SÁNCHEZ de THOMPSON MARIQUITA (1786 –1868)

Nos dice González Arrili: “Mariquita tiene una biografía que ya sirvió para el romance y la novela. Es, seguramente la figura femenina màs popular dentro de nuestra historia, y, desde luego, de las que mayores simpatías arranca desde la , amiga de edad escolar. Ya su noviazgo despierta curiosidades movidas; sus dos casamientos, sus amistades diversas, su vida larga, refuerzan todas las zonas de su permanencia”.

En efecto la vida de Mariquita Sánchez de Thompson encarna a la heroína  romántica del siglo XIX, gran dama de sociedad de amores apasionados y escandalosos , ardiente patriota y miembro del círculo revolucionario de 1810, amiga  y enemiga de Juan Manuel de Rosas, musa inspiradora- y tal vez amante – de Juan María Gutiérrez y de Esteban Echeverría. Su figura elegante fue elegida para simbolizar el espíritu de Mayo y su imagen quedó fijada en los textos escolares, cantando el himno o tocando el arpa junto a Blas Parera. Estaban presentes    en la legendaria reunión su esposo, Vicente López y Planes, Esteban de Luca, Bernardo de Monteagudo, el matrimonio Escalada con su hija Remedios y su novio, el coronel San Martín, Carlos María de Alvear y su esposa Carmen Quintanilla y fray Cayetano Rodríguez entre otros. En cuanto, al día exacto de tal evento, creen los historiadores que aconteció entre marzo y julio de 1812. 

Sus cartas la muestran siempre comprometida en las complicadas intrigas políticas que fueron el signo de su turbulento tiempo.

Desde su adolescencia dio pruebas de su intención de diferenciarse del medio en que había nacido, adhiriéndose a las novedades que se discutían en esos medios cultos de la capital virreinal y tomando decisiones de hacer su voluntad sin dejarse doblegar por los hábitos servidumbres de su época ni tampoco por sus ricos y autoritarios padres.

En efecto Mariquita y su primo segundo,  Martín Thompson, se conocieron y se gustaron. Ël regresaba de España. Ella tenía 14 años,  edad adecuada para casarse según las costumbres de la época.

A Mariquita (cuyo nombre completo era María Josefa Petrona de Todos los Santos Sánchez de Velazco y Trillo) le aguardaba un futuro muy alejado de sus sueños de adolescente, porque su padre don Cecilio Sánchez, quien había sido regidor de la ciudad, tenía otros planes matrimoniales para su hija. Movió sus influencias para que el marino tuviera otro destino, lo más lejos posible  de la niña a quien encerró por tres años en un convento. Màs, los enamorados no dejaron de mantener una fluida correspondencia.

Thompson al terminar sus servicios en Cádiz  regresó a Buenos Aires, cuando el padre de la joven ya había fallecido. Entonces los novios iniciaron una causa judicial que resolvió el virrey Sobremonte (sin  permiso virreinal no se casaba nadie) y el 20 de julio de 1805, fray Cayetano Rodríguez – futuro vocal de la Primera Junta – bendijo  el matrimonio del capitán de fragata de la Real Armada  con la rebelde Mariquita.

Eran famosas las tertulias dadas en su casa de la calle Florida 200. Comerciantes y abogados prominentes  como Juan B. Azcuénaga, Juan Manuel de Lavardén y Miguel Sáenz vivían en esa misma calle, que gozó de alumbrado a velas de sebo y de empedrado antes que la mayoría  de las calles porteñas.

Los Thompson se divertían mucho y en su salón se congregaban familias pudientes para conversar, hacer música, jugar a las cartas, bailar y hablar  del prójimo tanto como de negocios, libros, religión y política. Su figuración y prestigio social provenía no sólo de su carisma natural o de sus ideas independistas sino también de las actividades comerciales de su esposo, importador de vajilla, alfombras y cristales europeos- pero no españoles- y Mariquita era el centro de ese mundo deshipanizado.

Dice pastor Obligado en sus Tradiciones: “Después de haber elaborado muy prestamente  el dolor de la muerte de Thompson, producida  en un viaje de regreso a Buenos Aires desde Estados Unidos, adonde había sido enviado en misión secreta del gobierno, Mariquita en el año 1820 contrajo segundas nupcias con Juan Washington Mendeville, también rubio, noble que sería cónsul francés en Buenos Aires, más sin un centavo.

Amiga de Rivadavia, le ayudó a fundar la Sociedad de  Beneficencia, de la que fue secretaria y presidenta en distintos períodos.

“Era mas graciosa que bella, menuda, de rizos rebeldes como su temperamento y rostro alargado, cutis mate , una verdadera andaluza dulcificada por los aires del Plata” describe María Sáenz Quesada.  A tal punto salerosa y a su vez refinada  que Rosas un día  le llegó  a escribir en un billete privado “francesita parlanchina y coqueta”.

Amigos  desde  la infancia,  sin embargo se desterró voluntariamente durante trece años, a partir del primer período rosista, y  radicada en Montevideo disfrutaba de una larga serie de amistades contrarias al dictador, entre ellos varios emigrados como  Valentín Alsina y  Florencio Varela. En cuanto a su amigo íntimo y administrador, el poeta Juan Cruz Varela, falleció en esa ciudad, pocas semanas después de su arribo  en enero de 1839.

A su regreso su influencia en la vida política fue relativa por estar catalogada de urquicista, al  no compartir el concepto ultraporteño  que el gobierno de Paraná constituía el paradigma del atraso y del caudillismo, uno de los males argentinos crónicos hasta 1852.

Entonces decidió recuperar su espacio en la Sociedad de Beneficencia, la Inspecciòn del Colegio de Huérfanas y otras actividades caricativas al modo tradicional.

Llegó a vivir una ancianidad sin opulencias más sin sobresaltos económicos, gracias a su comercio de libros y a su vinculación con las nuevas generaciones que valoraban su antigua fidelidad al credo  de Mayo y a   los hombres que enriquecieron la Patria con la pluma y la palabra.

Falleció “misia Mariquita” el 23 de octubre de 1868. 

 

Bibliografía:

Gonzàlez Lonziéme Enrique: “Mariquita Sánchez. Recuerdos del Buenos Aires virreinal”. Pàg 69.

Pastor Obligado: Tradiciones Argentinas. Barcelona Montaner y Simón. 1903. “Amor filial. Crónica del último año del siglo XVIII”. Pág.31.

Sáenz Quesada: “Mariquita Sánchez. Vida política y sentimental”. Editorial  Sudamericana. Buenos Aires. 1995.

 

Sánchez de Thompson.  Calle . Topografía:

Corre de E a O. A la altura de Abanderado Grandoli 4700, paralela a Juan Marìa Gutiérrez al 400.

Carece de designación oficial.

Recuerda a una de las mujeres patriotas  de  nuestra historia,  dueña de una personalidad de facetas sorprendentes.