SAN LUIS, PROVINCIA Y SU CAPITAL

La historia de San Luis, se basa en la resistencia. Durante muchos años,  tuvo que soportar los ataques de indígenas  y una terrible desocupación del gobierno central por lo que sucedía en esa región.


Los 300 años de hostigamiento hicieron que el puntano resistiera, en una fortaleza natural. La parte central provinciana son 700 metros de una meseta, que determinó su aislamiento, dando como resultado ese desconocimiento que hasta hoy tenemos de San Luis.


En el siglo XVI a diversas etnias indígenas sedentarias ocuparon ell territorio dejando marcadas sus huellas como el arte rupestre, algunos utensilios de alfarería y elementos pétreos, además del habla que aún perdura fuera de las ciudades .testimonio histórico de su existencia.


Primitivamente estuvo habitado por los huarpes, en la cuenca palustre del Noroeste; los chingones en el Noreste; en el Norte, los olongastas  en el Sur y  los pampas que vivieron luchas sangrientas con los hispánicos.

Fue en el siglo XVI cuando llegaron  los españoles a la zona, y ya para el siglo XVIII el panorama étnico habría cambiado drásticamente a causa de la irrupción europea.


Algunos grupos se mixogenizarían sufriendo la aculturación, acriollándose, mientras otros, diezmados por las pestes, serían substituidos por los pehuenches, los ranqueles y los puelches, todos mapuchizados.


La gobernación de Chile, encabezada por Martín García Oñez de Loyola, buscaba una salida al Atlántico y encomendó a Luis Jufré de Loaiza y Meneses la fundación de un poblado  en el camino hacia Buenos Aires.


En la época de la conquista,  a la necesidad de vincular Chile con Buenos Aires y  el Atlántico más  la competencia desatada por los colonizadores de Córdoba por conseguir indios para el laboreo de sus tierras, comprenderemos que la fundación de San Luis en 1594 equivalió a un puesto fronterizo.

 

La hazaña fue así, Jufré al frente de una veintena de hombres, cruzó el río Desaguadero y en agosto de 1594 llegaron hasta un lugar conocido actualmente como “El Bajo”, a unos cinco kilómetros de la Punta de los Venados,  y donde se forma un delta del río Chorrillo, decidió  fundar   San Luis, como parte integrada al Corregimiento de Cuyo con cabecera en la ciudad de Mendoza, jurisdicción en Chile y dependencia del Virreinato del Perú.


La historia demuestra que a partir de la observación topográfica hecha por cartógrafos navales españoles, en cuanto a que las sierras entraban en punta sobre “el mar” de la llanura sanluiseña, nombraban “Sierras de la Punta” al lugar donde se fundara la ciudad de San Luis. De allí proviene el gentilicio de “puntanos”.


Abandonada a su suerte, dos años después en 1596  se produjo una refundación por parte de Martín García Oñez de Loyola le daría el nombre de San Luis de Loyola Nueva Medina de Río Seco.


SAN LUIS: Responde al nombre de su fundador, homónimo de San Luis rey de Francia, Santo Patrono de la Ciudad.

DE LOYOLA: En honor al capitán general de Chile, Don Martín García Oñez de Loyola, quien había ordenado a Jufré fundar la ciudad.

NUEVA MEDINA DE RIO SECO: Por el lugar de nacimiento del padre de Luis, Juan Jufré, (Medina de Rio Seco), ciudad ubicada en la provincia de Valladolid, España.


En 1654, fray Juan de Jesús María describía a San Luis  como “lugar de cuatro casa pajizas con nombre de ciudad”.
Las continuas inundaciones harían  que el asentamiento poblacional se mudara una legua más al oeste de la actual capital; sitio conocido como El Talar.


EL Talar brindó buena madera a los pobladores, pero suelo árido sin agua, por lo que en   1689, se llevó a cabo  un nuevo traslado, hasta que en 1843 terminaría  por sufrir un traslado,  esta vez definitivo.

Enseguida se levantó la Iglesia matriz y entre los primeros vecinos se hicieron repartimientos de aborígenes huarpes y comechingones que vivían dispersos  por las sierras.


Este lugar tampoco resultó favorable a las necesidades de la población, produciéndose, en 1752, el definitivo emplazamiento cuya plaza mayor ocupó el espacio de lo que hoy es la actual plaza Independencia.


Una anécdota muy curiosa es que desde sus comienzos esta ciudad tuvo un Cabildo, con la particularidad de estimular el asentamiento de vecinos y emprendimientos económicos, logrando así que los pequeños poblados se hicieran más fuertes.


La disputa territorial con las provincias vecinas, especialmente con Córdoba y La Rioja, se extendería durante largos años, hasta que, culminando el siglo XIX, mediante tratados interprovinciales aprobados por las Legislaturas correspondientes, quedarían finalmente determinados los límites de San Luis.


 Con la formación del Virreinato del Río de la Plata, en 1777 el Corregimiento de Cuyo sería separado de la jurisdicción chilena.
El pueblo de San Luis siempre fue partícipe de varias muestras heroicas, enviando tropas durante las invasiones inglesas y  adhiriéndose sin vacilar a la Junta de Mayo  y a la Cruzada Libertadora de San Martín.


Por otra parte, el comportamiento heroico de dos hijos de esa tierra, Juan Pascual Pringles y Juan Esteban Pedernera uniría  para siempre San Luis con la gesta libertadora.


El 29 de noviembre de 1813 la Asamblea Constituyente dictó un decreto creando la Intendencia de Cuyo formada por las provincias de San Luis, Mendoza y San Juan, cuya Capital fue Mendoza, respondiendo a la necesidad de dar impulso y vigor a estas poblaciones amenazadas por una invasión de Chile.


Varios años más tarde, comenzaría la lucha por la independencia provincial.


Así, San Luis proclamó  su autonomía administrativa del Gobierno de Cuyo en marzo de 1820, y para 1855, el Gobernador Justo Daract ya habría jurado la Constitución Provincial, terminando así un proceso de organización.

 

Bibliografía:

Urien Carlos y Exio Colombo: La República argentina en 1910. Buenos Aires 1910. Vol.II Pád. 281 – 282

Zinny Antonio: Bibliografía histórica de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Año 1925.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             San Luis. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. entre las calles Rioja y San Juan, desde 400 hasta 5509 a la altura de San Martín 1100;  Bv. Avellaneda 1100.

Se le impuso ese nombre desde 1853 y ratificado por Ord. 3 del año 1905.

Recuerda a la provincia argentina   y ciudad capital  de San Luis.

 

Explica Mikiekievich: “En el siglo XIX la justicia condenaba a reos a trabajos públicos. Desde la creación de la Municipalidad en 1860, los presos se ponían a disposición de la misma, que los destinaba en su mayor parte de las veces a abrir bajadas al río, haciendo desmontes en las barrancas. La bajada de la calle San Luis, comenzada en 1876, la concluyeron los presos al año siguiente”.


 San Luis, calle puramente comercial        
   
Agrega Mikielievch: “Desde la segunda década  del siglo XX este sector urbano limitado por las calles Rioja, Italia, San Juan y Dorrego concentró un alto porcentaje de población de ascendencia árabe y judía con establecimientos comerciales, especialmente dedicados a ropería y mercería. A través de los años esos negocios se fueron dispersando a lo largo de calle San Luis desde la calle Corrientes a la de Moreno, constituyendo una zona comercial de gran importancia en el volumen de sus negocios y las construcciones de salones de ventas y depósitos.


La mayor parte de estos comerciantes procedían de Siria, El Líbano y Palestina, definiendo como tales sus nacionalidades luego de la desmembración del imperio otomano a consecuencia de la primera conflagración mundial (1914 – 1918). En esa zona se han instalado escuelas y  dos templos denominados San Jorge el ortodoxo, y la Sinagoga, de acuerdo a las dos  religiones predominantes en el vecindario.


El pueblo que ignora los credos y nacionalidades de esos comerciantes, llama erróneamente tanto a unos como a otros: “los turcos y  los  rusos de calle San Luis”.

EL CEMAR (Centro de especialidades médicas ambulatorias Rosario) “Doctor Zuasnavar” es un Centro Médico de especialidades de 2º nivel de complejidad, ubicado en calle San Luis 2020  de nuestra ciudad.


Centro de Especialidades Médi-cas Ambulatorias de Rosario.


(CEMAR) "Monumento al pozo" durante 40 años (edificio construido en 1939)


 Se dedica exclusivamente a la resolución de problemáticas que requieren cierto grado de especialización y tecnología, y que pueden satisfacerse sin recurrir a la internación.

El 85% de los pacientes provienen de centros de salud y hospitales municipales y vuelven allí una vez brindadas las prestaciones específicas. De esta manera, se refuerza el 1º nivel de atención como articulación natural y principal de la población con el sistema de salud de la ciudad.

El efector desarrolla además modalidades de atención no centradas en la internación hospitalaria y nuevos modelos de gestión de salud tales como la satisfacción de consultas y prácticas especializadas clínico-quirúrgicas ambulatorias en adultos, y prestaciones ambulatorias de diagnóstico.

 

Explicita Miguel Angel De Marco (h) en su obra “Pionero  de la Medicina Pública Argentina”:

“La intensa labor profesional que realizó el doctor Zuasnavar (1888 -1966) en la década del 20, lo conceptuó  ante la sociedad como un médico capaz y responsable y por eso fue designado fundador  del Hospital de Niños,  fundado el 14 de julio de 1930.  (Hoy Víctor J. Vilela, llamado así en reconocimiento  a quien desempeñaba  por entonces  el cargo de Intendente de Rosario).

Durante esa década  había sido el único servicio municipal de niños y por lo tanto era conocedor de las dificultades económicas que soportaban los establecimientos de salud   sostenidos por el erario comunal.