PRINGLES JUAN PASCUAL (1775 – 1831)

Como asevera Armando Alonso Piñeiro: "Es frecuente que un personaje pase a la posteridad más señaladamente por algún hecho protagónico que por la totalidad de sus acciones. Algo de eso ha ocurrido con Juan Pascual Pringles, conocido desde siempre conocido como "el héroe de Chancay – el legendario episodio ocurrido a orillas del Pacífico donde Pringles prefirió arrojarse al mar antes de rendirse a los españoles - pero de cuya trayectoria global poco se ha hablado. Pocos conocen su breve y heroica vida".

Nacido en tierra puntana fue justamente en San Luis donde protagonizaría su primer gran logro al sofocar la rebelión de los prisioneros españoles en 1819. Había cumplido veinticuatro años cuando le otorgarían por ese hecho, una medalla de plata.

En noviembre de 1821 como granadero del ejército sanmartiniano fue el actor principal de Chancay, en una playa de pescadores, cerca dela fortaleza del Callao durante la campaña peruana fue sorprendido por las fuerzas enemigas. Sin otra alternativa que caer prisionero prefirió arrojarse al mar. Ante tal actitud los soldados hispánicos se alejarían del lugar. Pringles de este modo salvarse incorporándose al Cuerpo al cual pertenecía.

Estuvo más tarde en la ocupación de Lima y del Callao y tras el retiro de San Martín del Perú, él continuó prestando servicios militares, y en el avance patriota hacia el Norte intervino en las dos batallas de Torotá y el paso de Moquegua, en 1823 frente a las temibles fuerzas realistas de Canterac.

Debió continuar la campaña continental a las órdenes de Simón Bolívar participando en otros encuentros tan memorables como los de Junín y Ayacucho.

Con apenas 30 años, el otrora granadero Pringles obtenía el grado de coronel en el ejército bolivariano, pero "sus seis años de ausencia – recuerda uno de sus biógrafos – llenaban de recuerdos y nostalgia su alma, y obtuvo autorización para regresar al país".

Encontraría su patria fragmentada en dos bandos opositores a muerte, y la muerte de Dorrego en 1828 había provocado tan fuerte conmoción que los caudillos de los pueblos de las provincias que hacía años que se habían levantado en armas reclamaban el castigo de esa injusta inmolación.

No existiendo al parecer probabilidades ni esperanzas de una quietud para la patria, Pringles comenzó a militar en el unitarismo a las órdenes del Manco Paz, que en realidad no era unitario, como lo fueron Rivadavia y Lavalle, sino que encarnaría la idea de unidad, que es otra cosa.

Actuó en contra de uno de sus antiguos compañeros, Juan Facundo Quiroga, cuyo genio no reconocía limitaciones, en el memorable encuentro de La Tablada, tremenda y agotadora batalla de tres días, donde nadie dejó de combatir y donde las fuerzas unitarias sino tan aguerridas, pero si valientes lograron abatir al feroz riojano.

Tales azares llevarían a Pringles - aunque brevemente - a la gobernación de su provincia natal.

El Tigre de los Llanos aliado con los poderes infernales forma una columna con un centenar de forajidos sacados de las cárceles y comisarías para abatir esta vez a las fuerzas unitarias y sería el 18 de marzo de 1831 cuando en Alto Grande lograba aplastarlas.

Pringles se retiró lentamente hacia un alto llamado El Morro, donde pensaba atrincherarse con sus escasos soldados, cuando resultó vencido. Antes de realizar tal maniobra murió  en manos de las montoneras de Quiroga.

Así cayó en franca lucha el veterano de las glorias de la República, el día19.

 

Bibliografía:

Caldas Villar Jorge: Nueva historia argentina. 4 tomos. Buenos Aires.1966

Alonso Piñeiro Armando: La historia argentina que muchos argentinos no conocen. Buenos Aires. 1980.

 

Pringles Coronel. Pasaje. Topografía:

Corre de e. a O. desde 3300 hasta 3399 a la altura de Crespo 300.

Carece de designación oficial.

Recuerda al coronel Juan Pascual Pringles ( 1785 – 1831) héroe de Chancay.

 

 

Plaza Pringles de Rosario, a mediados del siglo XX.


Asevera Mikielievich: ¨Cubre la superficie rodeada por el pasaje Ponce (Hoy Pasaje Juan Alvarez) y las calles Paraguay, Córdoba y Presidente Roca. Su creación fue dispuesta por el interventor Floduardo Grandoli mediante resolución del 27 de diciembre de 1893, en terreno de propiedad municipal que había sido de la lonja de Correa. Por decreto del C. D. del 9 de noviembre de 1897se la denominó Plaza General Paz, sin referir a cuál de los generales de ese apellido se homenajeaba: general Gregorio Paz o Brigadier General José María Paz. El nuevo nombre de Paz, no logró desplazar en el transcurso de los años al de Pringles, impuesto por el vecindario cuando se formó la plaza, y que era también el del pasaje Aníbal Ponce (actualmente denominado Juan Alvarez) La oficialización del nombre de Pringles fue dispuesta por D. 21.748 del año 1958, en homenaje al héroe de Chancay. Por ley N°5.029, en el año 1959 se autorizó la erección en la plaza de un busto de Pringles, obra póstuma del escultor Nicolás Antonio de San Luis, que se colocó 10 años después. En el centro está ubicada una fuente artística, obra del escultor José Gerbino y sobre el frente que mira al oeste, un busto del poeta Amado Nervo.”