ROSARINOS III

¿Sabía Ud. sobre el “ROSARIAZO”?

Sucedió cuando en 1969, la ciudad se vistió de rojo por la muerte de dos jóvenes, un estudiante y un obrero, casi niños que la  Nomenclatura Municipal no recuerda sus nombres, ni en el más mínimo pasaje.

Todo comenzó en calle Corrientes a raíz  de la protesta de los estudiantes por el aumento de las tarifas del comedor universitario - ubicado en Corrientes  a la altura del 700 – y sin mediar palabra, la policía, mató a uno de ellos, llamado Juan Cabral.

Ante  tal represión convertida en delito, el repudio se tornó incontenible  tanto que el 16 de mayo, el Rector José Luis Cantini, decidió un cese de actividades.

 Cerrada  la casa de estudios, el estudiantado se congregaron en el frente del comedor universitario, y ante gritos de repudio, la policía comenzó otra vez, una represión desmedida, exacerbando  a los muchachos que se dispersaron tirando piedras y palos contra los edificios, hasta contra la Bolsa de Comercio.

La acción policial originó el desbande de los jóvenes, que huyeron en distintas direcciones.

Un grupo fue acorralado en la galería Melipal, (calle Córdoba casi Corrientes) donde resultó herido mortalmente el estudiante Adolfo Bello, de 22 años, quien falleció enseguida en la Asistencia Pública.

La indignación fue la unánime respuesta.

Encabezado por los estudiantes, se gestó  un movimiento de rechazo a la acción policial.

La muerte de Bello generó un encendido clima colectivo y se gestó “La  marcha del silencio”.

Al arribar a la esquina donde se había  producido el crimen, la policía primero se retiró  mientras los manifestantes caminaban  silenciosamente hasta escuchar las palabras de un testigo presencial.  

El lugar se volvió dantesco entre gases y aguas hidrantes de color rojo para identificarlos.

Al quedar vacío el lugar, parecía el piso parecía - una mezcla de sangre y sembrado - además de los proyectiles que se habían arrojado.

Más, las columnas estudiantiles nuevamente en otra calle se enfrentaron con otros grupos policiales, resultando herido de un balazo un joven obrero de quince años, Luis Blanco, quien falleció en el Sanatorio Belgrano.

Tales oscuros episodios lo narra el señor Hugo Diz  en su poema “Secuencias de Mayo” y Jorge Riestra, en su relato “El fluir del tiempo”.

rozariazo.html

 

 

Bibliografía:

La expuesta en el texto.