PIAZZOLLA ASTOR (1921 -1992)


ASEVERA EL ARQUITECTO BONACCI: “Cuando alguien logra inventar una parte esencial y constituviva de la idiosincrasia del pueblo, se convierte en signo y símbolo del grupo social que recepciona su producción. Y de algún modo la hace suya para siempre, pues ASÍ FUE ÉL fue en vida, un ciclón de creación musical único e irrepetible.”

Ástor Pantaleón Piazzolla nacido en Mar del Plata, el 11 de marzo de 1921 era hijo de padres inmigrantes italianos de la ciudad de Trani (en la región de Puglia), llamados Vicente Piazzolla y Asunta Manetti.
Su padre le puso su nombre por un amigo, Ástor Bolognini, corredor de moto y primer violonchelista de la Orquesta Sinfónica de Chicago.
Piazzolla vivió gran parte de su niñez con su familia en Nueva York, en un barrio violento, porque existía hambre y bronca. Creció viendo todo eso. Pandillas que peleaban entre sí, robos y muertes todos los días.
De todas maneras, en la calle Ocho, en un medio pintoresco estudio musical y medio lugar de artistas y bohemios que estaba en la esquina de casa, conoció a Elia Kazan, y escuchó a Al Jolson, Gershwin, y Sophie Taulker y donde desde muy joven entró en contacto tanto con el jazz como con la música clásica de Bach
Decía:”Todo aquello, más la violencia, más esa cosa emocionante que tiene Nueva York, está en mi música, están en mi vida, en mi conducta, en mis relaciones.”
.Comenzó a tocar el bandoneón en 1927 cuando su padre, nostálgico de su Italia natal, le compró uno, en una casa de empeños por 18 dólares.
En 1933 tomó clases con Bela Wilda, un pianista húngaro discípulo de Serguéi Rachmáninov y estudió armonía y música clásica y contemporánea con la compositora y directora de orquesta francesa Nadia Boulanger (1887-1979).

Mientras vivió allí, aprendió a hablar fluidamente cuatro idiomas: castellano, inglés, francés e italiano.

Piazzolla conoció a Carlos Gardel en Manhattan 1934 al llevarle un presente realizado por su padre. Al "zorzal" le cayó muy bien el joven, y le resultó muy útil para realizar sus compras en la ciudad, pues así como Piazzolla dominaba el idioma inglés a Gardel le resultaba difícil aprenderlo. Al año siguiente el cantor lo invitó a participar en la película que rodaba en esos días, El día que me quieras, como un joven vendedor de diarios. Gardel invitó al joven prodigio a unirse en su gira por América, pero el padre de Ástor decidió que éste era aún muy joven, su lugar fue reemplazado por el boxeador argentino José Corpas Moreno. Esta temprana desilusión probó ser una suerte en la desgracia, ya que fue en esta gira en la que Gardel y toda su banda perdieron la vida en un accidente aéreo. En 1978, en una carta imaginaria a Gardel, Astor bromearía al respecto sobre ese hecho:

...Jamás olvidaré la noche que ofreciste un asado al terminar la filmación de El día que me quieras. Fue un honor de los argentinos y uruguayos que vivían en Nueva York. Recuerdo que Alberto Castellano debía tocar el piano y yo el bandoneón, por supuesto para acompañarte a vos cantando. Tuve la loca suerte de que el piano era tan malo que tuve que tocar yo solo y vos cantaste los temas del filme. ¡Qué noche, Charlie! Allí fue mi bautismo con el Volvió a Argentina en 1937, donde el tango estrictamente tradicional aún reinaba.
En su juventud ya en Argentina, tocó y realizó arreglos orquestales para el bandoneonista, compositor y director Aníbal Troilo. Cuando comenzó a hacer innovaciones en el tango en lo que respecta a ritmo, timbre y armonía,
Así fue cumpliendo con su creatividad irrefrenable debió luchar contra los molinos de viento, los dragones de la indiferencia y los injustos de la ignorancia porque fue muy criticado por los tangueros de la «Guardia Vieja», ortodoxos en cuanto a ritmo, melodía y orquestación. En los años posteriores sería reivindicado por intelectuales y músicos de rock.
Cuando en los años cincuenta y sesenta los tangueros ortodoxos —que lo consideraban “el asesino del tango”— decretaron que sus composiciones no eran tango, Piazzolla respondía con una nueva definición: “Es música contemporánea de Buenos Aires”.
Y sus obras no eran difundidas por las estaciones radiodifusoras y los comentaristas seguían atacando su arte. Los sellos discográficos no se atrevían a editarla. Lo consideraban un snob irrespetuoso que componía música híbrida, con exabruptos de armonía disonante.
Sí, es cierto, - decía -soy un enemigo del tango; pero del tango como ellos lo entienden.
Insistía explicando:”Ellos siguen creyendo en el compadrito, yo no. Creen en el farolito, yo no. Si todo ha cambiado, también debe cambiar la música de Buenos Aires. Somos muchos los que queremos cambiar el tango, pero estos señores que me atacan no lo entienden ni lo van a entender jamás. Yo voy a seguir adelante, a pesar de ellos.” Astor Piazzolla, Según Revista Antena, Buenos Aires, 1954.
Entre los músicos contemporáneos a quienes admiraba profundamente se encuentran Alfredo Gobbi y, fundamentalmente, Osvaldo Pugliese. Este último con sus composiciones Negracha, Malandraca y La yumba se adelantó a lo que Piazzolla luego realizó como músico.
Básicamente en la música de Piazzolla la marcación rítmica está basada en el tango Negracha (de Pugliese) compuesto en 1943 y grabado en 1948.


Mientras tanto, Ástor tocaba en clubes nocturnos con una serie de grupos, incluyendo la orquesta de Aníbal Troilo, considerado en ese momento el mejor bandoneonista y líder en Buenos Aires.
Fue aconsejado de estudiar con el compositor Alberto Ginastera y posteriormente con Raúl Spivak. Introducido en grabaciones de Stravinsky, Bartók, Ravel, entre otros, iba cada mañana a oír la orquesta del Teatro Colón, mientras continuaba tocando tango de noche.
En 1942 se casó con Dedé Wolf y del matrimonio nacieron sus hijos Diana en 1943 y Daniel en 1944.
En 1952 compuso La Epopeya Argentina, un movimiento sinfónico para narrador, coro y orquesta con texto de Mario Nuñez, que sobrevive en una transcripción para piano del compositor, publicada en 1952 por Editorial Saraceno.
Es un panegírico al gobierno peronista de esos años, donde la rítmica es cuadrada, predominan los acordes por cuartas y las figuras modales. La voz del narrador no lleva notación. El coro alterna entre la vocalización.

Boulanger fue una pieza muy importante en su carrera, ya que hasta su encuentro con ella, Piazzolla se debatía entre ser un músico de tango o un compositor de música clásica. Nadia Boulanger lo animó a seguir con el tango, pero si hasta ese momento todo era o tango o música clásica, a partir de entonces sería tango y música clásica


Estudió 11 meses con Boulanger, pero al mismo tiempo formó una orquesta de cuerdas con músicos de la Ópera de París, con Lalo Schifrin y Martial Solal alternándose en el piano, y grabó el álbum Two Argentineans in Paris (1955) con temas como Picasso, Luz y sombra y Bandó.
En 1955 volvió a Buenos Aires, donde formó una orquesta de cuerdas con músicos argentinos, en la que cantó Jorge Sobral (para esta formación compone Tres minutos con la realidad, obra síntesis entre el tango y la música de Stravinsky y Bartók), y el famoso Octeto Buenos Aires, conjunto considerado como el iniciador del tango moderno, tanto por su instrumentación (incluía por primera vez una guitarra eléctrica en un conjunto de tango), como por sus novedades armónicas y contrapuntísticas (acordes con 13as. aumentadas, seisillos, fugas).


Astor volvió a Nueva York, donde vivía con su familia, y allí compuso Adiós Nonino, su obra más célebre, que conservaría la sección rítmica del anterior tango Nonino, más una sentida elegía de despedida, que se convertiría en un sinónimo de Piazzolla a lo largo de los años.[

Frustrado por el intento del jazz-tango, vuelve a Buenos Aires en 1960 y forma la agrupación que definiría su estilo musical definitivamente, que sería la base de agrupaciones posteriores y a la que volvería cada vez que se sentía frustrado por otros proyectos: el Quinteto Nuevo Tango, formado en su primera versión, por Piazzolla en el bandoneón, Jaime Gosis en piano, Simón Bajour en violín, Kicho Díaz en contrabajo y Horacio Malvicino en guitarra eléctrica.

Con esta agrupación daría a conocer Adiós Nonino y todas las composiciones que dieron forma a su estilo y que serían las más recordadas: Las Estaciones (Verano Porteño, Otoño Porteño, Invierno Porteño y Primavera Porteña), La Serie del Ángel (Introducción al ángel, Milonga del ángel, Muerte del ángel y Resurrección del ángel), entre otras tantas.

En 1965, junto al Quinteto, una orquesta formada ad hoc, y con las voces de Luis Medina Castro como recitante y Edmundo Rivero como cantante, graba el disco El tango, que contiene temas con letras de Jorge Luis Borges, incluido Hombre de la esquina rosada, suite para canto, recitado y doce instrumentos.

En 1966 se separa de Dedé Wolff y en 1967 empieza su colaboración con el poeta Horacio Ferrer, con quien compuso la operita María de Buenos Aires, que se estrenaría al año siguiente, con la cantante Amelita Baltar. Por otra parte, Piazzolla inicia con Baltar una relación sentimental que durará cinco años

En 1969, Piazzolla y Ferrer componen la exitosa Balada para un loco, que supondría una popularidad súbita para Piazzolla.

En 1973 sufre un infarto que le obliga a reducir su actividad, por lo que se instala en Italia, en donde permaneció grabando durante cinco años. Durante esos años formó el Conjunto Electrónico, un octeto integrado por bandoneón, piano eléctrico o acústico, órgano, guitarra, bajo eléctrico, batería, sintetizador y violín (el cual posteriormente fue reemplazado por una flauta traversa o saxo). La formación fue integrada por músicos italianos como Giuseppe Prestipino (Pino Presti), bajo eléctrico, Tullio De Piscopo, bateríaTiempo más tarde, Astor incorporaría al octeto al cantante José Ángel Trelles.

Al año siguiente, en 1976 conoce a Laura Escalada, quien sería su esposa definitiva. En diciembre de ese año presenta junto al Conjunto Electrónico en el teatro Gran Rex en Buenos Aires su obra 500 motivaciones.
En 1982 escribe Le Grand Tango, para chelo y piano, el cual estuvo dedicado al chelista ruso Mstislav Rostropóvich. En 1985 fue nombrado Ciudadano ilustre de Buenos Aires y estrenó en Bélgica su Concierto para Bandoneón y Guitarra: Homenaje a Lieja.
En 1988 fue operado del corazón en un cuádruple bypass y a principios del año siguiente formaría su último conjunto, el Sexteto Nuevo Tango formado por dos bandoneones, piano, guitarra eléctrica, contrabajo y violonchelo.

El 4 de agosto de 1990 en París, sufrió una trombosis cerebral, de la que finalmente fallecería dos años después en Buenos Aires el 4 de julio de 1992, a los 71 años.

Bibliografía:
Diario La Capital: Rosario desconocida: Acordes del mejor bandoneón
Azzi María Susana y Collier Simon: Ástor Piazzolla, su vida y su obra. Buenos Aires: El Ateneo.
Gastagna. Gabriel “Biografía de Ástor Piazzolla”
Diario La Capital: Rosario desconocida: Acordes del mejor bandoneón
Azzi María Susana y Collier Simon: Ástor Piazzolla, su vida y su obra. Buenos Aires: El Ateneo.

Piazzola Astor. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. a la altura de Hugo del Carril 8700.
Carece de designación oficial.

Recuerda a Ástor Piazzola 1921 -1992) bandoneonista, compositor y genio arreglador de la música tanguera.
El aeropuerto de Mar del Plata se llama Astor Piazzolla, desde el 20 de agosto de 2008.


PIAZZOLA EN ROSARIO
En 1963 La Organización Viajes de Arquitectura lo trajo a Rosario con su quinteto a a Facultad de Pellegrini 259 y una sala colmada hasta el delirio fue una profunda satisfacción para él, que buscaba auditorios pensantes y no dejó de puntualizar con su infaltable humor.”Tengan cuidado con mi música, porque dicen que soy un degenerado del tango y los espacios y paredes le van a salir torcidos”.