RATTI CÉSAR (1899 - 1944)

"La celebridad en el teatro es como el box, se conquista a fuerza de puños y con no pocos golpes prohibidos. El camino para llegar es duro y difícil." Así lo expresaba César Ratti.

Un niño nacido en Rosario el 24 de octubre de 1889, y el muchacho que partiera tempranamente rumbo a Buenos Aires a principios de la nueva centuria con un bagaje de sueños y una valijita de cartón

En 1908 comenzó su actuación escénica en la compañía de Gerónimo Podestá que se hallaba actuando entonces en el Teatro Nacional Corrientes.

Ratti evidenció rápidamente excelsas condiciones de comediante que creció después al lado del consagrado actor español Emilio Carreras, habiendo logrado su sitiado e primera figura en 1912 cuando fuera contratado en la compañía de Florencio Parraviccini y más tarde en la de Roberto Casaux cuando no hacía mucho tiempo que había conocido la estreches del andar artístico y un camarín alejado del escenario en lo alto de una larga escalera.

Junto a su hermano menor José, otro genio de la escena, a partir de 1915 actuaron durante una larguísima temporada en el teatro Apolo alcanzando sus nombre una gran popularidad.

Su inquieta existencia tuvo el saber de una novela dramática pues si bien trabajaba abundantes horas cual un jornalero haciendo reír al público porteño, al apagarse la luz de las candilejas, su vida se hacía y deshacía de café en café, consumiendo cigarrillos negros en largas veladas de tango y en charlas de sobremesa donde la ardiente política local se mezclaba con risas de mujeres.

Un verdadero bohemio transitando la calle Corrientes cuando era un jolgorio desde la medianoche hasta el amanecer.

Y no digamos de los días feriados que albergaban su misterio, su primer amor atormentado y sus confesiones con algún amigo ocasional mientras afuera el silencio envolvía la calle, sin un transeúnte corriendo, ni un vendedor ambulante a la vista.

César Ratti mostraba su cariz despojado e intimista mientras su charla era hecha de fragmentos y recuerdos de su infancia rosarina, en la que gustaba destacar que su profesión le permitía ofrecer una vida más holgada a sus padres ya ancianos situación que tal vez jamás soñaron.

Ratti ya cincuentón, hombre de ojeras, bares y amores desencontrados de vez en cuando necesitaba contar su historia y exorcizar sus fantasmas.

En las confidencias hablaba despacio caso como un susurro contrariamente al torrente de palabras y gestos exagerados que manipulaba en el escenario.

En esos relatos tal vez fue que se le ocurrió hablar de su muerte como una crónica anunciada.

Siempre intentó César Ratti, novelar su propia vida hasta su trágico deceso el 13 de julio de 1944.

Bibliografía:
"César Ratti". Reportaje relámpago en la revista "Caras y Caretas", N°1511 del 17 de septiembre de 1927.

Ratti. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. desde 100 al 199, a la altura de Parraviccini 8800.
Se le impuso ese nombre por Decr. N° 4669 del año 1977.
Con anterioridad se denominó "C".
Recuerda a César Ratti (1899 - 1944), consagrado actor de teatro en las primeras décadas del siglo XX.