Prusia

El reino de Prusia se formó lentamente, por adiciones sucesivas de territorios separados entre sí, pobres, de escasa población y de diferentes costumbres.


Los principales fueron: Brandeburgo, entre ellos el Elba y el Oder, Prusia Oriental sobre el Báltico y el Ducado de Cleves, en el Rhin.
Desde el comienzo del siglo XV gobernó el Estado, la dinastía de los Hohenzollern, originaria de un minúsculo principado del sur de Alemania, ribereño del Danubio.


Sus soberanos, titulados al principio Electores de Brandeburgo y desde 1701, reyes de Prusia, tuvieron cuatro objetivos: Aumentar la superficie del país y soldar sus partes aisladas, organizar un poderoso ejército, poblar y colonizar las comarcas desiertas y unificar la administración.


Durante la reforma, Lutero (siglo XVI) para conseguir el apoyo de los nobles, despertó su codicia, aconsejándoles quitar a la iglesia católica, los bienes que poseía en Alemania y Alberto de Brandeburgo, adquirió la porción mayor, consistente en los territorios de los caballeros de la orden teutónica, convertidos entonces en el ducado de Prusia.

 


El tratado de Westfalia (siglo XVII) que daba fin a la Guerra de los Treinta Años, inaugurando el equilibrio europeo en 1648, incorporó a Prusia diversas regiones, entre ellas la porción oriental de la Pomerania Sueca, ensanchando el núcleo central y acercándola a los otros dominios.


El Edicto de Postdam, en 1684 ofrecía viajes pagos, tierras, casas y exención de impuestos por diez años y acceso a los cargos públicos, a los protestantes franceses que quisieran radicarse en el Electorado (tierras prusianas).


La inmigración atraída por tales ventajas, aumentó considerablemente un año más tarde, a raíz de la revocación del Edicto de Nantes y cerca de veinte mil personas, fuertes, animosas  e instruidas fijaron sus residencias, sobre todo en Brandeburgo.

 
A consecuencia de ese afluir de población se fundaron en Prusia once ciudades y unas trescientas aldeas.


Federico Hohenzollern nacido en Königsberg se propuso obtener el título de Rey y para ello se declaró enemigo de Francia, congraciándose con Leopoldo I de Austria por sus seis millones de escudos por medio.


La coronación tuvo lugar el dieciocho de enero de 1701, instituyendo en tal ocasión la Orden Monárquica del Agila Negra.


Su mayor distracción eran reuniones de fumadores o “tabagias” en las que se discutían problemas de política.


Bajo su reinado quedó constituido un Estado Brandeburgués, prusiano y protestante, frente a una Austria católica.


Prusia, por su poderío y empuje militar comenzó a ejercer en cierto modo la hegemonía sobre todo el antiguo territorio alemán.


Heredero de Federico, primer rey de Prusia, fue su hijo Federico Guillermo I, el rey sargento por que sus tropas bien entrenadas y rigurosamente disciplinadas alcanzaron a contar ochenta y tres mil hombres (número muy elevado para la época), tendientes a unir todos sus dominios.


Federico Guillermo era un muy buen administrador mejorando simultáneamente la economía del nuevo Estado.


Los emigrados de Francia que se radicaron en sus tierras, llevaron consigo el progreso de las artes y las industrias, por ello a partir de esa época, Berlín, la capital de Brandeburgo, se destacó por su florecimiento.


Con todos estos logros, Prusia alcanzó su grandeza.


Apenas elevado al trono, su sucesor, Federico II, siglo XVIII, reclamó Silesia de María Teresa de Austria y la invadió.


Por el Tratado de Versalles (1756) se alió con Inglaterra, mientras Austria se unía con Francia.


Después de derrotar a estos últimos aliados en repetidas batallas se quedó con la Silesia, consiguiendo simultáneamente sólo de sus hazañas guerreras y hábiles manejos diplomáticos, el desmembramiento de Polonia.


Esta espléndida vitalidad de Prusia constituyó, al finalizar el siglo XIX, el basamento de una futura Alemania, constituida por una federación de innumerables estados.

 

 

Bibliografía
Universitas. Enciclopedia Cultural. Salvat Editores S.A.
Tomo VII, p´g. 211, 212, 216 y siguientes.

  
Topografía
PRUSIA, cortada. Topografía.

Corre de Este a Oeste entre las calles San Lorenzo y Santa Fe, desde la avenida Provincias Unidas hasta las inmediaciones de la calle colombia, en le barrio Belgrano, jurisd. De la sec. 16°.

Carece de designación oficial.


El nombre que lleva no es oficial, recuerda al estado más importante de lo que formaron el imperio de Alemania.