QUICHUAS

Clarifica Teresa Piossek Prebisch : Una de las características de la población aborigen americana en el momento de la conquista es la extraordinaria variedad racial y cultural.

Este fenómeno podría apreciarse en la expedición del capitán burgalés Diego de Rojas, que quería encontrar una ruta desde el Perú al Río de la Plata.

E n 1539 hizo un intento por el Chaco paro fracasó, por lo que resolvió intentar por otra travesía que los incas denominaban Tucma.
Salió del Cuzco en mayo de 1543 comenzando la marcha por el ramal vial de la provincia meridional del imperio incaico llamado Collasuyu que abarcaba la zona andina de nuestro país desde Jujuy a Mendoza extendiéndose hasta el Tucumán”

Durante su travesía por los valles calchaquíes se encontró con comunidades agroalfareras y pastoras que hablaban el kakán como lengua madre y también la lengua general del Cuzco o quichua , impuesta por los soberanos incas a sus vasallos. Aunque no habían sido vasallos, habían mantenido con él, relaciones diplomáticas.

No se sabe ningún dato histórico que se refiera a su aspecto físico pero según infiere Canals Frau :”eran de estatura más bien baja y de hechura sólida”, obviamente dada su condición de andinos.

Esta nación se llamó quichuas o omaguacas dividiéndose en numerosas parcialidades : pumamarcas, collas, tilcaras cuyos nombres hasta hoy sobreviven como topónimos regionales.

El Padre Lizárraga en su Descripción colonial hizo referencia que los hombres vestían túnicas de lana de llama y vivían en casas de piedra y techo de barro amasado con paja. Junto al caserío estaban los cultivos de maíz, quínua, ajíes, zapallos o papas como los campos de pastoreo de camélidos y áreas de recolección. Los algarrobales les proveían : madera, leña y vainas para hacer harina y chicha.

Los omaguacas fueron temidos por los españoles por su belicosidad y a juzgar por el hallazgo de numerosos cráneos – trofeo en sus sepulturas.

Rojas se detuvo en Chicoana,. cuya jurisdicción era el valle del río Calchaquí más las quebradas y valles subsidiarios. Fehacientemente demostrado que ese lugar hoy departamento de Cachi, en la provincia de Salta sería punto obligado de descanso tanto para las huestes incas primero, como para las conquistadoras españolas después.

Otro investigador del siglo XIX, A. M. Salas en su obra “El antigual” pág. 60 expuso: “es posible que al producirse la conquista española , nuestros omaguacas estuvieran parcialmente quichuaizados”.

Ahora bien, no obstante el comienzo temprano el régimen de la encomienda durante la colonia - semejante al servil de la época feudal - nuestros omanaguacas fueron los últimos en ser sometidos, porque dominaban la Quebrada, única vía de comunicación entre Perú y el Río de la Plata.

Bibliografía:
Levillier R: “Nueva crónica de la conquista”. Tomo III. Pág. 356.
Piossek Prebisch Teresa: “Razas y culturas aborígenes en la ruta de Diego Rojas”. Revista Todo es Historia N°384.

Quichuas. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 1200Bis hasta 1299, a la altura de Juan B. Justo 7900.
Se le impuso ese nombre por O. 4676 de setiembre de 1977.
Recuerda los aborígenes del N. O. argentino, y su lengua impuesta por los incas a sus vasallos.