FLORENCIO SÁNCHEZ (1875 - 1910)

Nos dice Plácido Grela: “Florencio Sánchez  fue el más ilustre de los dramaturgos rioplatenses - Aunque poco conocida, la etapa rosarina marca según críticos y estudiosos de su obra, un momento clave en su historia.”

Informa Agustina Prieto: “A fines de 1898 desembarcó por primera vez en Rosario, contratado como secretario y sueltista de La República, diario fundado por Lisandro de la Torre, para asumir en la prensa (...) la representación del Partido Radical.

Incapaz de someterse a principios no contestatarios con los suyos, renunció  para volver a integrarse en 1901, nuevamente contratado por La República, pero el diario tenía un nuevo dueño, el próspero empresario Emlio Schniffer”.   

Cuando estallaron en Rosario, las huelgas de 1901 y 1902, ambas de características semejantes, en reclamo  de mejoras laborales, denunciando que  trabajadores vivían   en míseras condiciones en cuanto a vivienda y alimentación, pagados con pésimos salarios, muchas veces en bonos que al canjearlos perdían entre un 25 ó 35% de su valor real y ni hablar del descanso dominical, asistencia médica en caso de enfermedades o indemnización por despido., incluyendo  a niños y mujeres, Florencio Sánchez, tuvo un protagonismo que excedió largamente la mera función periodística.

Dardo Cúneo menciona “que Sánchez  había estado ligado a grupos anarquistas del Uruguay, y había arengado en nuestra ciudad, la agremiación  de los estibadores, los zapateros, los yerbateros, los vidrieros, los empajadores de damajuanas y los obreros de la Refinería Argentina, fue nombrado secretario del comité de huelga y le encargaron la redacción de un manifiesto que convocaba  a la lucha   sosteniendo que “el pan y la libertad no se piden: se toman”, y
Donde también denunciaba  a los holgazanes de levita que en un día de farra  gastan el producto que todos los obreros hacemos en varios meses”.

 

Mientras la burguesía indiferente, - familias de cierto prestigio social   logrado más por los depósitos bancarios que por el abolengo - paseaba en carruajes por Bv. Santafesino (hoy Oroño), asistía a los conciertos nocturnos de las confiterías Los Dos Chinos y La Perla, y a los del club Fénix- institución absorbida después por el Jockey Club - o a alguna que otra función en el teatro Olimpo  (ubicado en calle Progreso -  hoy Mitre -  entre Urquiza y San Lorenzo) o del   Colón  de Corrientes y Urquiza, justificando  su audacia en nombre del progreso y que sólo miraba a París por sus telas y perfumes de noche,  Florencio Sánchez merodeaba por el teatro La Comedia confundiéndose con la bohemia de periodistas, cómicos y cantores de melena poética y grandes corbatas con mariposas que tomaban una horchata de chufas en la botiglería de Tozzini o un cortado en el rincón de Francisco Campá que luego se llamaría Café de la Comedia.
    
En ese ambiente contradictorio de Rosario convertida en una verdadera Babel donde la prosperidad y la estrechez convivían  en forma antagónica,  argentinos unos y extranjeros otros, prósperos y opulentos comerciantes y míseros jornaleros, mendigos y artesanos,  siendo el protagonista principal el inmigrante, a quien en muchos casos  la realidad habría aplastado sus sueños de "far la América”, Florencio Sánchez por su lado defendiendo la dignidad de los desposeídos publicaría en "La República" y el diario "La Capital" la sangrienta represión desatada contra al inmigrante trabajador  convirtiéndolo en  uno más de la larga lista de mártires del movimiento obrero argentino.

Mientras, De la Cárcova pintaba en Buenos Aires "Sin pan y sin trabajo" como un testimonio social, Florencio Sánchez en Rosario asistía  a la detención del obrero anarquista Ovidi, que junto a Vicente Soler y Cupertino Gris habían sido comisionados para la defensa de los derechos laborales y en medio de una refriega y de una violencia nunca vista hasta entonces, paralelamente se produce la  impredecible  muerte del obrero austríaco Cosme Budislavich, de 34 años afincado en la fonda Veronesa."
       
Eduardo Gillimón, escritor anarquista en "Hechos y Comentarios" haría una apología de la actitud sindical de Sánchez como escritor-periodista, que había provocado   su cesantía del diario.

Actitud que no lo acobardó, por el contrario en el mundo porteño afrontaría  el desafío  de aliarse con  las clases marginadas de la ciudad y de los ambientes rurales, hasta que años después otro sería su destino, su consagración como dramaturgo con su obra "Barranca abajo" y otras piezas dramáticas colmando el Teatro Nacional.

Allí se estrenó en octubre de 1902 su primera obra "Canillita" -  en la que  el vendedor de diarios recibiría  para siempre esa identificación – mientras  el autor finalmente, un contundente   reconocimiento tanto de la prensa como del público  mientras aquellos que tildaba de  holgazanes de levita continuarían con sus negocios  por  décadas hasta que  los vaivenes de la política harían desaparecer.

A fines de octubre de un médico cruelmente sincero le informó en Milán, de su gravedad acordando que debía resignarse a un sillón de ruedas.

Grave pero lúcido internado en el Hospital Fate Bene Fratelli, rechazó los consuelos de la religión que juzgaban procedentes las monjas que lo asistían.
Su vida enferma y trágica culminó  el 7 de noviembre de 1910.

Había dejado un testamento en Buenos Aires, en cuyo primer párrafo expresó: “Dijeron que yo era un abandonado y que nunca dejaría de serlo. Me llamaron bohemio impío y me imaginaron víctima del alcohol. Pero en seis años escribí una veintena de piezas y las que sigan descubriendo. He triunfado: Tendré una estatua y nadie se olvidará de mí”

Nuestra ciudad  cumplió la voluntaddel genial dramaturgo convirtiendo  el vestíbulo del teatro La Comedia en su  santuario, al inaugurar en   1927 en esa sala ubicada sobre la cortada Ricardone y Mitre  el primer monumento honrando su memoria, obra del escultor Herminio Blotta.

 

 

Bibliografía:
Diario Rosario: "Soy canillita" en su edición del 9 de noviembre, 1980.
Megías Alicia: “La formación de una élite de notables dirigentes”. Rosario 1860 – 1890.Edit. Biblos. Buenos Aires.1991.
Suárez Patricia: "Las costumbres rosarinas de Florencio Sánchez."   Diario La Capital  en su edición del 17 de enero 1995.

Florencio Sánchez. Pasaje. Topografía:
Corre de S. a N. desde  2900 al 2999, a la altura de Rueda 700.
Carece de designación oficial.
Recuerda al dramaturgo Florencio Sánchez (1875 - 1910) autor de la obra "Canillita.”