QUERANDÍ

El problema relacionado con el origen de los querandíes dio lugar a fines del siglo pasado a polémicas de carácter histórico y etnográfico – afirma Agustín Zapata Gollán en la Historia Argentina de Levillier Tomo I. Pág. 220.

Ameghino y Trelles se deciden a favor del origen guaraní. Francisco P. Moreno y Burmeister les atribuyen un origen pampa como les había atribuido De Angelis al editar su colección de documentos siguiendo la opinión de los historiadores misioneros de la Compañía de Jesús.

Vicente Fidel López sostiene, desde luego, un origen peruano, mientras Lafonte Quevedo opina que lo único seguro sobre los querandíes es que eran guaraníes.

Groussac interviene exponiendo una nueva teoría por la cual niega que esta nación hubiera alguna vez ocupado el territorio bonaerense. Enrique de Gandía apoya rotundamente la afirmación de Groussac estableciendo que los querandíes no eran de la geografía de Buenos Aires porque serían de Santa Fe.

Si bien no figuraron en los repartimientos de indios que hiciera Garay en 1580, es lógico suponer que omitiera el nombre de una "nación tan conocida y relevante para la región"

El artículo "Carta de Luis Ramírez": "Los querandíes señoreaban la pampa y comunicaban con otros pueblos". expresa la existencia de los mismos desde décadas anteriores a 1580:

... “llegó la galeota allí a San Lázaro en la víspera de Nuestra Señora en agosto de este año 1527 y partimos de allí el día 28 de dicho mes; y llegamos al Carcarañá. Aquí habían venido todos los indios de la comarca que son de diversas nacionalidades y lenguajes a ver al Señor Capitán general entre los cuales vimos  una gente del campo que se dicen querandíes.

Esta es gente muy ligera que se mantiene de la caza que matan y matándola, cualquiera que sea, le beben la sangre que es su principal mantenimiento a causa de ser la tierra muy falta de agua. Esta generación nos dio muy buena relación de la sierra y del rey Blanco y de otras mucha generaciones deformes de nuestra naturaleza, lo que no escribo por parecer cosa de fábula hasta que le plazca a dios nuestro Señor y le cuente yo cosa de vista y no de oídas.

Estos querandíes son tan ligeros que alcanzan un venado por los pies, pelean con arcos y flechas y con unas pelotas de piedra redondas como una pelota y tan grandes como un puño, con una cuerda atada que la guía las que tiran tan certero que no hieran a cosa que tiran (...) “

El mismo Luis Ramírez Schmidl al destacar su habilidad para la caza agrega que los arcos eran de mano, con lo quiso expresar que no eran de grandes dimensiones y que utilizaban dardos – una especie de jabalina – hechos como medias lanzas con punta de piedra afilada.

Documentos históricos y geográficos relativos a la conquista y colonización rioplatense. Tomo I. Comisión Oficial del IV Centenario de la primera fundación de Buenos Aires. 1536 – 1936 Buenos Aires Peuser 1941. Pág. 98.

 Estos aborígenes tanto hombres como mujeres de narices horadadas en tres partes, como los labios inferiores en el hombre como señal de masculinidad sirvieron a los blancos para descubrir la existencia de otras parcialidades extrañas en la sierra y el Rey Blanco, que tanto soñaban encontrar algunos conquistadores de estas tierras.

Al igual que los guaraníes,  ofrecieron a los hispánicos,  sus hijas y hermanas, convirtiéndolos así en yernos y cuñados, sellándose entre ellos un pacto de sangre.

La poligamia reservada por los indígenas para los miembros más relevantes, como eran los caciques, fue incorporada  con gran entusiasmo entre los europeos corrompiendo las valores más puros de la cristiandad, lo que se sumaría a su  irrefrenable  apetito de riqueza.

En el siglo XVI con la sistemática explotación de los indios, institucionalizada en 1557 a través del sistema de encomiendas, terminó de manifestarse que los colonizadores no estaban dispuestos a respetarlos, y los querandíes y  sus parientes los guaraníes, se vieron obligados a poner una feroz resistencia y sus luchas serían a muerte.

 

Bibliografía:

La expuesta en el texto.

 

Querandí. Pasaje. Topografía:

Corre de E. a O. en la manzana delimitada por las calles Vélez Sarfield, Larrea , Junín y Liniers. Barrio Empalme Graneros.

Carece de denominación oficial.

Recuerda la parcialidad indígena que pobló la región al O. del Paraná y S del río Carcarañá.