SANCHO PANZA

¿Por qué Don Quijote hubo elegido a Sancho como escudero? La decisión de ponerse a su servicio no fue inmediata, por el contrario, tras mucha insistencia del caballero y atraído por sus promesas finalmente aceptaría.

Don Quijote supo pintarle a Sancho una vida aventurera feliz. Por ello desde su aparición en escena el escudero irá tras el gobierno de una ínsula. Tras esa ilusión, vive y obra.

Es raro, más enseguida se puede descubrir que su fidelidad al caballero es mucho mayor que su ambición por los bienes materiales grandes o pequeños, y a lo largo de la novela este sentimiento crece casi imperceptiblemente.

Sancho sabe ilusionarse, sabe soñar y, sin embargo, tiene conciencia de su pobreza. Las quimeras del mundo de caballerías lo alimentan. No se ha trazado una meta ni por esa vía ni por la sufrida vida de labriego. Su ambición crece libremente en un mundo ideal, vago, sin metas ni métodos, siempre a la zaga de su amo. Le da lo mismo que el caballero sea emperador, arzobispo o alguna otra dignidad.Le importa que arribe muy alto para si recibir él más mercedes.

A su vez, tiene los pies bien en la tierra al decir "que tanto vales cuanto tienes y tanto tienes cuanto vales".

Por sobre todas las cosa prometidas por su amo por momentos prevalece el gobierno de una ínsula, pero su ambición no es el rasgo principal de su compleja y atrayente personalidad.

Ël sabe que con la pobreza no logrará nada para los suyos, desea que Sanchico y Mari Sancha, vistan bien y hasta piensa en un futuro dorado cuando eleve el rango social de la familia.

Su propio bienestar se limita a comer caliente, beber frío, recrear el cuerpo entre sábanas de holanda, y se conforma con ollas podridas a las que está acostumbrado que manjares exquisitos.

Es ambicioso sabiendo que las cosas materiales te conducen al poder y a una posición social destacada. Sin embargo sus ansias no son ciegamente desmedidas, Sabe y reconoce que cosas más valiosas, a tal punto que sacrificaría su ínsula por ellas.

Es aleccionadora su respuesta a la duquesa, quien arguye cómo sigue a su amo si lo sabe loco, menguado y mentecato al contestarle " si yo fuera discreto, dáas ha que había de haber dejado a mi amo. Pero ésta es mi suerte, y ésta mi maladanza; no puedo más, seguirle tengo, somos de un mismo lugar, he comido su pan, quiérole bien, es agradecido, dióme sus pollinos y, sobre todo, yo soy fiel , y así, es imposible que nos pueda apartar otro suceso que el de la pala y azadón..."

Fiel hasta la muerte. No hay honor, ni riqueza, ni poder capaces de traicionar tal fidelidad. No hay tal ínsula que lo haga desistir.

El bienestar, el dinero y el poder no se anteponen a los buenos sentimientos de Sancho.

Al ser gobernador de la ínsula demuestra simpleza y justicia, sentido común, cabe destacar que es la primera instancia de la obra donde el escudero actúa solo y lo hace dignamente.

Es un gobernador orgulloso de su humilde linaje pero misericordioso. La realidad del gobierno poco a poco lo van decepcionando, pues las tareas del Estado no son fáciles, se necesita fuerza para hacer frente a las conspiraciones.

Dice: "Yo no nací para ser gobernador, ni para defender ínsulas ni ciudades de los enemigos que quieren acometerlas..."

Reconoce su error. Pero este error es experiencia profunda, madura y el desengaño lo lleva a conocerse a sí mismo. Deja el gobierno para dirigirse otra vez a su amo, a su hogar, a su pobreza digna.

Sancho a través del autor, se muestra como un personaje difícil, singular y rico en matices, complejo, de sabrosos diálogos entre él y su caballero.

Su discurso rústico y popular está lleno de palabras cultas como de abundantes sentencias populares que trasuntan los pensamientos del mismo escritor.

 

Bibliografía:

Nallim Carlos Orlando: "Sancho Panza: Escudero original, hombre de bien". Revista Estrada.

Serrano Redonnet, López Olaciregui de Caso Ward – Zorrilla .Literatura IV. Las letras en la América hispana.

 

Sancho Panza. Pasaje. Topografía:

Corre de E. a O. desde 2000 hasta 2600 a la altura de Bv. Oroño 5200.

Se le impuso ese nombre por D. 4674 del año 1977.

Recuerda al escudero de Don Quijote en la obra inmortal de Cervantes Saavedra.