ROMERO DE PINEDA ( 1625 - 1695)

Rosario, a diferencia de otras muchas ciudades no consta de documentos de fundación. Bucear sus orígenes fue siempre el rompecabezas de historiadores y eruditos.

Desde la antigüedad, el hombre necesitó buscar la suma , para poder realizarse. Y fue juntándose , uniéndose, formando familias o grupos que acabarían siendo una sociedad. Pues ese fue el origen  de Rosario nació espontáneamente, merced a la  suma o  agregación de los primeros españoles trasplantados a estas tierras. Sólo se sabe con certeza que su primer poblador fue el capitán Romero de Pineda.

Debió ser bravo soldado, listo para lances y de singular coraje al enfrentar querandíes y charrúas, logrando hacerse acreedor como premio a sus servicios de una merced que el Gobernador General y Capitán de las Provincias del Río de la Plata, Don José de Herrera y Sotomayor le otorgara en nombre de su Majestad el 29 de agosto de 1689.  La misma  fue redactada en esta forma: "Concédele la merced real para el ilustre capitán de caballos, sus hijos y descendientes por sus méritos y servicios y por ser hijo, nieto y bisnieto de los primeros conquistadores y pobladores de estas tierras" (refiriéndose a la ciudad del puerto de Buenos Aires) y así mismo por ser noble y casado con mujer de igual calidad".

Comprendía tierras desde el paraje llamado de las Salinas (hoy Ludueña) hasta el que llaman de la Matanza (hoy Arroyo Seco) sobre el río Paraná de frente y por fondo todo lo que estuviese vacío, abarcando entradas y salidas, aguadas, montes, lagunas y tierras anexas para que en las mismas fundase estancias, considerando todo como cosa propia, adquirida por el titulo que se le diera.

Según asevera César Carrizo en "Imagen y jerarquía de Rosario": "Era el predio una vasta extensión de cinco leguas sobre las barrancas del Paraná por seis leguas de fondo hacia tierra firme".

Al aceptar tal donación Romero de Pineda debía cumplir esta consigna "Recorrer la tierra y defender el camino en tránsito trazado por los conquistadores que unía Buenos Aires con el interior y pasando por las inmediaciones de lo que se llamaría Pago de los Arroyos, guardia permanente de estos caminos".

Distrito rural poblado por gran cantidad de ganado bagual y regado por varios cursos de agua: arroyos Blanco, Ludueña, Saladillo, Frias, del Medio y Ramallo.

Romero de Pineda instaló su estancia en el sur, sobre el Saladillo a 12 kilómetros de la desembocadura del Ludueña, con la evidente intención de explotar la ganadería mientras mantendría su soberbia casa en Santa Fe.

Los españoles venidos a las Indias trajeron consigo y perpetuaron el prejuicio castizo de que la mujer debía vivir entre devociones religiosas, cuidado de los hijos y educación de las hijas y Romero de Pineda no fue ajeno a esa premisa, porque mientras él dedicaba  horas a la multiplicación de ganado, ella vvivvía su mundo en  la casona de la ciudad de Santa Fe junto a sus dos únicas hijas: Francisca y Juana, servidas por numerosos indios, mestizos y mulatos.

El padre les procuraba todo aquello que podía significar opulencia: sedas, lienzos de algodón, abanicos, libros, platería y algunos objetos de fina elaboración (como armas e imaginería religiosa) que adquiría en las cargas de las carretas que pasaban por el Camino Real.

A pesar de prever la necesaria producción primaria de huerta consistente en frijoles, calabazas, verduras, papas y los primeros sembrados de trigo y maíz, la subsistencia principal resultaría de carnear ganado con o sin cuero asándolo en una fogata abierta, según costumbre indígena. Los sirvientes capturaban el animal, lo desollaban, mientras el cuero era puesto al sol para ser comercializado.

Desde su instalación en el nuevo sitio, Romero de Pineda pudo establecer un comercio con otras regiones, ya fuera a través de pequeñas embarcaciones en el río - hacia el Paraguay o Buenos Aires - o mediante tropas de carretas y de mulas las que se internaban dificultosamente por las huellas rumbo al interior.

Nuestro primer poblador falleció a la edad de 70 años, el 17 de mayo de 1695, no sobreviviéndole mucho tiempo su esposa doña Antonia Alvarez de la Vega.

Heredaron estas tierras que hoy constituyen Rosario, sus hijas Francisca y Juana casadas con los hermanos Cristóbal González Recio y Juan Gómez Recio respectivamente.

 

Bibliografía.

Cervera Manuel M: "Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe". Universidad Nacional del Litoral.1979.

 

Romero de Pineda. Avenida. Topografía:

Corre de N. O. a S. E. desde San Martín hasta junto al Ex - Ferrocarril Mitre.

Se le impuso ese nombre por Ord. 24209 del año 1959.

Recuerda al primer poblador de nuestra ciudad, Luis Romero de Pineda (1625 - 1695)