ROSARINOS XI: DEUDA EXTERNA

Desde 1810 a 1820, hubo varios intentos de gobernar el país: Primera Junta (25 de mayo de 1810), Junta Grande (diciembre de 1810), Primer Triunvirato (1811 a 1812), Segundo Triunvirato (1812-1814), arribando a un gobierno unipersonal llamado “Directorio” (1814-1820).


Al término de esta forma de gestionar el poder el 26 de septiembre de 1820, la Junta de Representantes eligió al General Martín Rodríguez gobernador de Buenos Aires. Al asumir, puso fin a una convulsionada etapa conocida como la “anarquía del año XX”, que había comenzado en febrero de ese año, cuando los caudillos federales de Santa Fe, Estanislao López, y de Entre Ríos, Francisco Ramírez, derrocaron al Directorio.


A partir de entonces, cada provincia se gobernó por su cuenta. La principal beneficiada por la situación fue Buenos Aires, la provincia más rica, que retuvo para sí las rentas de la Aduana y los negocios del puerto.


Pronto Martín Rodríguez nombró ministros a Bernardino Rivadavia y a Manuel García, pero la guerra civil se extendió durante décadas.


Así, un día nació la deuda externa argentina, cuando el gobernador Martín Rodríguez, negoció con la compañía bancaria Bareing Brother de Londres, Inglaterra, un empréstito por $1.000.000 de libras, dando origen a la tan abrupta y actual deuda externa argentina.


Tras varias negociaciones, la deuda terminó de pagarse recién en el año 1904, 80 años después  de la toma del crédito, por un monto ocho veces superior al original.