Sabía usted que el nombre de nuestra ciudad es único en el Planeta, porque es la sumatoria de Rosa + río; es decir rosa como la mas bella flor a orillas de un agua bendita.
Más la verdad es que su nombre se debe a la primera imagen de la Virgen Nuestra Señora del Rosario, que llegó a nuestra ciudad, en 1730 desde Santa Fe y después arribó otra imagen procedente de España.
Explicita tales hechos la señora Guadalupe Palacio de Gómez:
En la iglesia matriz de Santa Fe existían elementos religiosos de templos que los indios obligaron a cerrar. Entre ellos figuraba una imagen de la Virgen del Rosario con su vestido bordado y corona tallada en plata, la que ordenó el Cabildo ser entregada en préstamo a la Parroquia del Pago de los Arroyos.
Dicha imagen hoy está instaurada en el pequeño recinto a la izquierda de la estructura principal de la Basílica de nuestra ciudad.
Apenas hubo tomado posesión del nuevo curato, en 1731, el padre Ambrosio Alzugaray, sacerdote joven, ilustrado y meritorio (bisnieto de Romero de Pineda) luchó denodadamente por la entrega de lo acordado por sus superiores.
No le resultó fácil la empresa hasta que por fin le fue asignada la “segunda imagen” que presidiría por cuarenta años la vida religiosa del Curato.
De la virgen tomaría su nombre la pequeña iglesia que se llamó desde entonces “Capilla del Rosario del Pago de los Arroyos”, el lugar y la población que se formó en torno, hasta constituir lo que hoy es la gran ciudad de Rosario.
El cura que sucedió al padre Alzugaray, el Dr. Francisco de Cosio y Terán, considerando la imagen de la virgen que tenía en su iglesia, era prestada encargó una segunda a España a España.
Esta partió de Cádiz y fue recibida a pleno por toda la feligresía rosarina, el 3 de mayo de 1773 entronizándola en la parroquia “propia” que dieciséis años antes (1757) había donado el Capitán Santiago Montenegro en el mismo solar que hoy ocupa nuestra Catedral Metropolitana.
Explicita el historiador Miguel Ángel De Marco en De Lepanto a la pampa húmeda: “La relación con la batalla de Lepanto librada el 7 de octubre de 1571 entre la escuadra al mando de Juan Austria y los bajeles del Gran Turco – “la ocasión más grande que vieron los siglos” - según Miguel de Cervantes Saavedra, que perdió en la lucha la movilidad de su brazo - venía porque entonces se atribuyó la victoria a la Virgen del Rosario, cuya devoción aumentó de inmediato en la marina española, a tal punto que su imagen era embarcada anualmente en la nao capitana de galeones que partían hacia las nuevas tierras, desde ese puerto en los siglos XVI y XVII”.
Cádiz que había sido puerto militar y mercantil para América sería el lugar de origen nuestra Santísima Virgen del Rosario, Fundadora y Patrona Jurada de nuestra ciudad y Arquidiócesis, a la que prolongamos nuestra acción de gracias mediante el compromiso de valorar nuestro pasado, para vivir el presente y rogar por el futuro de nuestra comunidad y nuestro entorno más próximo.
Coronada solemnemente en 1941, la célebre Galeona que protegió a los bajeles españoles, se la venera en el camarín de nuestra Iglesia Mayor.
El 5 de agosto de 1852 (171 años), con el apoyo del general Justo José de Urquiza, fue declarada ciudad para ser conocida desde entonces como Ciudad del Rosario, el Rosario de Santa Fe, o comúnmente como “El Rosario”. Posteriormente se sustituiría la palabra «del» por «de», y no se referiría más a la urbe anteponiendo el artículo «el».
Durante parte del siglo XX, la nomenclatura oficial de Rosario era Rosario de Santa Fe. El nombre ha permanecido en uso en otras provincias del país para evitar confundir la ciudad con otras localidades llamadas Rosario, tales como Rosario del Tala, Rosario de Lerma o Rosario de la Frontera, entre otras.
Miguel Ángel De Marco nos brinda una explicación referida a la significación del 7 de octubre. Art. de la revista "Rosario, la fuerza de su historia". N°18. Octubre 2003:
¿SABÍA UD. POR QUÉ EL 7 DE OCTUBRE ES LA EFEMÉRIDE MÁS ANTIGUA DE LOS ROSARINOS?
"El 7 de octubre, Día del Rosario, excede la significativa connotación que, en su carácter de fiesta patronal, tiene para la Iglesia y sus feligreses. Es la conmemoración más antigua y tradicional que se celebra en estas tierras, y por lo tanto sugiere una preferente atención.
La religiosidad compartida del pueblo a través de la devoción por la Virgen del Rosario, tan definitoria en la sociedad hispano colonial, funcionó como germen urbanizador, por haber convocado y agrupado a los pobladores del Pago de los Arroyos en un caserío en torno a la modesta capilla donde se veneraba su imagen.
Por eso la iglesia y la legislatura provincial de Santa Fe dieron a la Virgen el título de "Fundadora", doscientos setenta y ocho años atrás (1725.) Desde 1731 los rosarinos festejaron como su día el de la Virgen, todos los primeros domingos de octubre.
A mediados de este siglo se fijó como feriado el día 7 de octubre, por la imagen que se venera en la Iglesia Catedral llegó de Cádiz en mayo de 1773.”
Las dos ciudades, Cádiz y Rosario, comparten la misma devoción secular porque la victoria conseguida por los cristianos sobre los musulmanes en el combate naval de Lepanto, en el año 1571 se le atribuyó a la Virgen del Rosario.
El Papa instituyó por entonces "el 7 de octubre como el de la Virgen del Rosario" por considerarla la protectora de la fe en tan decisivo combate.
Aparte que su imagen siempre había sido embarcada en la nao capitana de los galeones españoles que partían de Cádiz hacia tierras americanas.
El senador provincial por nuestra ciudad, Francisco N. Casiello, presentó un proyecto de ley declarando el 7 de octubre como "Día del Rosario", el que fuera convertido en ley el 28 de junio de 1940 y promulgado por el gobernador de Santa Fe, Manuel de Iriondo, el 10 de julio de ese año".