PRIMAVERA

Primavera es comenzar de nuevo, es ver la vida con otros ojos, es sentir que la vida fluye por nuestro cuerpo, despertándonos del letargo del invierno.
La naturaleza también  se viste  con el diverso colorido de las flores, el murmullo del follaje, el piar y el canto de los pájaros y el intenso verde remitiéndonos a los grandes jardines pensados para el placer de los sentidos.


Como Nabucodonosor, rey de los caldeos, un precursor  en el valor de los matices de la naturaleza, porque seis siglos antes  de la era cristiana,  mandó construir los Jardines Colgantes de Babilonia para que su esposa Amytis, hija del rey de los medos, no extrañara los coloridos paisajes de su patria.


Nos dice SoniaBerjman en  su artículo “El verde también es historia”: El verde es el color de la esperanza. La esperanza siempre está  puesta en el futuro. El jardín es el recuerdo del paraíso perdido y su construcción mira el pasado para tratar de redimir la culpa original
Por eso  el pasado  constituye el presente  de cualquier plaza,  de todos los parques,  de un patio lleno de macetas, del jardincito de adelante o del parque  que rodea una mansión.
Los espacios verdes cumplen diferentes funciones: pero la mayoría son los remansos que nos permiten vivir armoniosamente con el ritmo febril  de las ciudades durante todo el año, pero particularmente cuando comienza la primavera”.

Continúa Sonia Bertjman: “Cuando la acción pionera de Prilidiano Pueyrredón (arquitecto paisajista de Buenos Aires) incorporara  la vegetación  a nuestras plazas en la mitad del siglo XIX,  fueron los médicos higienistas  quienes hacia 1870, alertaron sobre la necesidad de contar con apropiados espacios verdes  públicos  para contrarrestar los problemas de la creciente ciudad de  Buenos Aires – detritus, aires viciados, construcciones, falta de sol, tránsito -, que se iba alejando del campo  circundante.”


Guadalupe Palacio de Gómez agrega:Ese cambio del  modelo español de plaza seca por el francés con verde, introdujo  el verdor  de la naturaleza en el espacio público urbano”. Así, la plaza se convirtió en el jardín del barrio y los parques en el jardín de las ciudades.


La mayoría  de nuestros paseos, plazas o parques surgieron para sanear  sitios degradados como huecos, basurales, mataderos y  mercados de carretas…pero también con el objeto de brindar un paisaje grato a los ojos  y a las actividades lúdicas.


Es decir nacieron bajo la consigna del urbanismo francés novecentista: higiene, ornato y recreación para todos por igual.
El valor de los espacios verdes abarca y excede lo económico, lo estético, lo científico, y lo social.


Son parte ineludible de nuestra vida diaria. Somos nosotros quienes les vamos otorgando significado y los vamos incorporando a nuestra memoria personal y colectiva convirtiéndolos en hitos urbanos.

Es notable la obra del arquitecto francés Carlos Thays, llegado  a nuestro país en 1889 para hacer un parque privado de 100 hectáreas en Córdoba.


A partir de 1891 se estableció para siempre en nuestra patria, donde  proyectó, diseñó y realizó obras al estilo francés  como el parque Sarmiento en Córdoba, el parque San Martín de Mendoza,  y una prolífera obra pública  como la erección de calles arboladas que mejoraron el aspecto de las vías públicas.

El Parque de la Independencia fue el primer parque de la ciudad. Su origen se vincula a cuatro plazas públicas en la intersección de dos nuevos amplios bulevares, el "Bv. Santafesino" y el "Bv. Argentino" (actuales Bv. Oroño y Av. Pellegrini respectivamente). Las cuatro plazas se llamaban "Independencia".

En 1900, el gobierno provincial autorizó a la Municipalidad, presidida por el intendente Luis Lamas, a expropiar las tierras para crear un nuevo parque. Los planos fueron realizados por el famoso Carlos Thays (ya conocido por su trabajo del Jardín Botánico de Buenos Aires, y muchos otros).


En 1901 la Municipalidad compró  las avenidas internas y las calles, un lago artificial y, con la tierra extraída del lago, una pequeña colina artificial (aún llamada La Montañita). Ese año, conmemorando el 1er. Festival del Árbol que tuvo lugar, se plantaron 6.000 ejemplares por estudiantes en el parque, inaugurándose el 1° de enero de 1902.

 

Bibliografía:

Berjman Sonia: “El verde también es historia”. Revista Todo es historia N°402.Enero del 2001.

Ruiz Moreno de Bunge: “El paisajismo en el siglo XX.” Revista Todo es historia. N°402.

 

Primavera.  Cortada . Topografía:

Corre  de E. a O.  desde 3000 hasta 3099  a la altura de Amenábar 3100, paralela  a Av. Francia 3000.

Carece de designación oficial.

Recuerda a la estación más preferida por el hombre de cualquier lugar del planeta, porque responde al placer de los sentidos.