariazo" en contra de los actos represivos ocurridos en la Provincia de Corrientes que llevara a cabo el gobierno dictatorial de Juan Carlos Onganía.

PATIOS Y JARDINES INTERIORES


Según el Arquitecto Bonacci, en su artículo de noviembre de 2004 en Rosario Desconocida, nos dice: “la ciudad ocupa su territorio sometido a cambios continuos a lo largo del tiempo.


Con especial densidad en la zona del centro Boulevard 27 de Febrero, Oroño y la costa fluvial, la intensidad de ocupación edilicia crece sin pausa, a la vez que los bordes difusos se compactan se ocupan y van extendiéndose hacia el oeste, cubriendo zonas que fueron particularmente de quintas con su paisaje casi rural. Hoy son nuevos barrios que constituyen el “gran Rosario”.


Entre los cambios quien se proponga habrá de encontrar notables ejemplos de pasillos, jardines asoleados con jerarquía espacial para unir las calles con viviendas ubicadas en lo profundo de la manzana.


Los hay con diversidad en modelos, jerarquía y carácter. Entre ellos podemos nombrar los ubicados en San Martin 1438, Mitre 1467, Entre Ríos 1549 y Sargento Cabral 531. Oasis urbano: pero son los patios interiores ajardinados los que llaman la atención por la superficie que ocupan y por el ambiente que ayudan a conformar.


El más destacable de estos conjuntos está situado en Ovidio Lagos, esquina Santa Fe (sur-este) con longitud cercana a ochenta metros si se suman las fachadas en las dos calles. En Santa Fe 2779 muestra un notable portal de ingreso para las viviendas interiores, dispuestas alrededor de una plaza privada interna, con fuente de agua y banco de descanso con mayólicas españolas, senderos y generosas superficies de jardines hasta con algunos árboles de gran porte.