Es precisamente a partir de esa condición misteriosa que desde el siglo XIX hasta el presente, historiadores y antropólogos tratan de desbaratar el enigma, suscitando más controversias que acuerdos , en lo que hace al origen de los querandíes, dispersión y nombre.
Algunas coincidencias hay alrededor de este tema. El padre Lozano en su trabajo y Azara en sus relatos reconocen a los querandíes un origen común con los “pampas araucanos”, teoría a la que posteriormente adhieren Angelis, Moreno y Burmeister.
La cual será rebatida primero por el doctor Manuel Trelles, quien intenta demostrar que los orígenes de los querandíes más bien deben buscarse en el grupo guaraní. Conclusión a la que adhirieron Ameghino y Zeballos; después por Félix Outes, que les atribuye procedencia guaycurú y finalmente Canals Frau los vincula a los “pampas históricos o antiguos.”
Trelles afirma que querandí deriva de la palabra guaraní “carandaí” que significa “palma”. Félix Outes admite la procedencia guaraní pero derivaría de “quira” que significa grasa. Es decir los indios que tienen grasa o que se frotan con ella.
El contacto entre los expedicionarios de Gaboto y los querandíes había sido pacífico. No así ocurrió con Mendoza ni con Garay, en que la violencia dictó las formas que condujeron a la matanza.Primero una escaramuza en las márgenes del Riachuelo que estaba explorando Garay, y después el ataque a Buenos Aires y el exterminio –porque así lo fue – con su vertiente de sangre indígena en el lugar bautizado con ese nombre de horror que hoy subsiste en Buenos Aires: “La Matanza."
El jesuita español Pedro Lozano en su “Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán” que se publicara en Buenos Ares póstumamente entre 1875 y 1876, hace referencia que un soldado increpó a Garay por el hecho extremadamente cruento, con estas palabras:”…señor general, si la matanza están grande quien quedará para nuestro servicio(…) a lo cual respondió el conquistado: ”Ea déjame que es esta la primera batalla y si en ella los humillamos tendremos quien con rendimiento acuda en nuestro servicio…”
No obstante, los indios que quedaron no dieron cabida al escarmiento y sí a la vindicación: pocos años después Garay halló la muerte a manos de los querandíes del cacique Guen o Maanuá, en lo que es hoy la laguna de San Pedro (yendo desde la ciudad a la de Santa fe de noche por cierto descuido y confianza.
Continúa afirmando Conlazo: “Sufrida pero no absorbida la derrota, en apariencia fueron vencidos definitivamente y reducidos, ya que a partir de entonces deejan de aparecer en la crónicas de los hispánicos, por lo menos con el nombre de querandíes.”
Era un pueblo nómade que habitó aproximadamente un área delimitada al Norte por el río Carcarañá, al Sur por el río Salado del Sur en la provincia de Buenos Aires, al Este por el río Paraná-Plata y al Oeste por las estribaciones de la sierra de Córdoba.
Constituían pequeñas comunidades comunicadas entre sí.
Practicaban la caza con boleadoras de una sola bola, arco y flechas.
Algunas comunidades practicaban la pesca y allí se instalaban por un corto periodo de tiempo.
Según Ulrich Schmidler, en sus escritos explicita cierta similitud entre los querandíes y los chaná-timbú.
Esta etnia fue absorbida por grupos de pampas primitivos, puelches y tehuelches septentrionales.

Querandies. Pasaje. Topografía: