PÉREZ GÁLDOS BENITO (1843 – 1920)

Cuando murió don Benito, pobre y sin recursos, el pueblo de Madrid sintió instintivamente que algo suyo, muy grato a su corazón, desaparecía con él.

Modesto, de muy pocas palabras, sencillo hasta la valorización de su persona, el ilustre anciano había escalado por méritos propios  los estrados de la Academia  Española, en cuyo seno lo recibió Marcelino Menéndez y Pelayo, con enjudiosa pieza oratoria.

Tuvo un talento precoz, pues desde su adolescencia escribió versos y alguna que otra pieza  de esbozo dramático. Las Palmas (Canarias ) no ofrecían al muchacho un horizonte muy vasto, de manera que decidió probar suerte en Madrid, en 1863.

Ya era bachiller e ingresó en la Facultad de Derecho, doctorándose en 1869. Más sentido por una fuerza interior distinta, optó cambiar la toga por la pluma. El camino del periodismo lo condujo a la antesala de los novelistas . En el Ateneo se aglutinaban escritores de los más diversos géneros: poetas, novelistas, dramaturgos , algunos profesionales y otros aficionados a las letras y al teatro, donde debatían  llegando a conclusiones que eran fermento del liberalismo. Pérez Gáldos descolló por   su palabra amena y su juicio certero.

Lejos haría dejado su romanticismo y las pinturas que habían inspirado sus ensayos iniciales.

En 1867 viajó a Francia donde conoció a Pereda, el santanderino que si bien amaba los paisajes regionales: el mar, la montaña, era de tendencia antimonárquica y ambos demostraron a toda luz su fastidio monárquico y su adhesión al socialismo. Progresista y anticlerical, intervino en política como diputado del partido republicano.

         Más la Real Academia española lo conminó que expresara en  1870 que su novelística sería valorizada si recogía las costumbres, aspiraciones y modos de vida de la incipiente burguesía del siglo XIX, deseosa de un nivel más alto tanto en lo cultural como en lo material, convirtiéndose así  en una “novela de costumbres”.

         Por ello dividió  a su obra en tres grupos: El primero, al que llamó”Novelas españolas de la primera época”,constituido por obras consideradas “didácticas” o de “tesis” y entre las cuales se destaca “Doña Prefecta”, publicada por entregas primero y en forma de libro después con un final distinto, esta obra le valió las ira de la oposición ultracatólica.

El segundo grupo de libros al que llamó “Episodios nacionales” _conjunto de novelas históricas e historias noveladas dan cuenta de la sociedad española desde 1807 hasta la restauración. Es sin embargo el último , llamado “Novelas españolas contemporáneas “ el que contiene los títulos más inmortales del autor canario, como “Tormento” (1884) “Lo prohibido” (1884) y “La desheredada”(1890) en los que se destaca  el individualismo de las pinturas, la riqueza de detalles y la copia del lenguaje vulgar del pueblo español de esa época. Pero sobre todo su obra maestra “Fortunata y Jacinta” escrita en 1887, es un vasto mural donde la historia, la sociedad y el perfil urbano de Madrid sirven de argumento, y  donde se describe a dos jóvenes enamoradas del mismo hombre. Benito Pérez Galdós tuvo una hija con Emilia Pardo Bazán, más nunca se casó..Aunque se opuso a las costumbres liberales,  él predicó y practicó un amor libre de las ataduras de la ley y de la iglesia.

En 1912 quedó ciego y murió muy pobre el 4 de enero de 1920 en la ciudad de Madrid, muy consternado por la concesión del premio Nobel de literatura a Echegaray (autor al que consideraba que su producción era de menor valía  que la suya).

Su principal mérito fue  su  poder extraordinario de observación; brillando en la pintura de caracteres y lugares.

 

Bibliografía:

Enciclopedia estudiantil: “ Benito Pérez Galdós” Distribuidora Universal de Publicaciones. Buenos Aires. 1960.

Zinni Guillermo: “10 de mayo de 1843:Nace el novelista y dramaturgo benito Pérez Galdós.” Diario La Capital. Mayo 2006.

 

Pérez Galdós. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 400 hasta 699 a la altura de Rondeau 300.

Se le impuso ese nombre por O. 308 del año 1943.

Recuerda al novelista de nombre homónimo(1843 – 1920) que se distinguió por sus ideas liberales. Con anterioridad se conoció por calle Lérida.