PEREYRA JESÚS

La Federación Obrera Rosarina, en un extenso manifiesto, detallaba en 1904, algunos  de los sucesos que culminaron con la muerte de varios trabajadores.

"En el  particular estilo de la época, los datos son sin embargo estremecedores  en su descarnada veracidad: “El martes 22 de declararon en huelga los panaderos, y un grupo de éstos, que a las 3 de la tarde pasaban por la esquina  de San Luis y Maipú, a corta distancia del local de los dependientes de comercio, fue detenido por el oficial de apellido Mansilla, quien pretendió llevar preso  a Jesús Pereyra, y como sus compañeros protestaron  por tan injusta detención  y trataron de hacer soltar a Mansilla su presa, éste sacó un revólver e hizo un disparo que causó la muerte de  Pereyra”.


“Los agentes del escuadrón que sitiaban el local de los dependientes disolvieron  el grupo a sablazos, deteniendo al periodista que presenció el hecho, el compañero Lucio Giménez y a otros dos obreros más.


La Federación acordó, en vista del policial atentado, declarar la huelga general por 48 horas y acompañar en corporación al día siguiente al cementerio, el cadáver del infortunado Pereyra, joven panadero que escasamente tenía 19 años”.


El día 23 la policía asaltó la casa mortuoria  de Pereyra, arrancando de las manos de sus deudos el cadáver en las primeras horas de la mañana y conduciéndolo al cementerio con gran lujo de fuerzas…En vista de esto, la Federación resolvió ir a las 2 de la tarde al cementerio, en silenciosa manifestación de protesta y duelo.


A la hora indicada partió la manifestación del local social sin encontrar agente de policía alguno, más no bien había recorrido 500 metros cuando por dos calles a la vez desembocaron fuerzas del cuerpo de bomberos, vigilantes y agentes del escuadrón, desplegados en guerrilla, con los máuseres cargados y el machete enhiesto en la extremidad del arma de fuego””Empezaron a hacer fuego cruzado, haciendo inevitable la catástrofe, pues no había cómo repeler tan brutal agresión ni cómo esquivar sus efectos.

Cayeron, víctimas  del plomo policial, nuestros compañeros Luis Carré, Andrés Herrera, Ismael Muñoz, Lorenzo   Dareolo, Jacobo Giacomelli y Alfredo Serén, este último de apenas diez años de edad. Carré y Giacomelli fallecieron…” 

El asesinato del modesto obrero Pereyra indignó al pueblo rosarino. 

Alberto Ghiraldo, escritor y periodista anarquista de reconocida trayectoria, presenció a la sazón el episodio en que fuera ultimado aquél y publicó un valiente artículo en el periódico La Protesta, que contribuyó  a aumentar el sentimiento de irritación y de protesta general contra la represión brutal de la policía. 

 

Bibliografía:

 Grela Plácido: ¨”Los orígenes del sindicalismo”. Revista Rosario: Historias de aquí a la vuelta. Ediciones De aquí a la vuelta. Mayo, 1992. Fasc.N°20. Pág.18.

 

Pereyra  Jesús. Pasaje. Topografía:

Corre de E. a O. a la altura de Donado 1600Bis.

Carece de designación oficial.

Recuerda al obrero panadero  Jesús Pereyra, muerto en manos de un policía en Rosario, el 22 de noviembre de 1904, en una huelga obrera  en la que se bregaba por una jornada laboral de 8 horas.