RIVADAVIA BERNARDINO (1780-1845)

Rivadavia no es sólo el nombre del prócer sino es la expresión de una época, " la época de Rivadavia" que cubrió la nación de obras verdaderamente civilizadoras y como promesas de acontecimientos posteriores.

Obras de extrema significación para el logro de una sociedad cimentada en el orden y la igualdad de los hombres.

De padre español, nacido en la aldea gallega de Monforte, Bernardo Benito de Rivadavia y de madre porteña, doña María Josefa Rivadavia, primos entre sí (como era costumbre española en el siglo XIX), el 20 de mayo de 1780, nació Bernardino de la Trinidad, que sería "nuestro primer hombre civil", según Mitre.

Durante las invasiones inglesas, actuó decididamente defendiendo la ciudad junto a su padre que por entonces era abogado de la Real Audiencia.

 Huérfano desde los seis años, fue educado primero en la Escuela del Rey y en el Colegio de San Carlos después. Se desconoce su filiación universitaria; hecho que no sería impedimento para  alcanzar una vastísima cultura a través de la lectura de todas las disciplinas.

Como hombre  maduro era  feo, de mucho vientre, piernas delgadas y labios gruesos. Sus enemigos lo llamaban "Sapo de diluvio" y también lo apodaron "El Mulato" e incluso "Napoleón", pues para resolver cuestiones gubernamentales  pasaba todo el tiempo caminando con sus manos en la espalda. Aspecto físico que no le impediría casarse con  Juana del Pino, hija del que fuera virrey don Joaquín del Pino. Incomprensible casamiento porque nuestro patriota era considerado  un personaje con poco brillo  para lucirse entre lo  más rancio de la sociedad colonial.

Era amigo de Belgrano y le agradaba conversar largamente con él pues  coincidían en la apreciación de muchos problemas urgentes y por considerarlo un maestro de su iniciación, por su inteligencia brillante    y  dueño de las  nuevas ideas de los filósofos  traídas  de Europa a  nuestra incipiente nación. 

El temperamento de ambos era diametralmente opuesto, pues Rivadavia se caracterizaba por ser arrogante, con firmeza de carácter y de  grandes embestidas como lo demostró   al ejercer  la secretaría del Primer Triunvirato   logrando  aplastar la conspiración de Álzaga ,  mientras que Belgrano aunque de  decisiones claras - también lo demostró al crear   la bandera por cuenta propia -  era un tipo  modesto, más bien de bajo perfil.

En el bagaje de disposiciones por creación rivadaviana, se destacaron los decretos sobre libertad de imprenta y seguridad individual. Este último, valiosísimo fundamento de uno de los grandes principios de la Constitución de 1853.

Rivadavia en 1812 suscribió el acuerdo aceptando la escarapela creada por Belgrano, celeste y blanca y en el que se declaraba explícitamente que la Revolución de Mayo significaba el advenimiento de una nueva nacionalidad".

Como gran estadista suprimió las trabas que impedían la comercialización de productos por extranjeros radicados en el país pues enseñó que el extranjero no era un huésped sino un hijo más de esta tierra de promisión.

Prohibió la radicación de esclavos, uniformó el sistema monetario, y como nos ilustra Octavio R: Amadeo :"A todo llegaba su impaciencia creadora, hizo levantar los planos del futuro puerto de Buenos Aires, construyó el primer camino macanadizado a la Ensenada... buscó agua para su pueblo con la urgencia de un Moisés, y todo bajo las risotadas de los incrédulos que después se reirían de Sarmiento."

En dos oportunidades fue designado diplomático en Europa, en 1814 y 1825 donde su presencia modesta y gastos cautelosos se interesaba por el progreso de las artes, las ciencias y las letras con meticulosa atención, logrando que en Londres con Canning (1825) se reconociera la Independencia argentina.

El Congreso de 1826 el 6 de febrero, sancionaba la ley de creación del cargo de Presidente de la Nación Argentina y al día siguiente fue electo Bernardino Rivadavia.

Durante su mandato - que durara sólo un año- se inició una guerra civil entre dos grupos antagónicos "los presidenciables y los disidentes " más la guerra con el Imperio del Brasil, pese a los sonados triunfos del Juncal e Ituzaingó.

El Ejecutivo resolvió en tales circunstancias intentar una paz honrosa con Brasil y para ello envió a don Manuel José García para que "buscase la paz a trueque del sacrificio de los derechos argentinos a la provincia oriental (hoy Uruguay), con la esperanza de que el gobernador se contentase de dejarla independiente, a cambio del desarme de la isla de Martín García".

El flamante presidente había fracasado en la paz buscada y su única salida fue el renunciamiento.

Después de dos años de ostracismo marchó a Cádiz donde falleció en el mayor sufrimiento e indigencia el 2 de setiembre de 1845. Sus restos fueron repatriados 12 años después.

Octavio Amadeo lo define de esta forma: "Rivadavia fue un creador, fabricante de sueños, un hombre de fe, un hombre de esperanza, un hombre de caridad, un hombre de Cristo. Era  un sembradpr enloquecido, sus semillas fueron devoradas por aves de rapiña, tras él las dejó caer en su ansia pródiga sobre rocas estériles. Pero la tierra era magnífica , una tierra descansada, fecunda y ávida, que esperó por siglos la semilla.

Era de la raza de los precursores; y tenía que ser vencido y lo fué. Porque toda grandeza genuina termina en una cruz; todo hombre que corta un camino hace una cruz y muere en ella."

 

Bibliografía:

Amadeo R. Octavio: "Vidas Argentinas". Editorial Emecé. Bs. As.1936. Tomo 649. 3ra.edición.

González Arrili, Bernardo. Historia de la Argentina, según la biografía de sus hombres y mujeres. Editorial Nobis. Bs. As. 1964.

Palcos Alberto: "La visión de Rivadavia". Buenos Aires.1936.

 

Rivadavia. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. al Norte de la calle Güemes, desde 1800 hasta 2600 a la altura de Bv. Oroño 100 Bis.

Su nombre fue impuesto desde su apertura, por Ord.3 del año 1905.

Recuerda al prócer Bernardino Rivadavia (1780-1845), "El más grande hombre civil de la tierra de los argentinos" según Bartolomé Mitre.

En 1945, en el jardín del centro de Bv. Oroño que mira a la calle Rivadavia, fue descubierta un monolito que presenta una placa de bronce con la leyenda "Bernardino Rivadavia 1845-1945. La Municipalidad de Rosario en el centenario de su muerte."