RÍO BAMBA o RIOBAMBA (Batalla librada el 21 de abril de 1822)

Las legiones argentinas llevaron nuestra bandera, de triunfo en triunfo hasta el sol ardiente del Ecuador.

La inmortal jornada de Pichincha en aquel suelo, fue precedida por el combate de Rio Bamba.
       
Noventa y seis granaderos a caballo marcharon  al mando del intrépido  Lavalle, formados en dos ejércitos unidos para luchar, marcharon por la libertad de un continente. La división argentino – peruana se unió a la de Colombia y ambas fuerzas quedaron bajo las órdenes de Sucre.

En febrero de 1822 tomaron las provincias de Cuenca y de Loja. Amenazaron Quito y anduvieron por las faldas del Chimborazo hasta situarse en el valle de Río Bamba.

El jefe español, dueño de una notable estrategia enfiló hacia la cordillera parte de su división para frenar el paso de nuestros patriotas. Su ejército se ubicó en el otro extremo del valle, dejando la villa  como punto mediático entre  las fuerzas opositoras.

Sucre rápidamente ordenó un reconocimiento de  las posiciones  enemigas.

Salieron a realizarlo un escuadrón de Dragones de Colombia y los Granaderos de los Andes de Lavalle, los que después  arrollarían  a cuatro escuadrones de ciento veinte hombres de las mejores tropas realistas.
 
El enemigo no salía de la pequeña planicie, más la osadía de Lavalle habiendo pasado antes por la villa, hizo correrlos  hasta meterlos bajo el fuego de la infantería.

Allí creyó que había llegado la ocasión de probar el coraje de los granaderos  y mandó formarlos,  desenvainar los sables  y la orden de degüello

Su escuadrón no parecía más que un pelotón frente a los cuatrocientos adversarios. Los realistas al ver  morir acuchillados tres o cuatro de los más valientes, emprendieron la retirada.

Más tarde, a la orden del general Tobías se rehicieron, formando en tres escuadrones  que cargarían  sobre los enemigos.

Esta vez se sostuvieron mejor que la vez primera, pero Lavalle otra vez ordenó  atacar a la voz de ¡Viva la Patria! obligándolos nuevamente a retroceder dejando abandonados hombres , lanzas y carabinas para alivianar la retirada.

Informa  Lavalle:  “Nosotros nos paseamos encima de sus muertos a dos tiros de fusil de sus masas de infantería, hasta que fue de noche...

Cuando Sucre informa de esta acción, dice: “El bravo escuadrón de Granaderos que se había adelantado se halló solo improvisadamente al frente de toda la caballería española, y tuvo la elegante osadía de cargarlos y dispersarlos, con una intrepidez de que habrá raros ejemplos.”

Explica González Arrili. “Estrategas e historiadores están de acuerdo al afirmar que el encuentro de Río Bamba  anuló la acción de la caballería española, preparando la próxima victoria que liberaría al Ecuador.”

San Martín decretó un escudo de paño celeste, con la inscripción: “El Perú al heroico valor de Río Bamba.”

Lavalle lo llevó prendido sobre la manga de su brazo izquierdo durante toda la campaña. Volvió a ponérselo después, cuando las guerras civiles en su patria desataron las calumnias en su contra  y reprodujeron agrandadas, acusaciones más o menos absurdas contra los jefes y oficiales argentinos que participaron de la guerra emancipadora del Ecuador.

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.

Ríobamba. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. entre las calles Cerrito y La Paz, desde 100Bis hasta 1900; desde 3200 hasta 7499, a la altura de San Martín 2100; Cafferata 2100; Av. Provincias unidas 2100.
Se le impuso ese nombre por Ord 3 del año 1905.
Recuerda al combate de Río Bamba que tuvo lugar en el Ecuador el 21 de abril de 1821, donde vencieron los granaderos al mando de Juan Lavalle.